Alumnos del Centro Escolar Caserío El Delirio reciben clases en instalaciones nuevas, pero obras y servicios permanecen incompletos

Alumnos del Centro Escolar Caserío El Delirio reciben clases en instalaciones nuevas, pero obras y servicios permanecen incompletos

Estudiantes del Centro Escolar Caserío El Delirio en San Vicente ya utilizan las nuevas instalaciones; sin embargo, persisten deficiencias como obras inconclusas, falta de internet y retraso en la entrega de útiles escolares.

7 abril 2026
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El Centro Escolar Caserío El Delirio, ubicado en el cantón Santa Cruz Porrillo del distrito de Tecoluca, San Vicente Sur, abrió sus puertas para que 230 alumnos desde parvularia hasta noveno grado reciban clases en sus renovadas instalaciones. Sin embargo, pese a la reciente remodelación ejecutada por el Ministerio de Educación (MINED),padres de familia denuncian que las obras aún no están completamente terminadas y que existen deficiencias que afectan la calidad del servicio educativo.

Desde el inicio del presente año lectivo, los estudiantes comenzaron sus actividades académicas en el nuevo edificio, pero según testimonios de padres y madres de familia, persisten problemas significativos, entre ellos la falta de conexión a internet y la no finalización del auditorio techado. Estas carencias limitan el desarrollo integral de las actividades escolares y la realización de eventos culturales o educativos que requieren de espacios adecuados.

Un padre de familia, que prefirió mantener el anonimato, relató que la comunidad educativa ha informado en reiteradas ocasiones a las autoridades departamentales de Educación sobre estas deficiencias. Incluso algunos representantes acudieron a las oficinas del MINED en San Salvador para solicitar respuestas concretas, pero aseguran que la atención fue insuficiente y no se brindaron soluciones alentadoras.

Además de las obras inconclusas, los padres expresaron preocupaciones en torno a la accesibilidad. La entrada habilitada al centro escolar se encuentra en una calle alterna de tierra, en lugar de estar sobre la vía pavimentada principal. Esta situación, indicaron, representa un desafío para los alumnos, especialmente durante la temporada lluviosa, cuando el camino puede volverse intransitable y poner en riesgo la seguridad y puntualidad de los estudiantes.

Otra problemática señalada es el retraso en la entrega de los paquetes de útiles escolares y uniformes. A más de un mes de iniciado el ciclo escolar, los niños y jóvenes aún no han recibido estos materiales esenciales para su aprendizaje y desarrollo. Según explicaron los padres, la distribución está condicionada a la finalización formal de las obras, lo que genera incertidumbre y preocupación entre las familias que dependen de estos recursos proporcionados por el sistema educativo.

Una madre de familia, también bajo reserva, comentó que durante los últimos tres años los alumnos tuvieron que recibir clases en distintos espacios prestados por miembros de la comunidad debido a la remodelación del centro escolar. Ahora que las instalaciones están en uso, subrayó, resulta injusto que la entrega de útiles y uniformes esté supeditada a la conclusión total del proyecto, lo que afecta el derecho de los estudiantes a una educación completa y digna.

El Centro Escolar Caserío El Delirio es fundamental para la comunidad educativa de Santa Cruz Porrillo y sus alrededores, atendiendo a una población estudiantil diversa que abarca desde la educación inicial hasta la básica diversificada. La importancia de contar con instalaciones adecuadas y condiciones óptimas para la enseñanza es un requisito indispensable para garantizar el cumplimiento de los objetivos educativos y el bienestar de los alumnos.

El equipo editorial de El Oficial gestionó información con la oficina departamental de Educación en San Vicente, pero hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta sobre el estado actual de las obras ni los planes para solucionar las deficiencias reportadas. Asimismo, se intentó establecer comunicación con la unidad de comunicaciones del MINED, sin recibir pronunciamientos oficiales.

Este caso pone en evidencia los retos que enfrenta el sistema educativo en El Salvador para completar proyectos de infraestructura escolar, así como la necesidad de garantizar que los recursos y servicios básicos estén disponibles desde el inicio del ciclo escolar. La falta de acceso a internet y a espacios adecuados limita la calidad educativa, mientras que la demora en la entrega de materiales y uniformes genera un impacto directo en la equidad y el rendimiento académico de los estudiantes.

Es fundamental que las autoridades educativas agilicen la culminación de las obras pendientes en el Centro Escolar Caserío El Delirio y atiendan las solicitudes de la comunidad para asegurar que los alumnos puedan desarrollarse en condiciones óptimas. La educación es un pilar clave para el desarrollo social y económico de San Vicente y de todo El Salvador, por lo que la inversión en infraestructura y servicios debe traducirse en beneficios tangibles para la población estudiantil.

En este contexto, el seguimiento y la supervisión rigurosa de los proyectos escolares, así como una comunicación transparente con los padres de familia y la comunidad, son indispensables para evitar que situaciones similares se repitan en otros centros educativos del país.

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