
EE. UU. eleva arancel global al 15% tras fallo judicial y aumenta tensión comercial internacional
Tras un fallo de la Corte Suprema que anuló la base legal de su política arancelaria, Estados Unidos incrementa el arancel global al 15%, generando incertidumbre con socios comerciales clave.
El gobierno de Estados Unidos anunció un aumento inmediato del arancel global del 10% al 15% sobre las importaciones, luego de que la Corte Suprema invalidara la base legal que sustentaba la política arancelaria previa. Esta medida genera incertidumbre entre socios comerciales estratégicos como Canadá, México y la Unión Europea, que mantienen relaciones comerciales estrechas con Washington.
Revés judicial y nueva estrategia arancelaria
La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó con seis votos a favor y tres en contra que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA),la cual había sido la base para la imposición de aranceles por parte de la administración anterior, no autoriza al presidente a implementar estas medidas. Este fallo obligó al Ejecutivo a buscar un nuevo marco legal para mantener sus políticas tarifarias.
En respuesta, el presidente firmó una nueva orden ejecutiva apoyada en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta normativa otorga facultades al mandatario para imponer aranceles temporales de hasta un 15% sobre productos importados a nivel global durante un máximo de 150 días, siempre que se trate de resolver problemas graves relacionados con pagos internacionales.
Implicaciones legales y económicas
Expertos en economía señalan que la nueva base legal utilizada para justificar el aumento de aranceles es más restrictiva que la anterior, pero es menos probable que sea anulada por el máximo tribunal. Sin embargo, advierten que podrían surgir desafíos legales si la administración intenta extender el plazo permitido o aplicar tarifas de forma selectiva.
La Ley de Comercio de 1974 establece que estos aranceles deben aplicarse de manera amplia y uniforme, sin dirigirse a países o productos específicos, lo que limita en cierta medida la discrecionalidad del Ejecutivo.
Reacciones de socios comerciales
La medida ha generado alerta y preocupación entre los principales socios comerciales de Estados Unidos. Canadá y México, que mantienen vigente un tratado comercial reemplazando al antiguo NAFTA, están a la espera de detalles sobre la aplicación de los nuevos aranceles y cómo afectarán a los productos cubiertos por el acuerdo.
Estos países continúan gozando de exenciones para entre el 80% y 90% del comercio bilateral con Estados Unidos. Sin embargo, la incertidumbre sobre la exclusión de productos podría afectar las cadenas de suministro y la estabilidad comercial.
Por su parte, el Reino Unido, que recientemente logró reducciones arancelarias en sectores como el automotriz y la eliminación de gravámenes al acero, enfrentará ahora un arancel global del 15%, lo que podría revertir algunos beneficios obtenidos en negociaciones previas.
La Unión Europea, a través de la Comisión Europea, ha expresado su preocupación y ha solicitado a Washington que reduzca los aranceles, resaltando la importancia de una relación comercial estable y previsible para las empresas de ambos lados del Atlántico.
Impacto fiscal y posibles repercusiones
El choque entre la Casa Blanca y el Poder Judicial tiene también un impacto fiscal considerable. La anulación de los aranceles impuestos bajo la Ley IEEPA podría dar lugar a reclamaciones masivas de importadores, con un estimado de hasta 175.000 millones de dólares en ingresos arancelarios del 2025 que podrían estar sujetos a reembolsos.
En el último año fiscal, Estados Unidos recaudó alrededor de 264.000 millones de dólares en aranceles, por lo que cerca del 60% de esos ingresos podría estar en riesgo.
Por otra parte, si la nueva tasa del 15% se mantiene durante el período permitido, se calcula que la recaudación adicional podría alcanzar los 30.000 millones de dólares. Sin embargo, analistas advierten que estos ingresos podrían verse parcialmente compensados por un menor crecimiento económico debido a los efectos negativos de los aranceles sobre la producción y el comercio.
Un entorno de alta volatilidad comercial
Este aumento arancelario se produce en un contexto de renovada ofensiva comercial por parte de la administración estadounidense, que ha denunciado prácticas comerciales desleales de otros países durante décadas. La medida no solo intensifica las tensiones con socios estratégicos, sino que profundiza el enfrentamiento institucional entre el Ejecutivo y la Corte Suprema.
El gobierno estadounidense ha adelantado que continuará evaluando nuevas medidas arancelarias que sean legalmente permisibles, lo que anticipa un panorama de volatilidad e incertidumbre en el comercio internacional durante los próximos meses.
En este contexto, la comunidad empresarial y los gobiernos de la región, incluyendo a El Salvador, deben prepararse para posibles repercusiones en sus relaciones comerciales con Estados Unidos, que es uno de sus principales socios económicos y fuente de inversión.
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