Científica investigada en Brasil por presunto hurto de 24 cepas virales peligrosas en Unicamp

Científica investigada en Brasil por presunto hurto de 24 cepas virales peligrosas en Unicamp

Una científica argentina es investigada en Brasil por el presunto hurto de 24 cepas virales de alta peligrosidad en la Universidad Estatal de Campinas. Las autoridades analizan si las muestras fueron destinadas a la venta o al desarrollo privado.

8 abril 2026
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La Universidad Estatal de Campinas (Unicamp),en San Pablo, Brasil, enfrenta una investigación de alto perfil tras la denuncia por el presunto robo de 24 cepas virales clasificadas bajo el Nivel de Bioseguridad 3. La principal sospechosa es una científica argentina de 36 años, quien estaría vinculada al traslado irregular del material biológico desde los laboratorios de alta seguridad de la institución.

El caso, que involucra también a su esposo, un veterinario brasileño, salió a la luz luego de una denuncia interna realizada por la universidad, la cual alertó a la Policía Federal y a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) sobre la desaparición de las muestras. La detención de la investigada se produjo el 23 de marzo de 2026, tras semanas de seguimiento y revisión de las evidencias.

Detalles de la investigación y material sustraído

Las autoridades brasileñas indicaron que las 24 cepas virales sustraídas incluyen agentes patógenos altamente peligrosos como los virus del dengue, zika, chikunguña, Epstein-Barr, herpes, coronavirus y variantes de gripe H1N1 y H3N9. Estos microorganismos requieren estrictos protocolos para su manipulación debido a su capacidad de causar enfermedades graves.

La investigación se basó en parte en registros de cámaras de seguridad que muestran a la científica y a su esposo accediendo a los laboratorios de virología en horarios no habituales desde noviembre de 2025. Se presume que trasladaron las cepas a congeladores ubicados en la Facultad de Ingeniería de Alimentos, un espacio donde, según la universidad, no estaban autorizados a manipular este tipo de material.

Las autoridades sanitarias confirmaron que las cepas fueron encontradas selladas y congeladas, lo que mitigó un posible riesgo inmediato para la salud pública. Sin embargo, se detectó que la investigada ingresó nuevamente a otro laboratorio entre el 21 y el 23 de marzo, incluso después de los primeros allanamientos realizados en el marco de la pesquisa.

Hipótesis sobre el destino de las cepas y vínculo con empresa privada

Uno de los focos principales de la pesquisa es determinar si las muestras virales fueron comercializadas o utilizadas para el desarrollo de productos en el sector privado. La Policía Federal investiga la posible relación con Agrotrix Brasil LTDA, una startup fundada por la pareja en mayo de 2025 con un capital inicial modesto.

Según los registros oficiales, esta empresa ofrecía servicios de investigación y desarrollo en ciencias naturales, así como actividades relacionadas con la agronomía y la veterinaria. No obstante, la universidad aclaró que Agrotrix solo contaba con autorización para operar en un espacio de coworking y no tenía permiso para manipular o almacenar material biológico sensible, lo que podría constituir una violación a las normativas vigentes.

Respuesta institucional y situación legal

La Facultad de Ingeniería de Alimentos se deslindó públicamente de la científica investigada, enfatizando que el manejo de patógenos de alto riesgo no está dentro del alcance de sus funciones ni autorizaciones. Por su parte, la Unicamp inició un proceso administrativo que podría culminar con la expulsión de la investigada, en caso de confirmarse su responsabilidad.

La defensa de la científica, representada por su abogado, manifestó que no ofrecerán declaraciones públicas debido al secreto de sumario impuesto por la justicia federal de Campinas, el cual restringe el acceso a los detalles del caso y protege la integridad de la investigación.

Cargos y posibles sanciones

La científica enfrenta cargos por hurto calificado, fraude procesal y transporte irregular de material biológico. En Brasil, estos delitos conllevan penas severas que pueden incluir prisión y multas significativas, especialmente dada la naturaleza sensible del material involucrado y el riesgo potencial para la salud pública.

Este caso ha generado preocupación en el ámbito científico y sanitario por la vulnerabilidad en el manejo de agentes patógenos y la posible desviación de material para fines no autorizados. La investigación continúa abierta y las autoridades brasileñas han asegurado que reforzarán las medidas de seguridad en laboratorios de alta bioseguridad para evitar incidentes similares en el futuro.

Contexto regional y relevancia del caso

Brasil, como uno de los principales países en investigación científica en América Latina, cuenta con laboratorios equipados para el estudio de agentes infecciosos de alta peligrosidad. La Universidad Estatal de Campinas es reconocida por su trabajo en virología, y esta situación evidencia la importancia de mantener controles rigurosos sobre el manejo y custodia de muestras biológicas.

Para El Salvador y la región, el caso sirve como recordatorio sobre la necesidad de fortalecer la seguridad en las instituciones que manejan agentes patógenos y garantizar que dichos materiales sean utilizados exclusivamente para fines científicos y de salud pública autorizados.

Las autoridades en Brasil continúan con las diligencias para esclarecer el destino final de las cepas y determinar responsabilidades. El proceso judicial será clave para establecer precedentes en la regulación y control del material biológico de alto riesgo en el país.

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