
Deuda pública de El Salvador crece 5 % en 2025 y alcanza $33,807 millones
En 2025, la deuda pública total de El Salvador creció un 5 % llegando a $33,807 millones, lo que representa un aumento sobre la meta establecida y eleva la deuda al 92 % del PIB proyectado.
La deuda pública total de El Salvador alcanzó los $33,807 millones durante el año 2025, lo que representa un incremento de $1,670 millones en comparación con el cierre de 2024, equivalente a un aumento del 5 % según los datos proporcionados por el Banco Central de Reserva (BCR).
Este dato refleja la suma de la deuda del Sector Público No Financiero (SPNF),el Sector Público Financiero (SPF) y las obligaciones por pensiones. La deuda relacionada con pensiones constituye aproximadamente un tercio del monto total, mientras que la deuda excluyendo pensiones se situó en $22,565.98 millones. Dentro de este grupo, el 96.8 % corresponde al SPNF, que abarca la deuda del Gobierno Central, Letras del Tesoro (LETES) a corto plazo, y la deuda de empresas públicas no financieras, tanto interna como externa.
Composición y evolución de la deuda
La deuda del SPNF totalizó $21,854 millones, mostrando un aumento interanual del 4.5 %. En cuanto a la deuda externa, esta tuvo un crecimiento significativo, alcanzando $15,224.93 millones, lo que representa un incremento de $1,685.9 millones o un 12.4 % respecto a 2024. En contraste, la deuda interna disminuyó en $730 millones, situándose en $7,341.05 millones, es decir, un descenso del 9 %.
El producto interno bruto (PIB) proyectado para 2025 por el Ministerio de Hacienda es de $36,602 millones. En consecuencia, la deuda pública total equivaldría aproximadamente al 92 % del PIB, un nivel que supera las metas planteadas en los acuerdos internacionales y plantea retos para la sostenibilidad fiscal del país.
Tendencia al alza y compromisos internacionales
En el contexto del acuerdo de Servicio Ampliado con el Fondo Monetario Internacional (FMI),el Gobierno salvadoreño se había comprometido a lograr una tendencia descendente en la deuda pública. Sin embargo, los datos actuales evidencian una trayectoria contraria. La deuda pública, como proporción del PIB, ha aumentado, lo que se aleja de las expectativas del FMI.
La meta establecida por el FMI era reducir la deuda al 88 % del PIB, pero a noviembre de 2025 ya se situaba en 90.4 %, superando lo programado y considerando que diciembre suele ser un mes de incremento significativo en el gasto público. Este comportamiento genera preocupación sobre la capacidad del Gobierno para cumplir con sus compromisos fiscales y controlar la deuda en el mediano plazo.
Análisis económico y perspectivas
Expertos en economía han señalado que un crecimiento del 5 % en la deuda podría considerarse normal en condiciones económicas estables. Sin embargo, en un contexto de ajuste fiscal, se espera que la deuda se contenga o incluso disminuya, mediante mecanismos como el refinanciamiento o "roll over" de obligaciones existentes.
El aumento observado, especialmente en el rubro de pensiones, supera lo esperado y afecta la sostenibilidad fiscal. Además, el pago de intereses asociados a la deuda pública también experimentó una fuerte alza en 2025, alcanzando $1,629.2 millones, lo que representa un incremento del 18.6 % en comparación con los $1,373.2 millones destinados a intereses en 2024.
Este monto supera el presupuesto asignado a los ministerios de Educación, Ciencia y Tecnología y Salud, los cuales son tradicionalmente los de mayor asignación dentro del presupuesto nacional. Este escenario limita la capacidad del Estado para destinar recursos a infraestructura productiva o programas sociales que podrían tener un mayor impacto en el desarrollo económico y bienestar social.
Implicaciones para la economía salvadoreña
El aumento en la deuda pública y en el pago de intereses genera presiones sobre las finanzas públicas, restringiendo la disponibilidad de recursos para inversión y gasto social. Este fenómeno puede afectar la calificación crediticia del país y aumentar los costos de financiamiento en el futuro.
Asimismo, la necesidad de equilibrar el presupuesto y cumplir con los compromisos internacionales obliga a implementar políticas fiscales rigurosas que podrían reducir el ritmo de crecimiento económico o limitar la expansión del gasto público.
En resumen, el crecimiento de la deuda pública a niveles cercanos al 92 % del PIB en 2025 pone en evidencia la importancia de fortalecer la gestión fiscal, mejorar la eficiencia en el gasto y diversificar las fuentes de ingresos para garantizar la sostenibilidad financiera y el desarrollo económico del país.
El seguimiento continuo y transparente de los indicadores fiscales será fundamental para evaluar el avance en la reducción de riesgos asociados a la deuda y para generar confianza en los mercados nacionales e internacionales.
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