El 70 % de trabajadores salvadoreños no cotiza para su pensión y enfrenta retos estructurales

El 70 % de trabajadores salvadoreños no cotiza para su pensión y enfrenta retos estructurales

El 70 % de trabajadores en El Salvador no cotiza a la seguridad social, afectando la cobertura previsional. El país es cuarto en Latinoamérica con mayor informalidad laboral, lo que limita el acceso a pensiones contributivas.

23 febrero 2026
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El sistema previsional salvadoreño enfrenta un desafío estructural importante: la informalidad laboral. Según un informe reciente de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP),aproximadamente el 70 % de los trabajadores en El Salvador no realiza aportes para su futura pensión. Esto significa que siete de cada diez personas que realizan actividades económicas para generar ingresos no están acumulando fondos para su retiro.

Situación de la informalidad laboral en El Salvador

La mayoría de estos trabajadores se encuentran en el mercado informal, caracterizado por la predominancia de empleos por cuenta propia, microcomerciantes y empleados sin contratos formales. Esta realidad dificulta que un gran sector de la población acceda a los beneficios del sistema de seguridad social y, en consecuencia, a una jubilación contributiva.

El informe de la FIAP ubica a El Salvador como el cuarto país con la mayor proporción de trabajadores fuera del sistema previsional en América Latina, solo superado por Perú, Bolivia y Ecuador, cuyos niveles de no cotización oscilan entre el 71 % y el 81 %.

Acceso limitado a pensiones contributivas

Si bien un 30 % de los trabajadores cotiza para una jubilación, no todos alcanzan a acceder a una pensión contributiva. De acuerdo con datos entre 2022 y 2023, solo el 13 % de la población laboral salvadoreña tiene una probabilidad real de recibir una pensión basada en sus aportes, la cifra más baja de América Latina. Esto se explica en parte porque más del 46 % de los trabajadores percibe ingresos inferiores al salario mínimo, lo que limita su capacidad de cotización, especialmente en áreas rurales.

Contexto regional y factores que inciden en la informalidad

En América Latina, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el 51.7 % del empleo total está en la informalidad. En El Salvador, el 36 % de la fuerza laboral corresponde a empleo independiente, un segmento que, pese a tener la posibilidad de cotizar, no lo hace debido a la falta de obligatoriedad y de un régimen simplificado para este sector.

Esta baja densidad de cotización afecta uno de los requisitos fundamentales para jubilarse: acumular 25 años de aportes. La consecuencia es que muchos trabajadores no cumplen con este criterio y, por tanto, solo pueden acceder a asignaciones no contributivas o ayudas estatales limitadas.

Limitaciones en reformas recientes y próximas

Las reformas al sistema de pensiones implementadas en los últimos años no han abordado de manera directa la cobertura previsional ni la informalidad. La reforma en proceso, en colaboración con el Fondo Monetario Internacional (FMI),está orientada principalmente a ordenar y reducir el costo fiscal del sistema, especialmente la deuda que el Estado mantiene con los cotizantes, y no incluye medidas para ampliar la base de cotizantes.

Expertos en economía señalan que la cobertura previsional está estrechamente ligada al estado general del mercado laboral y la economía. Sin un crecimiento económico sostenido que genere empleos formales, el número de cotizantes no aumentará significativamente.

Propuestas para mejorar la cobertura y formalidad

El estudio realizado por la FIAP sugiere cinco políticas públicas que podrían contribuir a reducir la informalidad y mejorar las pensiones en América Latina, aplicables al contexto salvadoreño:

Reto tecnológico y nuevos modelos laborales

El informe también destaca un desafío emergente: la transformación del mercado laboral por el avance tecnológico. Nuevas formas de empleo, como trabajos a través de aplicaciones móviles, autoempleo digital y empleos sin relación fija de dependencia, generan ingresos variables y dificultan la planificación tradicional del ahorro para el retiro.

En este sentido, se propone el uso de herramientas tecnológicas para incentivar el ahorro previsional y adaptarse a las nuevas dinámicas laborales, un paso necesario para acercar a más trabajadores al sistema previsional en un contexto cada vez más digitalizado.

Conclusiones

El sistema previsional en El Salvador está marcado por la alta informalidad laboral, que impide que una gran parte de los trabajadores cotice y acumule fondos para su jubilación. Esta situación genera una baja cobertura de pensiones contributivas y un elevado porcentaje de trabajadores que dependerán de asignaciones estatales o no tendrán acceso a una pensión digna.

Las reformas recientes y las que se están discutiendo no contemplan la ampliación de la cobertura como una prioridad, centrándose más en la sostenibilidad fiscal. Sin embargo, para mejorar la situación previsional del país es fundamental implementar reformas estructurales que integren a los trabajadores informales, especialmente independientes, y que promuevan la formalización laboral a través de incentivos y facilidades administrativas.

Además, el contexto económico general y las nuevas formas de empleo vinculadas a la tecnología requieren un enfoque innovador para garantizar que el sistema previsional salvadoreño pueda responder a las necesidades de una fuerza laboral en transformación.

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