Denuncian a Lucas Hernández por presunta trata de personas y trabajo no declarado en Francia

Denuncian a Lucas Hernández por presunta trata de personas y trabajo no declarado en Francia

Lucas Hernández, jugador del PSG y campeón del mundo, fue denunciado por una familia colombiana por presunta trata de personas y trabajo no declarado en Francia, generando una investigación judicial.

21 enero 2026
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El futbolista francés Lucas Hernández, actual integrante del Paris Saint-Germain y campeón del mundo con la selección de Francia en el Mundial de Rusia 2018, está envuelto en una grave denuncia por presunta trata de personas y trabajo no declarado. La acusación, presentada por una familia colombiana, ha generado conmoción en el ámbito deportivo y judicial en Francia dada la seriedad de los señalamientos.

De acuerdo con la denuncia, los hechos habrían ocurrido entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025 en la residencia del jugador y su pareja, Victoria Triay, ubicada en el departamento de Yvelines, al noroeste de París. Durante este período, cinco miembros de una familia originaria de Bogotá habrían trabajado en labores domésticas, cocina, cuidado infantil y funciones de seguridad privada sin contar con contratos legales ni haber sido declarados ante las autoridades laborales o fiscales francesas.

Detalles de la denuncia y condiciones laborales

La familia que presentó la denuncia detalló que los salarios pagados oscilaban entre 500 y 3.000 euros mensuales, abonados exclusivamente en efectivo y sin recibos oficiales. Además, ninguno de los trabajadores tuvo acceso a la seguridad social ni a ningún beneficio laboral estipulado por la legislación francesa.

El testimonio principal proviene de una joven de 27 años, identificada en la denuncia con el nombre modificado de Marie para preservar su identidad. Según relató, conoció a Victoria Triay en Colombia y aceptó viajar a Francia bajo la promesa de que su situación migratoria sería regularizada en un plazo de seis meses. Sin embargo, asegura que laboró durante más de un año en condición migratoria irregular y sin documentos legales.

Posteriormente, el resto de su familia fue incorporado para cubrir distintas funciones en la residencia. Su padre y dos hermanos se encargaban de la seguridad privada, trabajando turnos de hasta doce horas diarias, siete días a la semana. Mientras tanto, ella y su madre realizaban tareas domésticas y cuidado de los hijos del futbolista, con jornadas que en algunos casos se extendían durante todo el día.

Presiones y condiciones irregulares

La denuncia también incluye acusaciones de presiones psicológicas, amenazas verbales y la firma de acuerdos de confidencialidad que no implicaron la regularización laboral. Además, los denunciantes sostienen que recibieron documentos de identidad falsificados para aparentar una situación legal en suelo francés.

Uno de los aspectos más delicados que se señalan es la obligación de que los hombres de la familia portaran armas para proteger la residencia del futbolista. Se menciona un intento de robo ocurrido en diciembre de 2024 durante el cual el padre habría efectuado un disparo para ahuyentar a los asaltantes. Este incidente estaría respaldado por imágenes de videovigilancia, según la denuncia.

Consecuencias y reacción oficial

Tras abandonar la vivienda, la familia denunció haber recibido amenazas para regresar a Colombia. Marie manifestó que la experiencia laboral le dejó secuelas físicas y psicológicas, calificando el trato recibido como explotación y humillación.

La abogada que representa a los denunciantes calificó la situación como una forma de esclavitud moderna, enfatizando la gravedad de las irregularidades y la vulneración de derechos humanos y laborales que implican los hechos.

En respuesta a las acusaciones, el agente de Lucas Hernández, Frank Hocquemiller, aseguró que ni el futbolista ni él tenían conocimiento de la denuncia y manifestaron sorpresa ante las acusaciones. Además, negaron estar al tanto de los hechos relatados por la familia colombiana.

Contexto y repercusiones

Este caso se suma a una creciente preocupación en Francia y Europa sobre la trata de personas y el trabajo no declarado, especialmente en sectores vinculados a servicios domésticos y seguridad privada. La situación adquiere especial relevancia al involucrar a una figura pública de alto perfil como Lucas Hernández, cuya imagen podría verse afectada dependiendo del desarrollo de la investigación judicial.

En El Salvador, donde el fútbol es un deporte de gran seguimiento y admiración, casos como este llaman la atención sobre la importancia de los derechos laborales y humanos en todas las áreas, sin importar la notoriedad o estatus social de los involucrados.

Las autoridades francesas ya han iniciado la investigación correspondiente para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades penales y civiles. Mientras tanto, el caso sigue en desarrollo y será objeto de seguimiento tanto en el ámbito judicial como en la opinión pública.

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