Análisis de la histórica caída en el crecimiento poblacional de Estados Unidos y sus implicaciones económicas

Análisis de la histórica caída en el crecimiento poblacional de Estados Unidos y sus implicaciones económicas

La tasa de crecimiento poblacional en Estados Unidos descendió a su nivel más bajo en más de un siglo, debido principalmente a la reducción de la migración internacional neta. Este fenómeno afecta la composición demográfica y plantea importantes desafí...

6 febrero 2026
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La tasa de crecimiento de la población en Estados Unidos experimentó una caída histórica, situándose en apenas un 0,5% entre julio de 2024 y junio de 2025, según datos recientes de la Oficina del Censo estadounidense. Este registro representa uno de los niveles más bajos desde principios del siglo XX, superando incluso épocas críticas como la Gran Depresión o la pandemia de COVID-19.

Históricamente, Estados Unidos ha mantenido un crecimiento poblacional constante. En la década de 1950, durante el denominado "Baby boom", la tasa promedio fue del 1,8%. Ya en los años 90, esta tasa se redujo a 1,2%, y durante la primera década del siglo XXI se ubicó en torno al 1%. Desde 1900, únicamente hubo un periodo de decrecimiento poblacional entre julio de 1917 y junio de 1918, cuando la población descendió en aproximadamente 60,000 personas (0,06%),afectada por la combinación de la Primera Guerra Mundial, la epidemia de gripe española y la caída temporal en la natalidad asociada a estos eventos.

En tiempos recientes, la pandemia de COVID-19 provocó una caída significativa del crecimiento poblacional, alcanzando un mínimo del 0,2% en 2021. Esto obedeció principalmente al aumento de la mortalidad y a la reducción de la llegada de migrantes. Fuera de ese periodo, la tasa más baja se había registrado en 2019, atribuida a una disminución en los nacimientos y a una caída en la migración.

Factores detrás de la reducción en el crecimiento poblacional

El principal motivo detrás de esta disminución histórica radica en la reducción de la migración internacional neta (NIM, por sus siglas en inglés),que resulta de restar el número de emigrantes de inmigrantes. Christine Hartley, subdirectora de la división de Estimaciones y Proyecciones de la Oficina del Censo, explicó que, dado que los nacimientos y las muertes se han mantenido relativamente estables en comparación con el año anterior, la caída en la migración internacional neta es el factor predominante en el descenso del crecimiento poblacional. La migración neta pasó de 2.7 millones entre 2023 y 2024 a 1.3 millones en el periodo 2024-2025, una reducción calificada como "histórica".

El investigador demográfico William Frey, del Brookings Institution, destacó que aunque la cifra de 1.3 millones sigue siendo alta desde una perspectiva histórica, el descenso es significativo y se espera que esta tendencia continúe en los próximos años.

Restricciones migratorias y deportaciones

Desde la llegada del actual gobierno, se han implementado múltiples políticas que han restringido la entrada de migrantes. Entre estas medidas figuran el endurecimiento en la emisión de visas de trabajo y estudio, así como limitaciones en los procesos para solicitar asilo o refugio. Además, se ha intensificado la campaña de deportaciones, incluyendo la expulsión de migrantes hacia terceros países, entre ellos El Salvador.

Asimismo, el gobierno revocó protecciones temporales concedidas a miles de migrantes durante administraciones anteriores, como el Estatus de Protección Temporal (TPS) y el parole humanitario, lo que ha incrementado la incertidumbre y reducido las llegadas.

Los datos oficiales reflejan esta tendencia: en febrero de 2025, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) registró 28,613 "encuentros" con migrantes, apenas un 12% de los encuentros reportados en el mismo mes del año anterior. Esta disminución se mantuvo durante el resto del año, con un total de 60,940 encuentros en los primeros dos meses del año fiscal 2025, cifra menor que cualquier registro previo y un 28% inferior al mínimo histórico de 2012.

Especialistas coinciden en que la reducción en la entrada de migrantes tiene mayor impacto en el crecimiento poblacional que las deportaciones, aunque no descartan que la situación pueda cambiar si las expulsiones aumentan.

Implicaciones económicas y sociales

El análisis demográfico indica que Estados Unidos camina hacia una migración internacional neta negativa, una situación no registrada desde 1971. Según estimaciones, esta condición podría haberse alcanzado ya en 2025, con un saldo migratorio negativo estimado entre -295,000 y -10,000 personas. Se proyecta que esta tendencia continúe en 2026.

Esta dinámica tiene importantes repercusiones económicas. El auge migratorio entre 2022 y 2024 contribuyó a un robusto crecimiento en el empleo, con inmigrantes que aportaron mano de obra y generaron demanda de bienes y servicios. Sin embargo, la desaceleración actual podría traducirse en una reducción o estancamiento en la creación de empleos. Se estima que durante la segunda mitad de 2025 el empleo creció en 20,000 a 50,000 puestos mensuales, cifras alineadas con los flujos migratorios, pero para 2026 se anticipan posibles caídas en estos números.

Además, la disminución en la inmigración podría afectar el Producto Interno Bruto (PIB) y el gasto del consumidor en un rango estimado entre 60,000 y 110,000 millones de dólares durante los próximos dos años, lo que reflejaría un impacto moderado pero significativo.

Desde una perspectiva demográfica, la reducción migratoria contribuye al envejecimiento poblacional y a la disminución de la población joven, un desafío que ya enfrentan varias naciones europeas. La inmigración ha sido esencial para mitigar este fenómeno en Estados Unidos, al incrementar la proporción de residentes jóvenes y mujeres en edad reproductiva, apoyando así la tasa de natalidad.

El porcentaje de personas nacidas en el extranjero representa aproximadamente el 15% de la población total, pero su peso es mayor entre los menores de 18 años, donde cerca del 28% son inmigrantes o hijos de inmigrantes nacidos en el país. La reducción en la llegada de inmigrantes podría profundizar la disminución en la población joven, afectando la fuerza laboral futura y, por ende, el dinamismo económico.

En suma, Estados Unidos se enfrenta a un escenario donde la desaceleración del crecimiento poblacional y el envejecimiento demográfico podrían impactar su desarrollo económico y su posición como potencia global. La inmigración, históricamente un pilar fundamental para su crecimiento, continúa siendo un elemento clave para mantener una población joven y activa que impulse la economía y mantenga la competitividad en un mundo cada vez más interconectado.

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