
Cuba denuncia bloqueo energético de EE.UU. como causa principal de su crisis eléctrica
El gobierno cubano señala que la crisis energética responde al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, mientras Washington atribuye los apagones a la obsolescencia de la infraestructura.
El Gobierno cubano reafirmó este sábado que la crisis energética que atraviesa la isla tiene como causa principal el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, y acusó a Washington de intentar crear confusión y falsear la realidad sobre la situación.
En una publicación en redes sociales, el canciller cubano expresó que las declaraciones recientes de Estados Unidos en Europa buscan generar desinformación y contradicen sus propias normativas y actos oficiales. "Mienten desvergonzadamente y contradicen sus propias declaraciones, normas ejecutivas y actos cuando niegan que exista un bloqueo de suministros de combustible a Cuba", afirmó la autoridad.
Discrepancias sobre las causas de la crisis energética
Estas declaraciones surgen luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, atribuyera el desabastecimiento de combustible y los constantes apagones en Cuba a la antigüedad de su infraestructura eléctrica. Rubio señaló que las centrales termoeléctricas en la isla datan de las décadas de 1950 y 1960 y han carecido del mantenimiento necesario durante años.
De hecho, la planta termoeléctrica más antigua en operación es la de Mariel, ubicada en el occidente de Cuba, con 62 años en funcionamiento. La más reciente, Felton, en el oriente del país, tiene 24 años. Las otras cinco centrales tienen un promedio de 50 años de operación, superando ampliamente la vida útil recomendada de 30 a 35 años para este tipo de instalaciones. Además, el uso de petróleo pesado con altos niveles de azufre ha provocado daños adicionales en las plantas.
Acusaciones sobre el bloqueo y sus implicaciones
El canciller cubano afirmó que desde años recientes Estados Unidos ha intensificado las acciones para obstaculizar el suministro de combustibles hacia la isla, implementando un "feroz bloqueo" que se extiende mediante amenazas de sanciones a terceros países, compañías extranjeras y actos hostiles contra buques tanqueros que transportan combustible.
La administración estadounidense emitió una Orden Ejecutiva el 29 de enero, junto con regulaciones posteriores del Departamento del Tesoro, que según Cuba constituyen una evidencia clara de la aplicación de un bloqueo severo. Estas medidas son calificadas por la isla como una "agresión asimétrica, abusiva y despiadada" que busca expandir el castigo colectivo sobre la población cubana.
Tensiones regionales y contexto político
El recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos y Cuba se ha vinculado en parte a eventos recientes en la región, como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Tras esta situación, Washington redujo significativamente el flujo de petróleo venezolano hacia Cuba, afectando aún más el abastecimiento energético en la isla.
Este bloqueo petrolero ha provocado incrementos récord en los apagones crónicos, impactando severamente el sector estatal cubano. Instituciones esenciales, como hospitales, el transporte público, fábricas y oficinas gubernamentales, han visto paralizadas sus operaciones debido a la falta de combustible.
La Organización de las Naciones Unidas ha calificado estas medidas como contrarias al derecho internacional. Desde la administración estadounidense, bajo el mandato del presidente Donald Trump, se ha instado a Cuba a alcanzar acuerdos que, aparentemente, giran en torno a reformas económicas como condición para aliviar las restricciones.
Por su parte, el canciller cubano confirmó que la isla mantiene un diálogo oficial con Estados Unidos, reconocido públicamente el 13 de marzo, aunque enfatizó que las acciones coercitivas continúan afectando gravemente a la población y a la economía nacional.
Posicionamientos y perspectivas futuras
Antes de abordar un vuelo desde París tras su participación en una reunión del G7, Marco Rubio afirmó que "quizá ahora pueda ser el momento" para que Cuba considere un cambio político, argumentando que el sistema de gobierno actual impide el desarrollo económico del país.
En contraste, el Gobierno cubano sostiene que las dificultades energéticas se derivan principalmente del bloqueo y que las acusaciones que minimizan este factor buscan desviar la atención de la verdad.
La crisis energética en Cuba continúa siendo un tema de alta complejidad, enmarcado en un contexto geopolítico donde las sanciones y las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y la isla determinan en gran medida el acceso a recursos vitales para la población y la economía.
El seguimiento a esta situación es crucial para entender las dinámicas regionales y el impacto que tienen las políticas internacionales en el desarrollo y bienestar de los países del Caribe y América Latina.
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