
Desabastecimiento de medicamentos antihipertensivos afecta al ISSS con 2.8 millones de unidades pendientes
Tres farmacéuticas notificaron al ISSS el incumplimiento en la entrega de más de 2.8 millones de unidades de amlodipina y otros medicamentos esenciales, profundizando el desabastecimiento en El Salvador.
El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) enfrenta actualmente un significativo desabastecimiento de medicamentos antihipertensivos y otros fármacos esenciales, luego de que tres importantes farmacéuticas anunciaran la falta de entrega de millones de unidades. Esta situación afecta la provisión de tratamientos fundamentales para miles de pacientes que dependen del sistema público de salud en El Salvador.
Las empresas Seven Pharma El Salvador S.A. de C.V., Droguería CAPLIN POINT El Salvador S.A. de C.V. y Droguería BHES S.A. de C.V. comunicaron públicamente que no han cumplido con la entrega de al menos 15 medicamentos cuya fecha de entrega estaba pactada entre el 28 de enero y el 23 de febrero de 2026. Estos anuncios se producen en medio de una crisis que el ISSS ha enfrentado en el suministro de medicamentos durante al menos un año.
Medicamentos más afectados y volúmenes pendientes
El fármaco con mayor volumen pendiente es la amlodipina, un antihipertensivo de uso común, con un total de 2,822,400 unidades sin ser entregadas. Seven Pharma reporta este volumen como la “cantidad incumplida” más alta, además de otros medicamentos como:
- 1,071,000 unidades de amitriptilina, un antidepresivo.
- 900,000 unidades de fluoxetina, también antidepresivo, utilizado para trastornos como pánico, bulimia nerviosa y trastorno obsesivo compulsivo.
- 10,500 unidades de imatinib, empleado en tratamientos contra el cáncer y enfermedades de la médula ósea.
- 13,000 unidades de litio carbonato, usado para trastornos bipolares.
- 180 unidades de voriconazol, un antifúngico.
Por su parte, Droguería CAPLIN POINT reveló que mantiene un atraso en la entrega de varios medicamentos, entre ellos:
- 900,000 unidades de fluoxetina.
- 105,000 unidades de levo alfa metildopa, medicamento para tratar la presión arterial.
- 310,800 unidades de amoxicilina, antibiótico utilizado para infecciones respiratorias, de oído, nariz y garganta.
- 211,200 unidades de propafenona, indicado para controlar arritmias cardíacas.
- 4,000 unidades de deferasirox, usado para tratar la sobrecarga de hierro.
- 300 unidades de caspofungina, antifúngico intravenoso.
- 1,860 unidades de triamcinolona, un corticosteroide.
Finalmente, Droguería BHES tiene pendiente la entrega de:
- 2,100,000 unidades de loratadina, antihistamínico para alergias.
- 500,000 unidades de metoclopramida, usada para tratar úlceras y problemas gastrointestinales.
- 160,000 unidades de doxiciclina, antibiótico de amplio espectro.
Responsabilidades y postura de las farmacéuticas
Las tres empresas farmacéuticas manifestaron que el desabastecimiento no es responsabilidad del ISSS. Seven Pharma señaló que se debe a un “incumplimiento de entregas”, mientras que CAPLIN POINT y Droguería BHES atribuyeron la situación a “atrasos” en sus procesos de suministro.
Estas declaraciones contrastan con la preocupación creciente de pacientes y profesionales médicos que dependen de estos insumos para el tratamiento de enfermedades crónicas y condiciones agudas. El desabastecimiento prolongado podría afectar la continuidad de tratamientos vitales, especialmente para pacientes hipertensos, con trastornos psiquiátricos, cáncer y otras patologías.
Contexto y antecedentes en El Salvador
El desabastecimiento de medicamentos en el ISSS no es un problema nuevo. Desde hace al menos un año, se han reportado recurrentes faltantes de diversos fármacos, lo que ha generado críticas hacia la gestión de la cadena de suministro y las contrataciones públicas. Este fenómeno impacta directamente en la calidad de la atención médica que reciben los asegurados.
El ISSS es una institución clave en el sistema de salud salvadoreño, brindando cobertura a millones de trabajadores y sus familias. La falta de acceso a medicamentos básicos representa un reto para la salud pública y pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y abastecimiento.
El pasado miércoles 26 de febrero, otras dos droguerías, SAIMED S.A. de C.V. y PISA de El Salvador S.A. de C.V., también reportaron incumplimientos en la entrega de al menos 13 medicamentos, sumando presión al sistema y evidenciando que el problema afecta a múltiples proveedores y categorías farmacéuticas.
Implicaciones para la salud pública y recomendaciones
El desabastecimiento de antihipertensivos como la amlodipina es especialmente preocupante dado que la hipertensión arterial es una de las condiciones crónicas más prevalentes en El Salvador. Su control oportuno reduce riesgos de eventos cardiovasculares graves como infartos y accidentes cerebrovasculares.
Asimismo, la falta de antidepresivos y medicamentos para enfermedades graves compromete la estabilidad de los tratamientos y puede aumentar la carga de morbilidad en la población asegurada. Es fundamental que el ISSS y las autoridades sanitarias implementen medidas urgentes para garantizar la disponibilidad continua de insumos médicos.
Entre las acciones recomendadas destacan:
- Reforzamiento de los procesos de adquisición y supervisión de contratos con proveedores.
- Establecimiento de mecanismos de contingencia para evitar interrupciones en el suministro.
- Transparencia en la comunicación sobre el estado del inventario y entregas.
- Fomento de alianzas estratégicas para diversificar fuentes de abastecimiento.
El aseguramiento de medicamentos esenciales es un pilar para la salud pública y un derecho fundamental de la población salvadoreña. La situación actual en el ISSS demanda atención prioritaria para evitar consecuencias negativas en la salud de miles de personas.
El Oficial continuará dando seguimiento a este tema, monitoreando las respuestas institucionales y el impacto en los usuarios del sistema de salud.
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