Calor extremo y fenómenos climáticos sin precedentes afectan a Latinoamérica en 2025

Calor extremo y fenómenos climáticos sin precedentes afectan a Latinoamérica en 2025

En 2025, Latinoamérica registró temperaturas extremas, sequías prolongadas y lluvias intensas que afectaron la región, alertan expertos sobre impactos climáticos crecientes.

18 mayo 2026
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Latinoamérica enfrentó en 2025 una serie de fenómenos climáticos extremos que marcaron un nuevo capítulo en la historia ambiental de la región, con temperaturas muy por encima de los promedios históricos, sequías severas e intensas lluvias que causaron graves afectaciones sociales y económicas. Así lo revela un informe reciente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM),que destaca la magnitud y diversidad de los impactos derivados del cambio climático en este territorio.

Registros históricos de temperatura y calor extremo

El año 2025 se ubicó entre los años más cálidos para América Latina y el Caribe, situándose entre el quinto y el octavo año con mayor temperatura media en la región desde que se tienen registros. La temperatura promedio alcanzó alrededor de 0.40 °C por encima del promedio registrado entre 1991 y 2020, un indicio claro del calentamiento sostenido que afecta la zona.

Entre los ejemplos más llamativos figura el récord alcanzado en Mexicali, México, donde se registraron 52.7 °C, la temperatura más alta jamás documentada en ese país. Asimismo, la ciudad de São Paulo, Brasil, reportó un máximo histórico de 37.2 °C a finales de ese año. En Mesoamérica, las olas de calor se presentaron con temperaturas que superaron los 40 y 45 °C en varias zonas, generando condiciones extremas en la salud pública y la agricultura.

Sequías prolongadas y sus consecuencias

La región también experimentó sequías de gran alcance que afectaron de manera significativa a varios países, con impactos directos en la producción agrícola, disponibilidad de agua y en la proliferación de incendios forestales. En México, hasta el 85 % del territorio padeció déficit significativo de lluvias. En el sur de Sudamérica, áreas específicas registraron déficit de precipitaciones superiores al 40 %.

Estas condiciones adversas ponen en riesgo la seguridad alimentaria y hídrica de la región, especialmente considerando la acelerada pérdida de masa de los glaciares andinos, que funcionan como reservas naturales de agua dulce para millones de personas. La disminución de estos glaciares, acelerada por el aumento de las temperaturas, compromete la disponibilidad de agua a largo plazo.

Incremento del nivel del mar y calentamiento oceánico

El informe de la OMM advierte además que las costas sudamericanas bañadas por el Atlántico, así como las zonas costeras de América Central y el Caribe, experimentan un aumento del nivel del mar a un ritmo superior al promedio mundial. Este fenómeno, unido al calentamiento continuo de los océanos, representa una amenaza creciente para las comunidades costeras, infraestructura y ecosistemas marinos en la región.

Lluvias extremas, inundaciones y ciclones devastadores

En contraste con las sequías, varias áreas de Latinoamérica sufrieron episodios de lluvias extremas que causaron graves inundaciones y afectaron a decenas de miles de personas. Países como Perú, Ecuador y México reportaron pérdidas humanas y materiales significativas debido a estos eventos hidrometeorológicos extremos.

Uno de los acontecimientos más impactantes fue el huracán Melissa, que en octubre de 2025 alcanzó la categoría 5 antes de tocar tierra en Jamaica. Se trató del primer huracán de esta categoría en la historia del país, dejando un saldo trágico de 45 personas fallecidas y pérdidas económicas estimadas en aproximadamente 9.000 millones de dólares, equivalentes al 41 % del Producto Interno Bruto (PIB) jamaiquino.

Implicaciones para El Salvador y la región

El panorama descrito por la OMM resulta especialmente relevante para El Salvador, país que, debido a su ubicación geográfica, enfrenta vulnerabilidades frente a fenómenos climáticos extremos tanto de sequías como de lluvias e inundaciones. La combinación de estos factores obliga a adoptar medidas integrales de adaptación y mitigación para proteger la seguridad hídrica, la producción agrícola y la infraestructura crítica local.

Asimismo, la aceleración del cambio climático en Latinoamérica destaca la necesidad de fortalecer la cooperación regional y el intercambio de información para mejorar la gestión del riesgo y la resiliencia ante futuras emergencias climáticas.

Conclusiones y perspectivas

El informe de la Organización Meteorológica Mundial subraya que las señales del cambio climático son inequívocas en América Latina y el Caribe. La recurrencia de temperaturas extremas, la pérdida acelerada de glaciares, el aumento del nivel del mar y la frecuencia creciente de eventos hidrometeorológicos extremos forman parte de un patrón que exige atención urgente y acciones coordinadas.

Para enfrentar estos desafíos, es fundamental que los países de la región impulsen políticas públicas orientadas a la sostenibilidad ambiental, la protección de ecosistemas y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, además de invertir en infraestructura resiliente y sistemas de alerta temprana.

El año 2025 dejó una clara advertencia sobre el futuro climático de Latinoamérica, un llamado a la acción para gobiernos, instituciones y ciudadanía en general, con el objetivo de salvaguardar el bienestar y la seguridad de las generaciones presentes y futuras.

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