Disturbios y saqueos sacuden Francia y dejan 1,800 detenidos
Francia vivió una jornada de fuertes disturbios, saqueos e incendios durante las protestas contra el costo de la vida, con al menos 1,800 personas detenidas y unos 1,500 comercios dañados en diferentes ciudades, informó AFP. Los episodios más graves se...
Francia vivió una jornada de fuertes disturbios, saqueos e incendios durante las protestas contra el costo de la vida, con al menos 1,800 personas detenidas y unos 1,500 comercios dañados en diferentes ciudades, informó AFP. Los episodios más graves se registraron en París, Marsella, Burdeos, Niza, Estrasburgo y otras localidades.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, señaló este domingo que las investigaciones continúan para identificar a los responsables de los actos violentos y llevarlos ante la justicia.
En París, la policía informó de un récord de 855 detenidos. Las calles amanecieron con restos de barricadas incendiadas, vehículos quemados y escaparates destruidos después de una noche marcada por enfrentamientos y saqueos.
La vicealcaldesa de la capital, Lamia El Aaraje, habló de “un nivel de violencia que, creo, nunca habíamos visto”.
El presidente Emmanuel Macron tenía previsto pronunciar un discurso a las 18:00 GMT después de reunirse con el primer ministro y otros miembros de su gobierno.
Unos 1,500 comercios resultaron dañados
Decenas de negocios fueron saqueados por jóvenes enmascarados durante las movilizaciones convocadas a nivel nacional contra la inflación y el encarecimiento de la vida.
La Federación de Comercio y Distribución estimó que alrededor de 1,500 tiendas y establecimientos resultaron dañados.
Alexandre Bompard, presidente de la organización, indicó a la cadena LCI que las pérdidas podrían ascender a “varios cientos de millones de euros”, aunque aclaró que todavía es pronto para establecer una cifra definitiva.

En Limoges, en el centro-oeste de Francia, un incendio destruyó el ayuntamiento del siglo XIX. El prefecto local aseguró que el fuego fue provocado deliberadamente y atribuyó el ataque a “una horda salvaje”.
El gobierno de Macron y Marine Le Pen, candidata presidencial de extrema derecha, responsabilizaron a grupos de “ultraizquierda” por los episodios violentos.
Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, que había respaldado las movilizaciones, rechazó esa acusación.
“Quienes comparten nuestra lucha no tienen nada que ver con el pillaje, el saqueo”, afirmó.
Más de 500 personas seguían detenidas en París
La fiscalía parisina informó que más de 500 personas permanecían bajo custodia este domingo, entre ellas 171 menores.
El primer ministro Sébastien Lecornu, quien recorrió algunos de los cordones policiales durante la noche del sábado, informó que 150 policías y gendarmes resultaron heridos en todo el país.

Las fuerzas de seguridad utilizaron gas lacrimógeno y cañones de agua durante los enfrentamientos. Algunos manifestantes lanzaron proyectiles y dispararon fuegos artificiales contra los agentes.
En Saint-Étienne, un joven de 17 años perdió una mano por la explosión de una granada lanzada por las fuerzas de seguridad.
La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, propondrá el martes la creación de una comisión parlamentaria para investigar tanto los disturbios y saqueos como la actuación policial, cuestionada por sectores de la oposición y varios alcaldes.
Las marchas reunieron hasta 800,000 personas
La violencia se produjo en el marco de una movilización nacional contra el alto costo de la vida.
Según las autoridades, unas 550,000 personas participaron en las protestas, mientras que la principal central sindical francesa, la CGT, elevó la cifra hasta 800,000.
Mujtaba Rahman, analista de Eurasia Group, señaló que la mayoría de las manifestaciones vinculadas al encarecimiento del combustible y a las deficiencias del sistema educativo fueron pacíficas.
A su juicio, la violencia procedió de “un sector marginal de la extrema izquierda”, mientras que los saqueos fueron cometidos por “pandillas oportunistas de los suburbios empobrecidos”.
Durante y después de las marchas, grupos de jóvenes recorrieron distintas zonas de París, protagonizaron choques esporádicos con la policía, provocaron incendios y atacaron comercios cerrados para ingresar y saquearlos.
Protestas impulsadas por el costo de la vida
Las movilizaciones fueron convocadas bajo el lema “Amarillos y Jóvenes” por el movimiento de los chalecos amarillos, que ocho años atrás protagonizó protestas contra un aumento previsto de los impuestos al combustible.
La principal demanda de esta nueva jornada estuvo relacionada con el encarecimiento de la vida, en un contexto de aceleración de la inflación que el reporte vincula parcialmente con la guerra en Oriente Medio.
Los disturbios aumentan además la presión sobre Macron, cuyo gobierno ha enfrentado en las últimas semanas otras manifestaciones, incluidas protestas estudiantiles.
La crisis ocurre a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027. Macron no podrá presentarse nuevamente debido al límite de mandatos.
Marine Le Pen encabeza actualmente los sondeos, según el reporte de AFP.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también reaccionó a los disturbios y vinculó la violencia con la inmigración en un mensaje publicado en Truth Social.
“¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande”, escribió.
Las autoridades francesas continúan este domingo con las investigaciones para determinar responsabilidades por los incendios, saqueos y daños registrados durante una de las jornadas de mayor violencia vinculada a protestas en los últimos años.
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