
Análisis revela posible repunte del catolicismo en El Salvador tras décadas de descenso
Una encuesta reciente muestra que el catolicismo en El Salvador, tras años de caída, presenta un repunte en 2026, aunque aún es temprano para confirmar una tendencia definitiva.
El panorama religioso en El Salvador ha experimentado transformaciones significativas en las últimas dos décadas, reflejando cambios en las preferencias y filiaciones de sus habitantes. Un estudio reciente realizado en marzo de 2026 sugiere que el catolicismo, que durante años ha ido perdiendo adeptos frente al crecimiento evangélico, podría estar recuperando terreno.
Datos generales del estudio
La encuesta, realizada entre el 10 y el 15 de marzo de 2026 mediante entrevistas telefónicas a 1,000 salvadoreños mayores de 18 años, revela que el 42.8 % de los consultados se identifica como católico, mientras que el 35.8 % se declara evangélico y el 18.3 % no profesa ninguna religión. Este estudio forma parte de una serie histórica que abarca 22 años y que permite analizar la evolución de las preferencias religiosas en el país.
La metodología del sondeo ha experimentado cambios a lo largo del tiempo. Desde 2004 hasta 2023, las encuestas se realizaban presencialmente con visitas domiciliarias y un margen de error de ±2.6 %. Desde 2025, se adoptó el método telefónico, con un margen de error ligeramente mayor (±3.2 %),manteniendo un nivel de confianza del 95 % y cubriendo el mismo universo poblacional. A pesar de la modificación metodológica, los datos muestran coherencia en variables sociodemográficas y geográficas, lo que permite realizar comparaciones válidas.
Evolución histórica de la afiliación religiosa
En 2004, el catolicismo predominaba con un 55.1 % de la población, mientras que el evangelismo contaba con el 28.7 %. La diferencia entre ambos grupos era de 26.4 puntos porcentuales. Esta brecha fue disminuyendo progresivamente hasta llegar casi a desaparecer, reflejando un avance constante del evangelismo y un descenso sostenido del catolicismo durante casi dos décadas.
Este desplazamiento tuvo particular relevancia en áreas urbanas y determinadas regiones del país, donde el crecimiento evangélico fue más notorio, mientras que en zonas rurales y regiones orientales el catolicismo mantuvo cierta fortaleza relativa.
Variaciones regionales y demográficas
El análisis regional muestra diferencias significativas en la distribución de la afiliación religiosa. En el área metropolitana de San Salvador, el catolicismo perdió terreno de manera sostenida hasta que, en 2013, los evangélicos lograron superarlo, manteniendo esa ventaja hasta 2026, con una leve recuperación católica en este último año. En el occidente del país, este cruce se produjo en 2010 y la supremacía evangélica se ha mantenido con mayor consistencia desde entonces.
Por otro lado, las regiones del oriente y la zona paracentral han conservado una mayoría católica durante todo el periodo estudiado, aunque con tendencias a la baja similares.
Respecto a la zona de residencia, la población urbana fue la primera en experimentar el avance evangélico, alcanzando en 2023 un 41.2 % de evangélicos frente a un 35.8 % de católicos. En contraste, la zona rural resistió más tiempo esta tendencia, pero en 2025 los evangélicos también tomaron la delantera allí por primera vez. Sin embargo, en 2026, el catolicismo recuperó la mayoría en ambas zonas: 43.6 % frente a 35.1 % en la urbana, y 41.1 % frente a 37.3 % en la rural.
Diferencias por género y grupo etario
El género también presenta variaciones notables. Históricamente, las mujeres se han declarado católicas en mayor proporción que los hombres, aunque ambos grupos muestran una tendencia decreciente en la afiliación católica. En 2018, por primera vez más del 40 % de las mujeres se identificaron como evangélicas. Sin embargo, la encuesta más reciente indica que el catolicismo ha recuperado terreno en ambos géneros: el 45.7 % de las mujeres se declara católica frente al 37.3 % evangélica, mientras que entre los hombres la diferencia es de 39.5 % católico contra 34.1 % evangélico.
En cuanto a la edad, los jóvenes entre 18 y 36 años fueron los primeros en acercarse a la paridad entre católicos y evangélicos, alcanzando en 2023 un 38.5 % evangélico frente a 33.4 % católico. Los adultos mayores de 37 años han mantenido históricamente una afiliación católica más estable. En la medición de 2026, ambos grupos exhiben un repunte en la afiliación católica: los jóvenes alcanzan un 40.8 % frente a 34.0 % evangélico, y los adultos, 44.3 % frente a 37.1 %.
Perspectivas y conclusiones
A pesar de las señales alentadoras para el catolicismo en 2026, los expertos subrayan que un solo año de datos no es suficiente para confirmar una reversión definitiva en la tendencia histórica. La serie de encuestas continuará proporcionando información para determinar si este repunte se consolida o si el avance evangélico retomará su curso.
El contexto religioso en El Salvador es un reflejo de cambios sociales, culturales y demográficos que impactan la identidad y prácticas de la población. El monitoreo constante de estas transformaciones es esencial para comprender el papel que juega la fe en la vida pública y privada del país.
En definitiva, la reciente encuesta aporta una fotografía actualizada que invita a un análisis profundo sobre las dinámicas religiosas en El Salvador, apuntando a un escenario en evolución que podría redefinir el equilibrio entre las principales confesiones en el futuro cercano.
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