
Dimite el presidente de la Federación Italiana de Fútbol tras fracaso en clasificación al Mundial 2026
Gabriele Gravina presentó su dimisión como presidente de la Federación Italiana de Fútbol luego de que la selección italiana no lograra clasificar al Mundial 2026, acumulando tres ausencias consecutivas en la Copa del Mundo.
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC),Gabriele Gravina, anunció su renuncia este jueves tras la eliminación de la selección italiana en la fase de repesca para el Mundial de 2026. La selección transalpina no pudo asegurar su boleto a la Copa del Mundo, sumando así su tercera ausencia consecutiva en este torneo, un hecho que ha generado fuertes críticas y cuestionamientos sobre el liderazgo del fútbol en Italia.
La dimisión de Gravina se produjo luego de una reunión llevada a cabo en la sede de la FIGC en Roma, tras la derrota en la tanda de penales contra Bosnia y Herzegovina en la final del repechaje mundialista, encuentro que se disputó el pasado martes. Este resultado desató un importante impacto mediático en Italia, con numerosas voces que pedían un cambio en la dirigencia del fútbol nacional.
En un comunicado oficial, la FIGC informó que durante la reunión con los presidentes de las federaciones integrantes, Gravina comunicó su decisión irrevocable de dejar el cargo que desempeñaba. La entidad también anunció que las elecciones para elegir al nuevo presidente se llevarán a cabo el próximo 22 de junio.
Candidatos y futuro de la FIGC
Entre los posibles aspirantes para suceder a Gravina figura Giovanni Malagó, expresidente del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI) y de la Fundación Milán Cortina 2026, quien según medios locales posee un perfil con posibilidades reales para liderar la Federación en esta nueva etapa.
Trayectoria de Gabriele Gravina al frente del fútbol italiano
Gabriele Gravina asumió la presidencia de la FIGC el 22 de octubre de 2018, tras la histórica y dolorosa ausencia de Italia en el Mundial de Rusia 2018. Su gestión se ha caracterizado por un intento de reestructuración y reformas en el sistema del fútbol italiano, pero también por la frustración que representa no clasificar a dos Mundiales consecutivos (2022 y 2026).
Durante su mandato, la selección italiana logró un título significativo con la consecución de la Eurocopa 2020, disputada en 2021, un logro que fue celebrado como un respiro en medio de la crisis deportiva que vive el país en el ámbito internacional.
Antes de llegar a la presidencia de la FIGC, Gravina presidía la Lega Pro, correspondiente a la Serie C, tercera división del fútbol italiano. Su liderazgo en la Federación fue ratificado en dos ocasiones: en febrero de 2021 con el 73,45 % de los votos y en febrero de 2025, cuando obtuvo más del 98 % de respaldo como único candidato para un tercer mandato, que estaba previsto hasta 2028.
Además, Gravina ejercía funciones de relevancia a nivel europeo, ya que desde abril de 2025 formaba parte del Comité Ejecutivo de la UEFA, donde cumple un mandato de cuatro años y es vicepresidente primero de la organización.
Respaldo y críticas durante su gestión
Durante su gestión, Gravina respaldó a distintos entrenadores de la selección nacional en momentos difíciles. Tras la reciente eliminación, manifestó su apoyo al actual seleccionador Gennaro Gattuso y al histórico portero Gianluigi Buffon, quienes han sido figuras centrales en el proceso de renovación de la 'Nazionale'.
Sin embargo, la tercera ausencia consecutiva de Italia en una Copa del Mundo provocó una oleada de críticas desde diversos sectores. A nivel institucional, el ministro de Deportes, Andrea Abodi, así como el partido político Lega, integrante de la coalición de gobierno, solicitaron públicamente la dimisión de Gravina y demandaron una reestructuración profunda en la cúpula de la FIGC.
Reacciones internacionales y opiniones desde la UEFA
En contraste con las críticas internas, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, expresó su respaldo a Gravina. En una entrevista concedida al diario italiano La Gazzetta dello Sport, Ceferin señaló que la FIGC perdería a un dirigente valioso y destacó el compromiso mostrado por Gravina hacia el fútbol y hacia Italia. "Gabriele es mi primer vicepresidente y es muy importante para mí. No será fácil encontrar a un caballero que ame tanto el fútbol y a Italia", afirmó.
Contexto y desafíos para el fútbol italiano
La eliminación para el Mundial 2026 pone en evidencia los desafíos que enfrenta el fútbol italiano, un deporte históricamente arraigado en la cultura nacional y que ha sido fuente de identidad y orgullo. La ausencia de Italia en tres Mundiales consecutivos representa una crisis deportiva sin precedentes en la era moderna.
Este escenario obliga a la FIGC y a los actores involucrados a replantear estrategias, desde la formación de jóvenes talentos hasta la gestión administrativa y deportiva, con el objetivo de recuperar la competitividad y el prestigio internacional.
La elección del nuevo presidente de la FIGC será clave para definir el rumbo del fútbol italiano en los próximos años, y se espera que los candidatos presenten propuestas claras para superar la actual situación y devolver a la selección nacional a la élite del fútbol mundial.
El proceso electoral del próximo 22 de junio será, por tanto, un momento decisivo para el futuro del deporte rey en Italia, donde la afición y los sectores vinculados al fútbol aguardan una renovación que permita reconstruir el camino hacia la recuperación.
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