
Expertos descartan riesgo pandémico del brote de hantavirus en crucero MV Hondius
El brote de hantavirus en el crucero MV Hondius causó alarma pero expertos indican que su capacidad de transmisión es limitada y no representa riesgo pandémico como la COVID-19.
Seis años después de la pandemia de COVID-19, un nuevo brote de hantavirus detectado en el crucero neerlandés MV Hondius ha generado preocupación en la opinión pública debido a la aparición de varios casos y la muerte de tres pasajeros por la cepa andina del virus. Este crucero, que zarpó de Ushuaia el 1 de abril, se ha convertido en el epicentro de interrogantes sobre la transmisión y el riesgo real que representa esta enfermedad.
Las autoridades sanitarias de Argentina, Chile y Uruguay se encuentran investigando minuciosamente el recorrido que realizó una pareja neerlandesa considerada el “caso cero”, cuyo contagio inicial aún no ha podido ser determinado con certeza. La principal dificultad radica en establecer el lugar y el momento en que se produjo la infección, dado el largo periodo de incubación del virus y la itinerancia de los afectados por territorios endémicos de Sudamérica.
Características del hantavirus en Sudamérica y su transmisión
El hantavirus variedad Andes es la cepa predominante en el sur de Sudamérica, especialmente en zonas de Argentina y Chile. En territorio argentino, existen al menos cuatro áreas endémicas donde el virus circula, incluyendo regiones como La Pampa, Entre Ríos, la yunga en el noroeste y los bosques patagónicos. Sin embargo, es importante destacar que en Tierra del Fuego, desde donde partió el crucero, no se han registrado casos en la última década.
El virus tiene como principal reservorio al Oligoryzomys longicaudatus, conocido popularmente como ratón colilargo. Estos roedores portan la infección de forma crónica y asintomática, eliminando el virus a través de sus excrementos, saliva y orina. La transmisión al ser humano se produce al inhalar partículas contaminadas en espacios cerrados o poco ventilados donde estos roedores hayan estado presentes, como galpones, cabañas o depósitos cerrados por varios días.
Incidencia y manejo del hantavirus en Argentina
Entre 2018 y 2026, Argentina registró un total aproximado de 646 casos de hantavirus, con un leve aumento en 2024 durante los primeros cuatro meses, cuando se reportaron alrededor de 42 casos. A pesar de este incremento, los especialistas insisten en que la enfermedad sigue siendo poco frecuente y los brotes se mantienen limitados y bajo control sanitario.
El brote a bordo del MV Hondius y la transmisión persona a persona
El brote ocurrido en un crucero representa un caso excepcional, principalmente porque el hantavirus variedad Andes puede transmitirse entre personas, aunque esto es poco común y generalmente requiere contacto estrecho. El gobierno argentino ha concentrado sus esfuerzos en rastrear el itinerario de los turistas holandeses que visitaron varias zonas patagónicas endémicas antes de embarcar en el MV Hondius.
El gran desafío en la investigación radica en que los pacientes iniciales fallecieron, imposibilitando obtener detalles precisos sobre su exposición. Además, el periodo de incubación del virus puede variar entre 7 y hasta 45 días, lo que dificulta establecer el lugar exacto del contagio. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a Ushuaia como probable sitio de infección, esta hipótesis no es concluyente.
Dentro del crucero, la transmisión entre personas se aceleró, posiblemente por la aparición de “superpropagadores” —individuos con mayor capacidad para diseminar el virus— y la falta de medidas de aislamiento inicial, ya que los primeros síntomas son inespecíficos y similares a un cuadro viral común (fiebre, dolor de cabeza y muscular, diarrea, entre otros).
Coordinación internacional y respuesta sanitaria
Aunque Argentina decidió retirarse de la OMS en los meses recientes, esta situación no ha afectado la cooperación técnica ni la respuesta sanitaria ante el brote. El país posee una amplia experiencia en el manejo clínico y diagnóstico del hantavirus, especialmente en regiones endémicas como Bariloche y en el área metropolitana de Buenos Aires.
El traslado de pacientes desde el MV Hondius hacia España para atención médica ha contado con el apoyo argentino en el diagnóstico, y se han aplicado protocolos estrictos de aislamiento para evitar la propagación del virus fuera de Sudamérica.
Comparación con la pandemia de COVID-19 y proyecciones epidemiológicas
La experiencia reciente con la COVID-19 ha generado un temor generalizado ante cualquier brote infeccioso, pero expertos en infectología puntualizan que el hantavirus no posee características virológicas ni epidemiológicas comparables a las del SARS-CoV-2. La transmisión persona a persona es poco frecuente, limitada a contactos cercanos y requiere la presencia del reservorio natural para sostener la circulación del virus.
El aislamiento rápido y estricto de los casos confirmados ha demostrado ser eficaz para abortar cadenas de transmisión, como ocurrió en el brote de Epuyén entre 2018 y 2019, donde un pequeño clúster fue contenido exitosamente mediante medidas sanitarias oportunas.
En consecuencia, aunque pueden surgir nuevos casos en Argentina, Chile o zonas cercanas, la probabilidad de que el hantavirus desencadene una epidemia amplia o una pandemia es muy baja. La vigilancia epidemiológica continua y el manejo adecuado de los pacientes son claves para mantener controlada esta enfermedad.
Conclusiones
El brote de hantavirus en el MV Hondius ha servido para poner en evidencia la importancia de la vigilancia en enfermedades zoonóticas endémicas y la necesidad de protocolos estrictos para la atención de casos sospechosos. Si bien la cepa andina de hantavirus puede transmitirse entre personas, su limitada capacidad de propagación y la existencia de reservorios específicos hacen que su riesgo pandémico sea significativamente inferior al experimentado con la COVID-19.
La coordinación internacional, la pronta identificación de casos y el aislamiento adecuado son herramientas fundamentales para evitar la diseminación del virus a nivel global. En este contexto, las autoridades de salud de Sudamérica mantienen un seguimiento exhaustivo de la situación, asegurando que la respuesta médica y epidemiológica sea efectiva y oportuna.
En definitiva, el hantavirus continúa siendo una enfermedad controlable, con brotes localizados y manejables, sin constituir una amenaza de pandemia, aunque requiere vigilancia constante para proteger a las poblaciones en riesgo.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión