Canciller de El Salvador participa en la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por Donald Trump

Canciller de El Salvador participa en la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por Donald Trump

La canciller Alexandra Hill Tinoco representó a El Salvador en la reunión inaugural de la Junta de Paz impulsada por Donald Trump, destinada a resolver el conflicto en Gaza y fortalecer la cooperación internacional en seguridad y desarrollo.

19 febrero 2026
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El jueves 18 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó en Washington a líderes y representantes de más de 40 países para la primera sesión de la recién creada Junta de Paz, un organismo internacional impulsado por el gobierno estadounidense para abordar conflictos globales, comenzando con la crisis en la Franja de Gaza.

El Salvador participó en este encuentro a través de su canciller, Alexandra Hill Tinoco, quien formó parte del grupo de miembros y observadores invitados al evento, aunque no intervino de manera verbal durante las discusiones. La embajada de Estados Unidos en el país centroamericano destacó la presencia salvadoreña mediante sus redes sociales, felicitando al país por sumarse a este esfuerzo internacional por la paz.

Hasta el mediodía del jueves, el gobierno salvadoreño no había emitido pronunciamiento oficial sobre su participación en la Junta de Paz ni revelado los términos específicos de su integración al organismo.

Participación internacional y contexto político

El acto inaugural contó con la presencia de varios mandatarios y altos funcionarios, entre ellos el presidente argentino Javier Milei, el presidente paraguayo Santiago Peña, y el primer ministro húngaro Viktor Orbán. También asistieron los líderes de Indonesia, Camboya y Vietnam, entre otros. La mayoría de países integrantes de esta iniciativa son aliados políticos y estratégicos del expresidente Trump, mientras que grandes potencias y naciones europeas han mostrado reservas, argumentando que la Junta de Paz podría debilitar el rol de las Naciones Unidas en la resolución de conflictos.

Donald Trump manifestó en su discurso inicial una crítica reiterada a la Organización de las Naciones Unidas (ONU),a la que ha acusado de ineficacia en la gestión de crisis internacionales. A pesar de ello, anunció su intención de colaborar con la ONU para fortalecer el sistema multilateral y “devolverle la salud”, además de expresar su expectativa de dialogar próximamente con el secretario general António Guterres.

El mandatario estadounidense describió a la Junta de Paz como una institución que supervisará y complementará las funciones de la ONU, con el objetivo de resolver conflictos de manera más eficiente y promover la estabilidad global.

Objetivos y compromisos de la Junta de Paz

Esta primera reunión se centró en el conflicto entre Israel y el grupo palestino Hamás en la Franja de Gaza, con la meta de consolidar un alto al fuego y establecer un entorno seguro y próspero para la población local. Trump enfatizó que la Junta podría expandir su alcance para atender otros focos de conflicto en el mundo, apoyándose en la cooperación de sus miembros.

Estados Unidos anunció una aportación inicial de 10,000 millones de dólares para financiar los esfuerzos de la Junta en Gaza. Además, varios países —entre ellos Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Catar, Arabia Saudita, Uzbekistán y Kuwait— comprometieron más de 7,000 millones de dólares adicionales para el paquete de ayuda humanitaria y reconstrucción.

En cuanto a la dimensión deportiva, el presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA),Gianni Infantino, confirmó la contribución de 75 millones de dólares destinados a proyectos deportivos en Gaza, como parte de los esfuerzos para promover la estabilidad social y el desarrollo comunitario.

Fuerza Internacional de Estabilización y seguridad

La Junta de Paz también contempla la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización (FSI) para apoyar el mantenimiento del alto al fuego y garantizar una paz duradera en Gaza. Hasta el momento, cinco países miembros —Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania— han prometido aportar personal para esta fuerza.

El mayor general estadounidense Jasper Jeffers, comandante de la FSI, adelantó que la fuerza podría alcanzar cerca de 20,000 efectivos, que operarán junto con aproximadamente 12,000 policías palestinos. Estos últimos iniciarán su despliegue en Rafah, en la frontera con Egipto.

Adicionalmente, el presidente de Argentina, Javier Milei, ofreció el apoyo de los Cascos Blancos de su país para integrarse a esta misión internacional, ampliando la participación regional en la tarea de estabilización.

Tensiones geopolíticas y advertencias

En medio de los llamados a la paz y la cooperación internacional, Donald Trump dedicó parte de su discurso a advertir sobre la situación de Irán. El expresidente estadounidense reiteró la posibilidad de acciones militares en caso de que Teherán no acceda a negociar restricciones sobre su programa nuclear en los próximos días.

Trump destacó que la inestabilidad generada por Irán representa una amenaza para toda la región y manifestó que podría tomar una decisión en un plazo de diez días respecto a una posible intervención militar. Esta declaración ocurre en un contexto de despliegue significativo de fuerzas navales y aéreas estadounidenses en Oriente Medio.

Reflexiones sobre la participación de El Salvador

La incorporación de El Salvador a la Junta de Paz representa un paso significativo en la política exterior del país, que busca ampliar su participación en iniciativas multilaterales de seguridad y desarrollo. Aunque la canciller Alexandra Hill Tinoco no realizó intervenciones públicas durante la reunión, la presencia del país en este foro refleja el interés de la administración salvadoreña por contribuir a la resolución de conflictos internacionales y fortalecer alianzas estratégicas.

No obstante, la ausencia de un comunicado oficial hasta el momento sobre los compromisos específicos de El Salvador y los detalles técnicos de su integración a la Junta de Paz genera expectativas sobre la evolución de su papel en el organismo y el impacto que esta participación tendrá en la política exterior nacional.

El desarrollo de esta iniciativa y su relación con otros organismos multilaterales, como la ONU, serán aspectos clave para observar en los próximos meses, especialmente en el contexto de la compleja dinámica política y social en Oriente Medio y otras regiones en conflicto.

La apuesta por mecanismos alternativos de resolución de conflictos, como la Junta de Paz, plantea un nuevo escenario para la diplomacia internacional, en el que países medianos y pequeños, como El Salvador, pueden desempeñar un rol activo en la búsqueda de soluciones globales, siempre bajo la premisa de respeto a los principios del derecho internacional y la cooperación multilateral.

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