Caso de tráfico de personas contra Kilmar Ábrego García se fortalece según agente de Seguridad Nacional de EE. UU.

Caso de tráfico de personas contra Kilmar Ábrego García se fortalece según agente de Seguridad Nacional de EE. UU.

Una agente del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. afirmó que el caso por tráfico de personas contra Kilmar Ábrego García es sólido, pese a la defensa que busca su desestimación.

26 febrero 2026
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Una agente especial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos declaró ante un tribunal federal que el caso por tráfico de personas iniciado contra Kilmar Ábrego García se mantiene sólido, a pesar de los intentos de la defensa por desestimar los cargos.

Ábrego García, ciudadano salvadoreño cuya deportación errónea ha generado un intenso debate migratorio en Estados Unidos, sostiene que el proceso penal en su contra es una represalia motivada políticamente. Según la defensa, funcionarios del gobierno del expresidente Donald Trump habrían impulsado la acusación en represalia por la orden judicial que obligó a regresar a Ábrego García a territorio estadounidense tras ser deportado a El Salvador.

Contexto migratorio y judicial

Kilmar Ábrego, de 30 años, ingresó de forma irregular a Estados Unidos cuando era adolescente. Reside en Maryland, donde ha trabajado y vivido bajo supervisión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Tiene esposa e hijo con ciudadanía estadounidense.

En 2019, un juez de inmigración emitió una orden que impide su deportación a El Salvador, argumentando que existe un riesgo significativo para su integridad debido a amenazas de pandillas contra su familia. Sin embargo, en 2022 fue deportado de forma errónea, lo que llevó a una orden de la Corte Suprema estadounidense que obligó al gobierno a facilitar su retorno.

Tras su regreso, Ábrego enfrenta cargos criminales por tráfico de personas relacionados con una parada de tránsito ocurrida en Tennessee en 2022. Durante esa revisión vehicular, agentes de la Patrulla de Carreteras detuvieron el vehículo donde viajaba Ábrego por exceso de velocidad. Había nueve pasajeros en el automóvil, lo que generó sospechas de tráfico de personas.

Las imágenes de la cámara corporal de los agentes muestran un diálogo calmado con Ábrego, quien fue finalmente dejado en libertad con una advertencia tras la detención. Ábrego se ha declarado inocente de los cargos.

Declaraciones de la agente especial Rana Saoud

Rana Saoud, agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional en la región de Nashville durante la deportación y el proceso de Ábrego, testificó este jueves en el tribunal. Indicó que se enteró por primera vez de la detención de tránsito en abril de 2025, al recibir un artículo periodístico de una publicación conservadora en línea.

Saoud reconoció estar consciente de la atención mediática que rodeaba el caso de Ábrego, quien en ese momento aún se encontraba en El Salvador. Aclaró que fue ella quien inició la investigación y negó haber recibido presiones de sus superiores para proceder con el caso.

"Si los hechos no cuadraban, habríamos dejado de avanzar", afirmó la agente. Además, destacó que el caso se fue fortaleciendo a medida que se obtenían más evidencias.

Durante el contrainterrogatorio, Saoud coincidió en que el proceso penal no era de alto perfil debido a la naturaleza de las acusaciones, sino por la notoriedad del acusado. "El señor Ábrego aparecía en las noticias todo el tiempo en ese momento", señaló.

Revisión judicial y posibles motivaciones políticas

El juez federal de distrito Waverly Crenshaw ha expresado preocupación por indicios que sugieren que la acusación contra Ábrego podría tener un carácter vengativo. En audiencia, Crenshaw mencionó declaraciones de funcionarios del gobierno de Trump que generan inquietud.

Una de ellas es del fiscal general adjunto Todd Blanche, quien aparentemente vinculó el procesamiento de Ábrego con la decisión judicial que favoreció al acusado respecto a su deportación indebida.

La defensa ha cuestionado la necesidad de que funcionarios como Blanche testifiquen y entreguen comunicaciones internas al tribunal, argumentando que existen indicios de que la decisión de procesar a Ábrego pudo haber sido coordinada por diferentes miembros del Departamento de Justicia.

Por su parte, el primer fiscal federal adjunto para el Distrito Medio de Tennessee, Rob McGuire, ha sostenido que él fue quien tomó la decisión de presentar cargos, restando relevancia a las motivaciones de otros funcionarios.

El juez Crenshaw revisó documentos en disputa y concluyó que algunos sugieren que McGuire no actuó de manera aislada, sino que informaba y posiblemente coordinaba la decisión con otros miembros del Departamento de Justicia, lo que podría implicar una decisión conjunta sobre el procesamiento.

Implicaciones para el debate migratorio en Estados Unidos

El caso de Kilmar Ábrego García ha cobrado relevancia en el contexto del debate migratorio en Estados Unidos, especialmente en lo relativo a la deportación de personas que enfrentan riesgos en sus países de origen, como es el caso de quienes huyen de pandillas o violencia estructural.

Su situación ha evidenciado las complicaciones legales y humanitarias que pueden surgir en procesos migratorios y penales, particularmente cuando se entrecruzan órdenes judiciales, políticas migratorias cambiantes y procesos penales federales.

Mientras el caso sigue su curso en el sistema judicial estadounidense, observa la atención pública y mediática, tanto en Estados Unidos como en El Salvador, dado que involucra aspectos sensibles sobre derechos humanos, justicia penal y políticas migratorias.

El desarrollo de este proceso judicial tendrá implicaciones importantes para la forma en que se manejan casos similares en el futuro, así como para la relación bilateral entre ambos países en materia migratoria y judicial.

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