Agentes del ICE irrumpen en iglesia de Los Ángeles durante acto religioso y deportan a feligrés

Agentes del ICE irrumpen en iglesia de Los Ángeles durante acto religioso y deportan a feligrés

Agentes del ICE ingresaron en una iglesia en Los Ángeles durante una actividad comunitaria, detuvieron a un feligrés mexicano y lo deportaron, generando críticas por la violación al derecho de culto.

2 febrero 2026
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El pasado 26 de enero, una iglesia cristiana en North Hills, Los Ángeles, fue escenario de un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que perturbó un acto religioso y culminó con la detención y deportación de un miembro de la comunidad. El incidente ha generado reacciones de rechazo y preocupación en la comunidad local por la presunta violación del derecho a la libertad de culto y la protección que tradicionalmente se otorga a los espacios religiosos.

Intervención durante actividad comunitaria

Miembros de la Hills United Methodist Church Hispanic Mission realizaban una entrega de alimentos y desarrollaban una actividad dirigida a niños y madres dentro de su ministerio de ayuda social cuando agentes del ICE, con los rostros cubiertos y fuertemente armados, irrumpieron en el lugar. Según testimonios y videos tomados por asistentes, los oficiales ingresaron al estacionamiento de la iglesia y procedieron a perseguir a un feligrés identificado como Carlos Chávez, un ciudadano mexicano integrante de la congregación.

La acción policial obligó al cierre de accesos y a que varios miembros permanecieran refugiados dentro de las instalaciones durante varias horas, generando momentos de tensión y angustia, especialmente entre los niños presentes. El pastor de la iglesia, Ervin Adin Aguilón, expresó en conferencia de prensa que esta intervención representó una profanación al espacio sagrado y una interrupción a un acto religioso que, según afirmó, está protegido por la Biblia y la legislación sobre la libertad de culto.

Reacciones y denuncias de violación a derechos

El pastor Aguilón destacó el impacto emocional que el operativo tuvo en la comunidad, describiendo la situación como una tragedia que causó trauma a los miembros de la iglesia y a la comunidad en general. Subrayó la importancia de que las iglesias continúen siendo espacios de refugio y servicio, señalando que el operativo de ICE contradice ese principio fundamental.

Guillermo Torres, director de políticas migratorias de Clérigos y Laicos Unidos por una Justicia Económica (CLUE), organización que lideró la estrategia de respuesta rápida ante el incidente, calificó la acción de ICE como una demostración de crueldad y falta de respeto hacia la iglesia. Además, aseguró que la intervención fue ilegal, dado que los espacios religiosos cuentan con protecciones especiales contra este tipo de operativos.

Contexto y antecedentes en operativos migratorios en iglesias

Este no es un caso aislado. Durante el año anterior, se documentaron situaciones similares donde agentes migratorios ingresaron a iglesias sin autorización durante eventos religiosos o actividades comunitarias. Estas acciones han generado un debate sobre los límites de los operativos de control migratorio y el respeto a la libertad de culto en Estados Unidos.

Por otro lado, el Departamento de Justicia ha tomado acciones legales contra personas que cubrieron protestas que interrumpieron servicios religiosos, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como una muestra de doble estándar en la aplicación de la ley y la protección de derechos.

Implicaciones para la comunidad y el debate público

El incidente en Los Ángeles ha abierto un espacio de reflexión sobre las políticas migratorias en la práctica y su impacto en comunidades vulnerables, especialmente aquellas que encuentran en las iglesias un lugar de apoyo y protección. La preocupación va más allá de la detención de una persona, pues cuestiona la seguridad que tienen los inmigrantes para ejercer su fe y recibir ayuda sin temor a represalias.

El pastor Aguilón enfatizó que las iglesias deben seguir siendo santuarios seguros, un llamado que resuena en un contexto donde la migración y la libertad religiosa son temas sensibles y de alto impacto social.

Respuesta oficial y perspectivas

Hasta el cierre de esta edición, el Departamento de Seguridad Interna (DHS), bajo cuya jurisdicción opera el ICE, no ha emitido pronunciamiento oficial sobre la denuncia. La comunidad religiosa y organizaciones defensoras de derechos humanos mantienen la vigilancia y continúan solicitando transparencia y respeto a los derechos fundamentales.

En el ámbito local, la situación genera inquietud en comunidades migrantes, incluidas las salvadoreñas, quienes encuentran en los espacios religiosos un apoyo crucial para su integración y bienestar. Este incidente refuerza la necesidad de un diálogo abierto entre autoridades y comunidades para garantizar que las acciones de control migratorio no vulneren derechos humanos ni libertades religiosas.

Conclusión

La irrupción del ICE en una iglesia durante un acto religioso ha puesto en evidencia las tensiones existentes entre las políticas migratorias y las garantías constitucionales de libertad de culto y protección a los espacios sagrados. El caso en Los Ángeles refleja un desafío mayor para las autoridades y la sociedad: equilibrar la seguridad nacional con el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas, especialmente en comunidades vulnerables.

El seguimiento de este caso y la respuesta institucional serán determinantes para establecer precedentes sobre el trato a las iglesias y comunidades migrantes en Estados Unidos, con implicaciones que trascienden las fronteras y repercuten en países como El Salvador, desde donde miles de personas emigran buscando mejores oportunidades.

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