
El Salvador y EE. UU. firman acuerdo para impulsar energía nuclear con planta en 7 años
El Salvador y Estados Unidos firman memorando de entendimiento para colaboración en energía nuclear. Se proyecta una planta operativa en el país en un plazo de siete años.
El Gobierno de El Salvador y el Instituto de Energía Nuclear de Estados Unidos (NEI, por sus siglas en inglés) oficializaron un convenio de cooperación para avanzar en temas relacionados con la energía nuclear, con el objetivo de diversificar la matriz energética nacional. La embajadora salvadoreña en Washington, Milena Mayorga, confirmó la firma de este memorando de entendimiento y señaló que se espera contar con una planta nuclear operativa en el país en un plazo estimado de siete años.
En un comunicado difundido a través de su cuenta en la red social X, anteriormente conocida como Twitter, la diplomática explicó que la firma del acuerdo se dio tras una mesa redonda entre representantes del Gobierno de El Salvador, el Gobierno de Estados Unidos y aliados estratégicos en el ámbito de la energía nuclear. No obstante, no se detallaron las cláusulas específicas del convenio ni los compromisos que ambas partes deben asumir.
Detalle del acuerdo y estado legal de la energía nuclear en El Salvador
El memorando fue suscrito entre la oficina de energía de Estados Unidos y la oficina de energía nuclear de El Salvador, aunque esta última aún no cuenta con personalidad jurídica definida, dado que la Ley de Energía Nuclear aprobada en octubre de 2024 no ha entrado en vigencia. Originalmente, dicha normativa debía activarse en octubre de 2025, pero el oficialismo decidió postergar su implementación hasta junio de 2026 para atender recomendaciones de organismos internacionales, que subrayaron la importancia de establecer un marco jurídico integral y articulado para regular esta materia.
En el video oficial publicado junto con el anuncio, se observa la participación del presidente de la Comisión Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL),Daniel Álvarez, lo que indica la vinculación de esta entidad en el proceso, aunque no se aclaró si fue quien firmó en representación de El Salvador.
Proyección de la planta nuclear y sus potenciales beneficios
Según la embajadora Mayorga, el desarrollo de la planta nuclear es una iniciativa a largo plazo que busca ampliar las fuentes de generación de energía, tanto para la empresa privada como para el sector público. La funcionaria estimó que la planta estaría lista y en funcionamiento dentro de siete años, consolidando así una alternativa energética limpia y sostenible para el país.
"Será a largo plazo tener las plantas y proveer a la empresa privada y al Estado de otra fuente de energía; y la planta nuclear va a estar lista en siete años", afirmó Mayorga, quien destacó el papel inicial de la empresa Thorium Energy Alliance. Esta compañía, dedicada a promover tecnologías de energía limpia, presentó la propuesta a la embajadora en la embajada salvadoreña en Washington, incentivando la búsqueda de opciones energéticas innovadoras.
Contexto nacional sobre la Ley de Energía Nuclear
La Ley de Energía Nuclear de El Salvador, aprobada en octubre de 2024, fue objeto de críticas por su proceso de aprobación. La normativa fue dictaminada sin discusión amplia con expertos nacionales ni consultas públicas, lo que generó cuestionamientos sobre su alcance y viabilidad.
El retraso en la entrada en vigencia de la ley responde a la necesidad de fortalecer el marco regulatorio para garantizar seguridad, control y supervisión adecuada en la implementación de proyectos nucleares. Esta medida busca además alinear el sistema jurídico salvadoreño con estándares internacionales y recomendaciones de organismos especializados.
Implicaciones y desafíos del acuerdo bilateral
La firma del memorando con Estados Unidos representa un paso significativo en la estrategia energética de El Salvador, que busca diversificar sus fuentes para reducir la dependencia de combustibles fósiles y mitigar la vulnerabilidad ante fluctuaciones en los precios internacionales.
Sin embargo, la ejecución del proyecto nuclear implica desafíos técnicos, regulatorios y sociales que deberán abordarse en los próximos años. Entre estos se destacan la construcción de la planta, la capacitación de personal especializado, la gestión de residuos radioactivos, así como la aceptación pública y el cumplimiento de protocolos internacionales de seguridad nuclear.
El país centroamericano, que actualmente depende principalmente de la generación hidroeléctrica, geotérmica y térmica, podría beneficiarse de esta diversificación energética para mejorar la estabilidad del suministro y apoyar la transición hacia fuentes más sostenibles.
Perspectivas a futuro
El acuerdo con Estados Unidos abre la puerta para que El Salvador avance en su ambición de incorporar la energía nuclear como parte de su matriz energética, apoyándose en la experiencia y tecnología estadounidense. No obstante, el éxito de esta iniciativa dependerá en gran medida de la consolidación del marco legal, la transparencia en la ejecución y la capacidad institucional del país para gestionar esta compleja área.
La ciudadanía y los diferentes sectores económicos estarán atentos a los desarrollos de este convenio y a la evolución de la ley, dado que la energía nuclear representa una apuesta estratégica que puede transformar la dinámica energética nacional en las próximas décadas.
El Gobierno ha manifestado su interés en continuar promoviendo la cooperación internacional para robustecer este proyecto y asegurar que El Salvador cuente con una fuente de energía confiable, limpia y capaz de impulsar el desarrollo sostenible del país.
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