Condenan a 37 años a hombre que intentó asesinar a su pareja y amputarle las manos en La Paz

Condenan a 37 años a hombre que intentó asesinar a su pareja y amputarle las manos en La Paz

Erick Alexander Mejía Alfaro recibió una condena de 37 años por intento de feminicidio y amputación de manos a su pareja en Zacatecoluca, La Paz. La justicia ordenó reparaciones para las víctimas.

18 marzo 2026
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El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador emitió una sentencia condenatoria contra Erick Alexander Mejía Alfaro, quien fue declarado culpable del delito de feminicidio agravado tentado en perjuicio de su pareja, Marisela Yamileth Quintanilla, así como de amenazas con agravación especial hacia sus dos hijos, de 17 y 8 años respectivamente.

La condena impuesta asciende a 37 años de prisión y además el imputado deberá responder civilmente por los daños ocasionados a las víctimas. El hecho ocurrió el 28 de mayo de 2025 en la lotificación Pamplona, ubicada en Zacatecoluca, municipio de La Paz, al este del país.

Detalles del ataque y contexto de la agresión

De acuerdo con la investigación judicial y los reportes policiales, el agresor siguió a la víctima desde que ella salió de su centro laboral. La agresión se desencadenó luego de que Quintanilla decidiera no continuar el trayecto con Mejía Alfaro debido a su conducta imprudente al conducir.

Para evadirlo, la mujer utilizó primero transporte público y posteriormente tomó un taxi; sin embargo, el agresor llegó antes a la vivienda de la familia, donde la aguardaba armado con un machete.

Al momento de intentar ingresar a la casa, se produjo una confrontación en la que intervino el hijo mayor para intentar proteger a su madre. El hombre reaccionó persiguiendo también a sus hijos con la intención de causarles daño.

En un acto de defensa, la víctima se interpuso para proteger a sus hijos, momento en que el agresor le ocasionó múltiples heridas en la cabeza y cuello. Para resguardarse, la mujer intentó cubrirse con los brazos, hechos que provocaron un cercenamiento de ambas manos por la violencia del ataque.

Respuesta de la comunidad y actuación policial

Tras el ataque, Mejía Alfaro huyó del lugar en motocicleta. Vecinos del lugar prestaron auxilio a la víctima y la trasladaron de emergencia al Hospital Nacional Santa Teresa, donde ingresó en estado crítico. La rápida reacción de la comunidad y la denuncia al sistema de emergencias 911 permitieron la activación de un operativo policial para la búsqueda y captura del agresor.

La Policía Nacional Civil, con apoyo de unidades especializadas, logró detener al imputado el 1 de junio de 2025 en una zona despoblada del caserío El Garrapatero, cantón Las Tablas, también en Zacatecoluca.

Calificación de los hechos y medidas judiciales

Durante la vista pública, la juzgadora calificó los hechos como un claro acto de misoginia, destacando la gravedad de las lesiones y la violencia extrema empleada contra la víctima. La sentencia también incluyó medidas reparatorias para garantizar la atención integral a Marisela Quintanilla y su núcleo familiar, incluyendo apoyo psicológico, médico y social.

Este caso es un reflejo de los esfuerzos del sistema judicial salvadoreño para combatir la violencia de género y proteger a las mujeres y sus familias, en un contexto donde la prevención y sanción de estos delitos es una prioridad nacional.

Contexto sobre violencia de género en El Salvador

La violencia contra las mujeres sigue siendo un desafío importante en El Salvador. Las autoridades han fortalecido la legislación y los mecanismos de protección para erradicar este tipo de agresiones, incluyendo la creación de juzgados especializados en violencia contra la mujer. Sin embargo, la incidencia de casos con altos niveles de violencia continúa siendo motivo de preocupación para las organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil.

En este sentido, la condena emitida contra Erick Alexander Mejía Alfaro representa un paso significativo en la aplicación de justicia para las víctimas y envía un mensaje firme contra la impunidad en casos de violencia intrafamiliar y de género.

Reparación integral para las víctimas

La orden judicial no solo contempla la sanción penal, sino que también establece la obligación del condenado de responder civilmente por los daños sufridos por la víctima y su familia. Esto incluye la provisión de atención médica especializada, rehabilitación física, apoyo psicológico para superar el trauma, y programas sociales que permitan la reintegración y protección del núcleo familiar afectado.

El seguimiento de estas medidas es fundamental para garantizar que las víctimas reciban el acompañamiento necesario y puedan reconstruir sus vidas tras el hecho violento.

Conclusión

El caso de Erick Alexander Mejía Alfaro evidencia la gravedad de la violencia que enfrentan muchas mujeres en El Salvador y la importancia de mantener y fortalecer un sistema judicial que imponga sanciones ejemplares y brinde protección efectiva a las víctimas. La condena de 37 años y las medidas reparatorias representan un avance en la lucha contra la violencia de género y en la defensa de los derechos humanos en el país.

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