
Comerciantes enfrentan incertidumbre por desalojo y liquidación en Plaza 14 de Julio, San Salvador
Comerciantes de Plaza 14 de Julio y “La Placita” en San Salvador enfrentan el desalojo tras aviso municipal. La liquidación de productos y traslado de mercadería marcan el inicio del reordenamiento en el Centro Histórico.
Desde el pasado miércoles 4 de marzo, un ambiente de incertidumbre y actividad de liquidación domina la Plaza 14 de Julio y "La Placita", ubicadas en la avenida España, entre la 1ª y 3ª calle poniente, en el Centro Histórico de San Salvador. La Alcaldía capitalina notificó a los comerciantes sobre el retiro obligatorio de sus productos y estructuras en un plazo de 72 horas como parte del plan de reordenamiento del área.
El aviso emitido por la Alcaldía de San Salvador Centro indica que estas acciones buscan mejorar la organización y funcionalidad del Centro Histórico, sin embargo, han generado preocupación entre los vendedores, muchos de los cuales poseen negocios familiares con entre 15 y 35 años de operación continua.
Reacciones y contexto entre los comerciantes
Para muchos comerciantes, la noticia del desalojo cayó inesperadamente, pues confiaban en que sus locales, considerados una tradición en la zona y alejados de otras áreas intervenidas, serían exceptuados del proceso. Un vendedor identificado como Juan José expresó que, hasta el sábado al mediodía, aún podía comercializar sus productos, pero que el domingo debía concluir el retiro de sus estructuras.
En paralelo, en la Plaza 14 de Julio, donde operaban cerca de 45 salones de belleza, el ambiente era distinto: clientas y cosmetólogas aprovecharon las últimas horas del sábado para servicios como cortes, tintes y alisados, conscientes de que pronto debían cesar operaciones en el lugar.
Opciones de reubicación y desafíos económicos
Ante esta situación, los vendedores han manifestado la necesidad de reinventarse. Las cosmetólogas, por ejemplo, planean trasladar sus salones a otras locaciones o incluso instalarlos en sus propias viviendas. Además, algunas optarán por ofrecer servicios a domicilio para mantener sus ingresos.
Una alternativa contemplada por varios comerciantes es el traslado al Mercado Hula Hula, donde deben pagar alrededor de $200 por un espacio aproximado de 2x2 metros. Otra opción es el Mercado San Miguelito, que exige a los comerciantes contar con tarjeta de contribuyente del Impuesto al Valor Agregado (IVA),un requisito adicional que complica la reubicación para algunos.
En reuniones realizadas entre los vendedores, se discutieron diversas posibilidades para la reubicación, pero hasta ahora ninguna gestión ha logrado concretarse. Según uno de los afectados, las reuniones se realizaron con estrictas condiciones, como la prohibición de teléfonos móviles para evitar grabaciones, y se mencionó la realización de un censo que permitiría negociar costos y saldar moras pendientes para facilitar la reubicación. Sin embargo, este censo nunca se llevó a cabo y el único resultado tangible ha sido la notificación formal del desalojo.
Antecedentes y perspectivas a futuro
Este proceso no es nuevo para los comerciantes. A finales de 2022, ya habían recibido un primer aviso de desalojo, pero lograron negociar un plazo para operar durante las temporadas de fin de año, aprovechando la alta demanda navideña y de año nuevo.
Con el plazo definitivo ya en marcha, los vendedores están planificando trasladar la mercadería que no logren vender a sus hogares o a bodegas. Además, han manifestado su intención de utilizar redes sociales y plataformas digitales para promocionar sus productos y servicios, con el objetivo de conservar y ampliar su clientela, adaptándose a las nuevas condiciones del mercado.
Medidas municipales y próximos pasos
La Alcaldía de San Salvador ha informado que a partir del lunes siguiente a la notificación comenzará el despliegue de equipos de limpieza para retirar las estructuras que no sean desmontadas voluntariamente por los propietarios. Esta acción forma parte del compromiso municipal de reordenar el espacio público en el Centro Histórico, aunque genera preocupación sobre el impacto social y económico en los pequeños comerciantes afectados.
Contexto del reordenamiento en el Centro Histórico
El proceso de reordenamiento del Centro Histórico de San Salvador es una iniciativa que busca revitalizar y mejorar la imagen urbana, la seguridad y la movilidad en una de las zonas más emblemáticas de la capital. Sin embargo, este esfuerzo ha generado tensiones con el sector comercial informal y formal que depende de estos espacios para su sustento.
El desafío para las autoridades municipales radica en equilibrar el desarrollo urbano con la protección de los derechos y medios de vida de los comerciantes tradicionales, quienes han contribuido durante décadas a la dinámica económica y cultural del área.
Conclusión
El desalojo y la liquidación de productos en la Plaza 14 de Julio y "La Placita" representan un punto crítico en el proceso de reordenamiento del Centro Histórico de San Salvador. Los comerciantes, enfrentados a la pérdida de sus espacios y a la necesidad de adaptarse rápidamente, buscan alternativas para mantener sus fuentes de ingreso y preservar la tradición familiar que representa su actividad comercial.
Este escenario pone en evidencia la complejidad de las políticas urbanas cuando impactan directamente en la economía informal y microempresarial, destacando la importancia de procesos participativos y soluciones integrales que consideren tanto el desarrollo urbano como el bienestar social.
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