Delmi Portillo: La artesana que viste con fe y precisión al Nazareno de Santiago de María

Delmi Portillo: La artesana que viste con fe y precisión al Nazareno de Santiago de María

Desde hace 20 años, Delmi Portillo confecciona las túnicas para las imágenes religiosas de Santiago de María, un oficio que combina tradición, fe y precisión artesanal.

24 marzo 2026
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En Santiago de María, Usulután Norte, una tradición que fusiona fe y destreza artesanal ha sido sostenida durante dos décadas por Delmi Portillo, una modista que desde sus inicios aprendió a coser por necesidad y que hoy es una figura clave en la confección de túnicas para las imágenes religiosas de la catedral local.

Delmi descubrió su vocación en un momento inesperado cuando, hace más de 20 años, se le encomendó la confección de una túnica para una imagen religiosa debido a la imposibilidad de quien originalmente iba a donarla. "Recuerdo que yo estaba en la iglesia y me preguntaron si podía hacer un vestido para una imagen, yo acepté y decidí donarlo", comentó. Ese acto espontáneo fue el inicio de una labor que con el tiempo se convertiría en un reconocimiento dentro de las expresiones de fe de la comunidad.

Un oficio que trasciende la necesidad

Lo que comenzó como una respuesta puntual se transformó en una práctica constante, ya que las hermandades y feligreses comenzaron a recomendar su trabajo. Con el paso de los años, Delmi se volvió la modista más solicitada para confeccionar vestimentas religiosas en Santiago de María, recibiendo encargos incluso desde el exterior, donde devotos envían donaciones para que ella las convierta en túnicas para las imágenes.

"Hubo años en que tenía que hacer vestidos para todos los viernes del Vía Crucis", relató la artesana, describiendo el volumen y la responsabilidad que implica su trabajo durante la cuaresma y la Semana Santa.

El Nazareno de Santiago de María: un símbolo vestido con dedicación

Delmi es actualmente la encargada de confeccionar y donar las vestimentas que utiliza la imagen de Jesús durante la procesión del Domingo de Ramos y la Meditación en el Huerto. Esta labor no solo es un trabajo artesanal, sino también el cumplimiento de una promesa personal que ha mantenido durante años.

La selección de telas y tonos es un proceso minucioso. "Tengo que elegir telas y tonos distintos para que cada imagen se vea diferente y se note que estrena vestimenta. Aunque yo las confecciono, el estilo es diferente, pero siempre se distingue que son mis costuras, porque utilizo telas finas y de calidad, porque Jesús merece lo mejor", afirmó Delmi. Esta atención al detalle refleja el respeto hacia las imágenes religiosas y la tradición que representan.

La precisión, un elemento fundamental

La confección de túnicas para imágenes religiosas es un proceso que no admite errores. Las prendas no se prueban ni se ajustan sobre maniquíes, ya que la primera vez que la vestimenta se coloca es directamente sobre la imagen. "La primera vez que se pone es a la imagen, porque debe ser ella que lo estrene y tenga el primer contacto con la prenda, por respeto. Yo solo lo cuelgo para tomarle una foto, no se prueba antes", explicó.

Esta particularidad exige de Delmi un alto grado de precisión y un buen ojo para el diseño desde el inicio, ya que cualquier error puede afectar la prenda definitiva, que posee un significado simbólico profundo dentro de las tradiciones religiosas locales.

Una labor de fe y compromiso

Para Delmi, confeccionar túnicas para el Nazareno y otras imágenes no es solo un oficio ni un medio de subsistencia, sino un privilegio y una forma de colaborar activamente con la iglesia y preservar las tradiciones católicas en su comunidad.

Las túnicas más complejas son las que utiliza la imagen de Jesús en la Meditación en el Huerto, debido a que llevan capa y una decoración más elaborada. "Es una emoción grande colaborar con nuestra iglesia", manifestó la modista, quien considera esta labor una expresión tangible de su fe.

El compromiso de Delmi con esta tradición ha dejado una huella importante en Santiago de María, donde sus costuras finas y telas de calidad acompañan cada celebración religiosa, fortaleciendo la identidad cultural y espiritual de la comunidad.

Contexto local y relevancia cultural

En El Salvador, las celebraciones religiosas de la cuaresma y Semana Santa son manifestaciones culturales y espirituales de gran relevancia, en las que las imágenes religiosas desempeñan un papel central. La confección de vestimentas para estas imágenes requiere de un equilibrio entre el respeto a la tradición, la habilidad artesanal y la devoción personal.

La labor de artesanos como Delmi Portillo contribuye a mantener viva esta tradición, permitiendo que las expresiones de fe se manifiesten con solemnidad y belleza estética. Su trabajo, además, forma parte del patrimonio intangible de Santiago de María y, por extensión, de la identidad cultural salvadoreña.

Así, la historia de Delmi no solo es un relato de superación personal y profesional, sino también un ejemplo de cómo la fe y el arte se entrelazan para fortalecer el tejido social y religioso de una comunidad.

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