
Centro de Innovación en Ciudad de México lidera desarrollo de bebidas funcionales en América Latina
El Centro de Innovación de bebidas en Ciudad de México se posiciona como referente en América Latina, desarrollando productos no carbonatados y sostenibles que responden a las tendencias del mercado regional.
La industria global de bebidas experimenta una transformación significativa al acelerar su enfoque hacia productos no carbonatados y funcionales, tales como jugos, lácteos, tés y bebidas con electrolitos. En este contexto, los centros de innovación en América Latina han asumido un papel relevante, destacándose por desarrollar nuevas categorías mediante modelos de trabajo centrados en un enfoque humano y colaborativo.
Un ejemplo destacado en esta tendencia es el centro de innovación de una de las principales compañías de bebidas que opera en Ciudad de México. Este centro, uno de los cinco que la empresa tiene a nivel mundial, lleva más de una década desarrollando para la región y otros mercados nuevas recetas, categorías y envases, con especial atención en bebidas no carbonatadas y sostenibilidad.
Innovación centrada en el consumidor y sostenibilidad
Desde este centro, se impulsa la creación de nuevas categorías de bebidas que abarcan desde las tradicionales carbonatadas hasta jugos, lácteos y tés, ampliando así el portafolio para atender diversas ocasiones de consumo y estilos de vida. La innovación constituye un componente esencial del ADN empresarial, permitiendo a la compañía mantenerse ágil y competitiva en un entorno dinámico y en constante cambio.
El enfoque del centro se basa en una escucha activa del consumidor, utilizando análisis detallados en múltiples países de la región para identificar patrones, comprender las necesidades y anticipar tendencias. Esta información se complementa con el uso de ciencia y tecnología para transformar datos en soluciones prácticas y procesos replicables en diferentes mercados.
Metodologías y tecnologías aplicadas
El centro cuenta con un área sensorial especializada donde expertos catadores evalúan sabores y texturas, lo que permite perfeccionar o crear nuevas recetas que se traducen en productos innovadores. Asimismo, funciona como un hub de sostenibilidad, desarrollando envases fabricados con materiales 100 % reciclados, empaques más ligeros y opciones reutilizables, contribuyendo a las metas globales de reducción de impacto ambiental.
Portafolio diversificado y adaptado a la región
El desarrollo del centro ha priorizado la categoría de bebidas no carbonatadas, que incluye jugos, leches, cafés, tés y bebidas vegetales. Esta estrategia responde a la necesidad de diversificar la oferta para atender diferentes preferencias culturales y momentos de consumo en América Latina.
Actualmente, el portafolio regional supera las 500 recetas y cuenta con marcas que conservan un fuerte arraigo local, reflejando la adaptación a la diversidad cultural de los países latinoamericanos y la búsqueda de posicionamiento en múltiples segmentos del mercado.
Entre las innovaciones destacadas se encuentran bebidas con electrolitos con potencial de alcance global, así como nuevas combinaciones de sabores, categorías emergentes y reformulaciones de productos existentes. Estas iniciativas responden a la evolución de la industria hacia productos más funcionales y saludables.
Un modelo de trabajo inclusivo y colaborativo
La innovación en este centro se desarrolla bajo un enfoque humano y colaborativo, promoviendo una cultura diversa, intergeneracional y multicultural. Se integra talento de distintos países de la región y se fomenta la participación de mujeres en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (ATEM).
Además, se mantiene una estrecha colaboración con universidades, startups y expertos externos, consolidando un ecosistema que impulsa la creatividad y el desarrollo tecnológico con propósito.
La tecnología al servicio de la innovación
La incorporación de herramientas tecnológicas, como la inteligencia artificial, permite tomar decisiones más informadas y acelerar los procesos de desarrollo. Sin embargo, la tecnología se concibe como un apoyo que potencia el criterio humano y no como un sustituto.
Este equilibrio entre tecnología y factor humano es fundamental para que la innovación sea efectiva y responda a las verdaderas necesidades de los consumidores.
Impacto regional y perspectivas futuras
El centro de innovación no solo se posiciona como un referente en América Latina, sino que también contribuye al desarrollo económico y tecnológico de la región, creando empleo especializado y fortaleciendo la industria local de bebidas.
La apuesta por la sostenibilidad y la diversificación del portafolio responde a las tendencias globales y a las demandas de consumidores cada vez más conscientes de la salud y el medio ambiente.
En este sentido, el centro continuará expandiendo su oferta y mejorando sus procesos, con el objetivo de acompañar los distintos estilos de vida de los latinoamericanos y mantener la competitividad en mercados regionales y globales.
En conclusión, el centro de innovación ubicado en Ciudad de México se ha consolidado como un actor clave en la industria de bebidas en América Latina, impulsando el desarrollo de productos no carbonatados y sostenibles mediante una metodología que integra el conocimiento del consumidor, la tecnología avanzada y un enfoque colaborativo e inclusivo.
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