
Canasta básica en El Salvador cerró 2025 con aumento en costos pese a medidas gubernamentales
La canasta básica alimentaria en El Salvador cerró 2025 con un aumento en sus costos tanto en zonas urbanas como rurales. Aunque en diciembre se registró una leve reducción mensual, el gasto anual acumulado fue superior al de 2024, afectando el poder a...
Incremento en el costo de la canasta básica afecta a hogares salvadoreños al cierre de 2025
El cierre del año 2025 evidenció un aumento en el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para los hogares en El Salvador, tanto en zonas rurales como urbanas, según los datos oficiales publicados por la Oficina Nacional de Estadística y Censos (ONEC). A pesar de una ligera disminución en diciembre respecto al mes anterior, el gasto mensual promedio por familia terminó el año en $184.49 en áreas rurales y $252.07 en zonas urbanas.
Variaciones mensuales y anuales en el costo de la canasta básica
En términos mensuales, la canasta básica rural experimentó una reducción de $0.82 en diciembre frente a noviembre, cuando el costo fue de $185.31. De manera similar, en las zonas urbanas el costo bajó $1.25, pasando de $253.32 en noviembre a $252.07 en diciembre. No obstante, este leve alivio no logró revertir la tendencia al alza acumulada durante todo el año.
Comparando diciembre de 2024 con diciembre de 2025, se observa un incremento sostenido en el gasto familiar para cubrir la alimentación básica. En el sector rural, el costo mensual aumentó de $178.99 a $184.49, un alza de $5.50. En el ámbito urbano, la subida fue de $6.01, desde $246.06 hasta $252.07.
Productos que impulsaron el aumento en la dieta básica
El incremento en el costo de la canasta básica rural durante 2025 estuvo principalmente impulsado por el aumento en el precio de las tortillas, que subieron de $0.6511 a $0.6788 por ración diaria. Asimismo, las carnes —incluyendo res, cerdo y aves— aumentaron de $0.1175 a $0.1209 por ración. En contraste, los precios de huevos y frutas presentaron leves descensos promedio anuales.
En las zonas urbanas, la mayor presión en los precios provino de las verduras, incluyendo papa, cebolla, chile verde, tomate, güisquil y repollo, cuyo costo por ración pasó de $0.2049 en enero a $0.2260 en diciembre. Le siguieron en incremento las carnes y las tortillas. En cambio, productos como el pan francés, frutas y huevos cerraron el año con precios ligeramente inferiores a los registrados al inicio del 2025.
Medidas gubernamentales para contener el aumento de precios
Al inicio de 2026, el viceministro de Agricultura destacó que el país mantiene un mercado estable, con deflación en productos específicos y sin desabastecimiento. Señaló que los agromercados y centrales de abasto ofrecen productos de calidad con mejores precios, gracias a programas de fomento a la producción nacional.
Actualmente, funcionan 61 agromercados en todo el territorio nacional. La Central de Abastos de Soyapango, hasta ahora la única central en operación, ha logrado reducciones de hasta un 80% en ciertos productos al eliminar intermediarios.
Para este año, el Gobierno tiene previsto inaugurar una nueva central en Usulután y abrir al menos 10 agromercados adicionales, principalmente en áreas rurales, con el objetivo de contener el costo de vida que, al cierre de 2025, mostró niveles superiores en la canasta básica respecto al año anterior.
Relación entre el costo de la canasta básica y el salario mínimo
El incremento sostenido en el costo de la canasta básica urbana, que superó la barrera de $250 durante el segundo semestre de 2025, coincide con el aumento al salario mínimo que entró en vigor en junio de ese año.
Para los trabajadores que perciben el salario mínimo en el sector comercio y servicios, que asciende a $408.80, el gasto en alimentación básico durante diciembre representó casi el 62% de su ingreso mensual. Esta proporción refleja una presión económica significativa para cubrir otras necesidades básicas.
En el sector agropecuario la situación es aún más compleja. Con un salario mínimo de $272.66 y un costo de canasta básica rural de $184.49 en diciembre, las familias del campo disponen apenas de un tercio de su ingreso para cubrir gastos distintos a la alimentación.
Balance anual y perspectivas económicas
Los datos oficiales confirman que la inflación en alimentos durante 2025 superó la capacidad de recuperación salarial de los hogares salvadoreños. Aunque diciembre registró una reducción marginal respecto a noviembre, el panorama económico al finalizar el año se caracterizó por un mayor ajuste en el presupuesto familiar.
En conclusión, el gasto en alimentación básica consumió más de la mitad del ingreso mensual, disminuyendo el poder adquisitivo de las familias en comparación con principios de año. Esta realidad plantea retos importantes para la política pública orientada a garantizar la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de los salvadoreños en 2026.
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