El Salvador conmemora 46 años del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero

El Salvador conmemora 46 años del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero

Unos 200 feligreses conmemoraron en San Salvador el 46 aniversario del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero, renovando el compromiso con su legado de defensa de derechos humanos.

22 marzo 2026
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El pasado sábado por la noche, un grupo de aproximadamente 200 fieles católicos se reunió en la plaza al Divino Salvador del Mundo, en San Salvador, para conmemorar el 46 aniversario del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero, una de las figuras más emblemáticas en la historia contemporánea de El Salvador y un referente en la defensa de los derechos humanos.

La actividad tuvo lugar en un espacio emblemático para la fe católica salvadoreña, ya que la plaza al Divino Salvador del Mundo fue el lugar donde monseñor Romero fue beatificado en 2015, un reconocimiento que marcó un hito en la memoria colectiva del país. La tumba del religioso, ubicada en la cripta de la Catedral Metropolitana, también es visitada cada año por numerosos fieles que honran su sacrificio y legado.

Procesión de la luz y actos religiosos

Durante la jornada conmemorativa, los asistentes participaron en la tradicional "procesión de la luz", portando candelas mientras se escuchaban fragmentos seleccionados de las homilías de monseñor Romero. Reconocido como "la voz de los sin voz", sus discursos y mensajes aún resuenan en la sociedad salvadoreña, especialmente entre quienes defienden la justicia social y los derechos humanos.

El recorrido incluyó cantos religiosos, consignas y culminó con una misa solemne acompañada por presentaciones de música tradicional salvadoreña. Entre las frases que se escucharon destacó la consigna "Monseñor Romero vive, y camina junto a su pueblo", un recordatorio de la vigencia de su mensaje y compromiso con las causas sociales.

El legado de monseñor Romero

El cardenal Gregorio Rosa Chávez, quien fuera colaborador cercano de monseñor Romero, destacó la importancia de mantener viva la memoria del religioso y de su lucha. En sus declaraciones, subrayó que "sin memoria no hay futuro", y enfatizó el valor del coraje con que Romero enfrentó la realidad de su tiempo.

El cardenal también señaló que estas actividades buscan renovar el compromiso social que Romero promovió durante su vida: "Hay mucho que hacer para que lo que él soñó se haga realidad". Su legado está vinculado principalmente a la denuncia de graves violaciones a los derechos humanos en los años previos a la guerra civil salvadoreña (1980-1992),conflicto que dejó un saldo de aproximadamente 75,000 víctimas.

Contexto histórico y judicial

Monseñor Óscar Arnulfo Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa en la capilla del hospital La Divina Providencia, en San Salvador. Su asesinato fue perpetrado por un escuadrón de la muerte de extrema derecha, un hecho que marcó profundamente la historia del país y que aún permanece como símbolo de la lucha por la justicia y la verdad.

El caso judicial sobre su asesinato sigue abierto. En 2017, el Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador ordenó la reapertura del proceso, y en 2018 la Fiscalía General de la República retomó las investigaciones para esclarecer el crimen. El Informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas, publicado en 1993, señala como autor intelectual al mayor del Ejército Roberto D’Aubuisson, junto a otros involucrados en la planificación y ejecución del homicidio.

Canonización y reconocimiento internacional

Décadas después de su muerte, la figura de monseñor Romero continúa siendo central en la memoria colectiva de El Salvador. Fue canonizado como santo por el papa Francisco el 14 de octubre de 2018 en Roma, un reconocimiento que ha reforzado su papel como símbolo de paz y justicia social en la región y en el mundo.

La conmemoración del 46 aniversario de su asesinato se da en un contexto donde la sociedad salvadoreña mantiene viva la reflexión sobre los derechos humanos, la reconciliación nacional y el compromiso con la justicia social, valores que Romero defendió hasta su último aliento.

Las actividades de este año reflejan no solo el homenaje a una figura histórica, sino también la voluntad de seguir construyendo una sociedad más justa y equitativa en El Salvador, inspirados en el ejemplo de monseñor Óscar Arnulfo Romero.

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