
Deportaciones de salvadoreños desde EE. UU. aumentan 97 % en primer trimestre de 2026
Durante los primeros tres meses de 2026, las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos aumentaron un 97 % respecto a 2025, reflejando cambios en la dinámica migratoria regional y un incremento en vuelos de deportación.
El primer trimestre de 2026 evidenció un notable incremento en las deportaciones de ciudadanos salvadoreños desde Estados Unidos hacia El Salvador, según datos proporcionados por la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME). Entre enero y marzo de este año, fueron retornadas 5,033 personas desde territorio estadounidense, lo que representa un aumento del 97.61 % respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la cifra fue de 2,547 deportados.
Este crecimiento significativo equivale a más de un tercio del total de deportaciones registradas durante todo 2025. En términos generales, entre enero y marzo de 2026 un total de 5,351 salvadoreños fueron deportados desde distintos países. Además de los retornos desde Estados Unidos, 226 personas ingresaron desde México y 92 desde otras naciones, en contraste con el primer trimestre de 2025, cuando se reportaron 2,813 deportaciones, distribuidas en 2,547 desde Estados Unidos, 253 desde México y 13 desde otros países.
Aumento de vuelos de deportación hacia El Salvador
El incremento en las deportaciones coincide con un aumento en el número de vuelos con personas deportadas hacia El Salvador. De acuerdo con datos recopilados por Human Rights First (HRF),organización que monitorea las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, entre enero y marzo de 2026 se realizaron 41 vuelos con deportados hacia El Salvador, frente a 33 vuelos en el mismo periodo de 2025, lo que representa un crecimiento del 24.24 %.
La mayoría de los salvadoreños retornados arribaron por vía aérea. Según la DGME, 5,295 personas llegaron en vuelos de deportación mientras que 56 ingresaron por vía terrestre. En comparación, en el primer trimestre de 2025, 2,799 personas retornaron en vuelos y 14 lo hicieron por tierra.
Cambios en la dinámica migratoria regional
La Asociación Agenda Migrante El Salvador (AAMES) ha señalado que estas cifras reflejan transformaciones importantes en la dinámica migratoria y en los mecanismos de control implementados por Estados Unidos. Este fenómeno no afecta exclusivamente a El Salvador, ya que a nivel global, el número de vuelos de deportación aumentó de 369 a 595 en un año, equivalente a un crecimiento del 61 %.
El Triángulo Norte de Centroamérica —compuesto por El Salvador, Honduras y Guatemala— acumuló 301 vuelos de deportación durante el primer trimestre de 2026, un 49 % más que en el mismo periodo del año anterior.
El director de AAMES explicó que esta tendencia responde a una expansión del sistema de control migratorio estadounidense, que ahora se complementa con acuerdos con terceros países como Panamá y Costa Rica, trasladando parte de la frontera fuera del territorio estadounidense. Aunque las vías legales para migrar siguen existiendo, estas enfrentan mayores restricciones en un contexto donde el componente político del control migratorio prevalece sobre consideraciones humanitarias.
Contexto histórico y cifras generales
Las estadísticas oficiales indican que 2025 cerró con un total de 16,051 salvadoreños deportados desde diferentes países, lo que representa un aumento del 7 % en comparación con 2024. Estados Unidos concentró la mayoría de los retornos, con 14,794 deportados, equivalentes al 92 % del total. México registró 896 retornos y otros países sumaron 361 deportados.
A pesar del aumento registrado en 2025, las cifras aún permanecen por debajo de los niveles alcanzados en 2019, cuando más de 37,000 salvadoreños fueron deportados. Este contexto refleja cambios en las políticas migratorias y en las dinámicas socioeconómicas que afectan al país y a la región.
Implicaciones para El Salvador
El incremento en las deportaciones tiene múltiples repercusiones para El Salvador, tanto a nivel social como económico. La llegada masiva de personas retornadas representa un desafío para las autoridades nacionales en términos de reinserción social, generación de empleo y acceso a servicios básicos.
Asimismo, este fenómeno coincide con los esfuerzos gubernamentales para abordar las causas estructurales de la migración irregular, como la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades. La cooperación regional y los mecanismos internacionales adquieren relevancia en este escenario para gestionar de manera efectiva los flujos migratorios y proteger los derechos humanos de los migrantes.
Conclusiones
El aumento del 97 % en las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos durante el primer trimestre de 2026 indica un cambio sustancial en la dinámica migratoria y en las políticas de control de fronteras. La expansión de los vuelos de deportación y la consolidación de acuerdos con terceros países configuran un nuevo panorama regional que requiere atención y respuesta coordinada.
El Salvador enfrenta así el reto de fortalecer sus capacidades para atender a las personas retornadas, a la vez que impulsa estrategias para mitigar las causas que impulsan la migración irregular, en un contexto donde las políticas migratorias internacionales se están volviendo más restrictivas y complejas.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión