
Arzobispado de San Salvador retira del sacerdocio a párroco condenado por violación
El Arzobispado de San Salvador anunció la destitución del sacerdote Jesús Orlando Erazo Gálvez tras ser condenado a 14 años por violación de menor, confirmando que no podrá ejercer actividades religiosas.
El Arzobispado de San Salvador informó oficialmente la destitución del sacerdote Jesús Orlando Erazo Gálvez del ejercicio del sacerdocio, tras su condena penal a 14 años de prisión por el delito de violación en contra de una persona menor e incapaz. Esta decisión se fundamenta en una resolución emitida por el Tribunal Eclesiástico de la Región Central, conforme a un proceso instruido bajo mandato del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, organismo del Vaticano.
El comunicado oficial, fechado el 21 de enero de 2026, establece que Erazo Gálvez ha sido declarado dimitido del estado clerical por medio de un Decreto Conclusivo Penal. Esta sanción deja en claro que el exsacerdote queda imposibilitado de ejercer cualquier función o actividad relacionada con el sacerdocio católico. La notificación de esta resolución se realizó el 8 de enero del presente año a través del abogado defensor eclesiástico del condenado.
Contexto judicial y proceso eclesiástico
El caso se remonta a diciembre de 2022, cuando el Ministerio Público inició la investigación por un delito de violación cometido por Erazo Gálvez. Según la Fiscalía General de la República (FGR),el sacerdote utilizó engaños y manipulación para coaccionar a la víctima, quien era menor de edad e incapaz, con el fin de abusar sexualmente de ella.
El 13 de julio de 2024, el Tribunal de Sentencia de Cojutepeque dictó sentencia condenatoria en contra de Erazo Gálvez, quien fue declarado culpable en calidad de ausente, conforme a las reformas más recientes al Código Procesal Penal. Posteriormente, se emitió una orden de captura para dar cumplimiento a la condena. Sin embargo, las autoridades han reportado que el exsacerdote se encuentra prófugo y no ha sido localizado hasta la fecha.
Respuesta eclesiástica y medidas disciplinarias
Desde que se conocieron los hechos, la Iglesia Católica en El Salvador ha mantenido una postura de apertura y cumplimiento de las normativas canónicas y civiles. En febrero de 2023, el Arzobispado de San Salvador confirmó públicamente el caso y la suspensión inmediata de Erazo Gálvez como una medida cautelar, mientras se desarrollaba el proceso canónico correspondiente.
El Arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, emitió un pronunciamiento en el que señaló que el sacerdote acudió voluntariamente a las oficinas del Arzobispado para declarar ante el Tribunal Eclesiástico, demostrando el compromiso institucional con la transparencia y la justicia en casos de abuso sexual.
Implicaciones y contexto social en El Salvador
Este caso se inscribe en un contexto más amplio de denuncias y procesos contra líderes religiosos en El Salvador por abusos sexuales, especialmente en contra de menores. Organizaciones civiles y de derechos humanos han puesto en relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y sanción para proteger a las víctimas y garantizar que los responsables enfrenten la justicia.
La decisión del Arzobispado de San Salvador de retirar del sacerdocio a Erazo Gálvez refleja un precedente institucional importante, alineado con las políticas internacionales y las normativas del Vaticano para casos de abuso dentro de la Iglesia. Además, pone de manifiesto la coordinación con las autoridades civiles para asegurar que se cumpla la ley y se proteja a las personas vulnerables.
Situación actual y seguimiento
A la fecha, Jesús Orlando Erazo Gálvez permanece prófugo de la justicia penal, lo que dificulta la ejecución inmediata de la sentencia impuesta. Las autoridades continúan con la búsqueda activa para dar con su paradero y garantizar que cumpla la condena. Mientras tanto, el Arzobispado mantiene su compromiso de colaborar con el proceso judicial y evitar cualquier riesgo para la comunidad a la que pertenecía el sacerdote.
Este caso ha generado un llamado de atención sobre la importancia de un abordaje riguroso y transparente frente a los delitos cometidos por miembros del clero, así como la necesidad de acompañamiento y protección a las víctimas de abuso.
Conclusiones
La destitución de Jesús Orlando Erazo Gálvez del estado clerical es el resultado de un proceso judicial y canónico que reafirma el compromiso de la Iglesia Católica en El Salvador con la justicia y la responsabilidad institucional. La condena por violación a menor demostrada en tribunales civiles, junto con la resolución eclesiástica que impide su ejercicio sacerdotal, marcan un precedente en la lucha contra los abusos sexuales dentro de organizaciones religiosas.
El seguimiento de este caso y la búsqueda del condenado continúan siendo prioridad para las autoridades, en un esfuerzo conjunto por salvaguardar los derechos de las víctimas y fortalecer la confianza en las instituciones.
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