
Congreso de Perú destituye al presidente interino José Jerí en medio de crisis política
El Congreso peruano destituyó al presidente interino José Jerí por falta de idoneidad y conducta indebida. La decisión se da en un contexto de crisis política prolongada y nuevas investigaciones en su contra.
En una decisión que marca un nuevo capítulo en la prolongada crisis institucional que atraviesa Perú desde 2016, el Congreso de ese país destituyó este martes al presidente interino José Jerí por "inconducta en sus funciones y falta de idoneidad" para ejercer el cargo.
La votación se llevó a cabo con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, superando con amplitud los 58 votos necesarios para declarar la vacancia presidencial. Tras la sesión, Fernando Rospigliosi, jefe encargado del Congreso, anunció oficialmente la destitución con la declaración: "La mesa directiva declara la vacancia del presidente de la república".
Contexto y relevo inmediato
José Jerí, de 39 años, asumió la presidencia interina el 10 de octubre de 2025, tras la destitución de Dina Boluarte en otro proceso de juicio político. Antes de ocupar la presidencia, Jerí se desempeñaba como presidente del Congreso de Perú. Su mandato estaba previsto para concluir en julio de 2026, y tenía entre sus principales responsabilidades garantizar la transparencia y el correcto desarrollo de las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el 12 de abril.
Tras la destitución, el Parlamento convocó para el miércoles a las 18:00 horas locales (23:00 GMT) la elección de un nuevo titular del Legislativo, quien automáticamente asumirá la presidencia interina hasta el 28 de julio. Esta transición deja al país, por primera vez en su historia reciente, sin un jefe de Estado por más de 24 horas, un escenario que refleja la gravedad de la inestabilidad política.
Investigaciones y cuestionamientos que precipitaron la destitución
La caída de Jerí se produce en medio de investigaciones abiertas por la fiscalía en su contra por presuntos casos de tráfico de influencias. En enero, se inició una investigación preliminar por supuestas irregularidades relacionadas con "tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses". Este proceso se originó tras la revelación de una reunión encubierta entre Jerí y un empresario chino vinculado a contratos con el gobierno, encuentro en el que el mandatario interino habría estado con el rostro cubierto.
Además, en febrero se sumó otra investigación por la presunta intervención directa de Jerí en la contratación irregular de nueve mujeres dentro de su administración, lo que profundizó los cuestionamientos sobre su idoneidad para el cargo.
Durante el debate parlamentario que precedió a la votación, diversos legisladores expresaron su rechazo hacia la gestión de Jerí. El congresista Jorge Marticorena manifestó que "Jerí ha decepcionado al Congreso por los errores cometidos; el Congreso se equivocó al elegirlo y ahora puede corregir ese error". Por su parte, la congresista Susel Paredes señaló que "este presidente no sirve, las cifras de sicariato y homicidios no han disminuido, evidenciando la falta de resultados concretos".
En las afueras del Congreso, un reducido grupo de manifestantes también exigió la salida inmediata del presidente interino. María Galindo, comerciante de 48 años, declaró a AFP: "No es nuestro presidente, exigimos censura inmediata".
Jerí, por su parte, negó las acusaciones en su contra días antes de la destitución. En una entrevista televisiva el domingo previo a la sesión parlamentaria, afirmó tener "la plena suficiencia moral para ejercer la presidencia de la República" y negó haber cometido delito alguno.
Inestabilidad política persistente en Perú
La destitución de José Jerí representa la llegada del séptimo jefe de Estado en Perú en una década, reflejo de la profunda inestabilidad política que afecta al país desde 2016. Este periodo se ha caracterizado por un constante choque entre un Congreso con fuerte presencia y un Ejecutivo debilitado, en un marco de fragmentación partidaria y falta de consensos que dificultan la gobernabilidad.
El analista político Augusto Álvarez advirtió que la renovación en la presidencia interina no resolverá la crisis institucional que atraviesa Perú. Según sus declaraciones a la AFP, encontrar un reemplazo con legitimidad política en el actual Congreso será una tarea compleja y no asegura la estabilización del país.
En los últimos diez años, solo uno de los siete mandatarios logró culminar su período presidencial, lo que evidencia la volatilidad política que sigue marcando el escenario peruano y que genera incertidumbre respecto al futuro inmediato del país sudamericano.
Relevancia regional y desafíos futuros
La crisis política en Perú tiene implicaciones para la estabilidad regional en América Latina, donde la gobernabilidad y el respeto a las instituciones democráticas son factores clave para el desarrollo y la cooperación internacional. Perú, como uno de los países con mayor crecimiento económico en la región en la última década, enfrenta ahora el reto de reconstruir la confianza ciudadana en sus instituciones y garantizar procesos electorales transparentes.
El próximo presidente interino, que será elegido próximamente por el Congreso, tendrá la responsabilidad de conducir al país hacia las elecciones de abril y de superar los obstáculos que han generado la crisis actual, incluyendo la polarización política y los cuestionamientos a la integridad de los funcionarios públicos.
La situación en Perú continúa siendo volátil y será clave observar cómo se desarrollan los próximos pasos institucionales para determinar si se logra estabilizar el panorama político o si la crisis se profundiza en los meses venideros.
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