
Avance irregular y retrasos mantienen inconcluso proyecto de agua potable en Alegría, Usulután
La Dirección de Obras Municipales no ha concluido el proyecto de agua potable en el cantón La Peña, Alegría, Usulután, tras tres años y con múltiples paros en la obra.
El proyecto de agua potable para el cantón La Peña, ubicado en el distrito de Alegría, Usulután, continúa sin ser finalizado luego de tres años de ejecución incompleta. La iniciativa, gestionada por la Dirección de Obras Municipales (DOM),busca proporcionar abastecimiento de agua potable a más de 2,800 familias que históricamente dependen de fuentes tradicionales como cantareras y lavaderos públicos para satisfacer esta necesidad básica.
La obra, cuyo nombre oficial es “Diseño y construcción para el equipamiento de pozo cisterna, línea de impulsión, tanque y distribución”, inició labores en marzo de 2023 con un plazo estimado de ejecución de 270 días y un presupuesto asignado de aproximadamente $1,394,937.97. Sin embargo, a la fecha, los trabajos permanecen inconclusos y con avances irregulares, lo que ha generado preocupación y descontento entre los habitantes de la comunidad.
Contexto histórico y necesidad urgente del proyecto
El cantón La Peña ha enfrentado desde hace más de cinco décadas la carencia de un sistema de agua potable domiciliario. Los residentes han dependido de la extracción manual de agua en cantareras y lavaderos públicos, una práctica que implica largas filas y espera para obtener el líquido necesario para el consumo y uso doméstico. Esta situación afecta considerablemente la calidad de vida y la salud pública de la población.
Ante esta realidad, la ejecución del proyecto a cargo de la DOM fue recibida con optimismo y esperanza por parte de la comunidad, dado que representaba una solución estructural y definitiva a la problemática histórica del acceso al agua potable.
Retrasos y dificultades en la ejecución
Según testimonios recopilados en el lugar, uno de los principales obstáculos que ha afectado el avance de la obra ha sido la suspensión reiterada de los trabajos debido a problemas laborales y administrativos. Un residente, que prefirió mantener el anonimato, comentó que durante el año de inicio de las obras se registraron al menos cuatro meses de paralización cuando el personal encargado abandonó la obra, presuntamente debido a la falta de pago.
“El problema ha sido que el mismo año que comenzaron, detuvieron como cuatro meses la obra porque el personal se fue, según que por no pagarles. El año pasado pasó lo mismo y se detuvieron los trabajos por unos tres meses. No entiendo cómo es que dicen que el dinero alcanza, pero no les pagan a los empleados”, indicó el vecino.
Esta situación evidencia una aparente falta de gestión eficiente en la administración del proyecto, que ha repercutido directamente en la demora de la entrega y, por ende, en la provisión del servicio para la población beneficiaria.
Impacto social y económico en la comunidad
La ausencia de agua potable en las viviendas obliga a los habitantes a depender de costosos servicios de transporte para acarrear agua desde las fuentes públicas. Según declaraciones de los residentes, el gasto puede oscilar entre $1.50 y $6 por cada viaje para transportar agua, lo cual representa un desembolso significativo en el contexto económico local.
Además, la espera prolongada en las cantareras y pilonas, que puede extenderse entre tres y cuatro horas, implica una considerable pérdida de tiempo que podría destinarse a actividades productivas o educativas. Otro habitante comentó que entre el tiempo invertido en la espera y el costo del transporte, se pierde prácticamente el equivalente a un día completo de trabajo.
Respuesta institucional y situación actual
En el sitio, aún se observa personal de la DOM trabajando en la obra, aunque la falta de información oficial sobre el estado actual del proyecto y su fecha probable de finalización genera incertidumbre en la comunidad. Al consultar al personal presente, se informó que el encargado responsable no se encontraba en el lugar, por lo que no fue posible obtener un reporte oficial sobre los avances o dificultades técnicas.
Intentos de contactar al área de comunicaciones de la DOM para obtener una declaración oficial sobre los motivos del retraso y las acciones previstas para concluir el proyecto no recibieron respuesta, lo que dificulta una evaluación transparente y oportuna de la situación.
Perspectivas y recomendaciones
El abastecimiento de agua potable es un derecho fundamental y un componente esencial para mejorar la salud y el bienestar de las comunidades rurales en El Salvador. Proyectos como el de La Peña deben contar con una ejecución eficiente y una gestión transparente que garantice el cumplimiento de los plazos y la adecuada inversión de los recursos asignados.
La prolongación de los retrasos no solo afecta la calidad de vida de miles de familias, sino que también representa un desperdicio de recursos públicos y una oportunidad perdida para el desarrollo local. Es indispensable que las autoridades encargadas implementen mecanismos de supervisión rigurosos, aseguren el cumplimiento de las obligaciones contractuales y brinden información clara y periódica a la población.
El caso de Alegría refleja los retos que enfrentan las zonas rurales en El Salvador para acceder a servicios básicos, y subraya la importancia de fortalecer la institucionalidad y la planificación en proyectos de infraestructura social.
Continuaremos monitoreando la evolución del proyecto e informando a la ciudadanía sobre cualquier novedad relevante en la ejecución del servicio de agua potable para el cantón La Peña y otras comunidades en condiciones similares.
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