Así fue el último concierto de Gustavo Cerati antes de caer en coma
“Esa noche, en Caracas, el solo de viola que se mandó fue muchísimo más largo que de costumbre”, recordó Richard Coleman en el libro Cerati, conversaciones íntimas, de Gustavo Bove. Antes de abandonar el escenario, el cantante se llevó una mano al cora...
“Esa noche, en Caracas, el solo de viola que se mandó fue muchísimo más largo que de costumbre”, recordó Richard Coleman en el libro Cerati, conversaciones íntimas, de Gustavo Bove.
Antes de abandonar el escenario, el cantante se llevó una mano al corazón, lanzó un beso a los asistentes y pronunció la frase “Hasta la próxima, chau”.
Después del recital, Cerati participó en una reunión con su equipo. Mientras se preparaban para una fotografía grupal, Adrián Taverna, su sonidista, observó que el artista estaba pálido y tenía dificultades para comunicarse.
Según la reconstrucción del periodista Juan Morris en su biografía del músico, Cerati intentó hablar, pero no consiguió articular palabras. Poco después fue encontrado recostado en un sillón dentro de su camarín.
El cantante fue trasladado a un centro médico de Caracas, donde los especialistas detectaron una isquemia cerebral que había provocado un infarto extenso en el hemisferio izquierdo, con daño en el tronco encefálico.
Durante las primeras horas logró comunicarse mediante gestos, alimentarse con ayuda y ver televisión junto a Taverna. Sin embargo, el 17 de mayo sufrió un edema cerebral y al día siguiente fue sometido a una cirugía de urgencia. Tras esa intervención quedó en coma.
Familiares y amigos que acompañaron a Cerati durante 1571 días
El 7 de junio de 2010, Gustavo Cerati fue trasladado en una aeroambulancia desde Venezuela hasta Buenos Aires. Inicialmente permaneció en la clínica Fleni y, a finales de octubre, ingresó a la Clínica ALCLA, donde continuó internado hasta su fallecimiento.
Su madre, Lillian Clarke, acudía todas las tardes para acompañarlo. También lo visitaban su hijo Benito Cerati, sus hermanas Laura y Estela, y otros familiares que se organizaban para estar presentes.
Entre sus amigos más cercanos figuraban Adrián Taverna, el diseñador Oscar Roho, el baterista Pedro Moscuzza y el músico Leandro Fresco, quienes mantuvieron visitas frecuentes durante la internación.
Sus excompañeros de Soda Stereo, Zeta Bosio y Charly Alberti, acudieron en distintas ocasiones. En junio de 2011, Luis Alberto Spinetta también lo visitó y le llevó una guitarra de regalo.
A lo largo de esos cuatro años, los informes médicos mantuvieron el diagnóstico de daño cerebral extenso, sin registrar señales de mejoría clínica.
La clínica incluso instaló un sistema de acceso mediante huellas digitales en la habitación del cantante, después de que una persona ingresara sin autorización. Desde entonces, las visitas quedaron limitadas a familiares y personas previamente registradas.
La muerte de Gustavo Cerati y su última despedida
El 4 de septiembre de 2014, Cerati murió a causa de un paro cardiorrespiratorio en la habitación 116 de la Clínica ALCLA, en Buenos Aires. Había cumplido 55 años el mes anterior.
Esa misma noche, sus restos fueron velados en la Legislatura porteña, donde miles de seguidores formaron largas filas bajo la lluvia para despedirlo.
Al velatorio asistieron su madre, sus hermanas, Benito Cerati, su expareja Cecilia Amenábar y amigos cercanos, entre ellos Oscar Roho y Adrián Taverna.
Las reacciones también llegaron desde el mundo de la música. Shakira lo definió como “la figura del rock en español más representativa”, mientras que Charly García lo describió como “un arquitecto de la música”.
Su última presentación quedó registrada en Caracas, el 15 de mayo de 2010. Allí interpretó por última vez “Lago en el cielo” y se despidió con un “Hasta la próxima, chau”, antes de la crisis médica que lo mantendría hospitalizado durante los siguientes 1571 días.
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