Expiración del último tratado nuclear entre EE.UU. y Rusia genera temores globales

Expiración del último tratado nuclear entre EE.UU. y Rusia genera temores globales

La expiración del tratado Nuevo START entre Estados Unidos y Rusia elimina límites a sus arsenales nucleares, generando preocupación por una posible carrera armamentista y mayor inestabilidad global.

4 febrero 2026
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El jueves próximo expirará el tratado de control de armas nucleares más reciente entre Estados Unidos y Rusia, conocido como Nuevo START, poniendo fin a más de cincuenta años de límites bilaterales en los arsenales atómicos de ambas potencias. Esta situación ha generado inquietudes en la comunidad internacional sobre la posibilidad de una nueva carrera armamentista nuclear sin restricciones, con implicaciones directas para la estabilidad global y la seguridad internacional.

Situación actual y posturas oficiales

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado su disposición a extender por un año más los límites establecidos en el tratado si Washington adopta la misma medida. Sin embargo, la respuesta desde Estados Unidos ha sido ambigua, sin una confirmación clara sobre la continuidad del acuerdo. Un funcionario de la Casa Blanca señaló que el presidente estadounidense tiene interés en mantener límites nucleares y en involucrar a China en futuras negociaciones, pero que la decisión se tomará conforme a los tiempos que considere adecuados.

Por su parte, China ha rechazado restricciones sobre su arsenal nuclear, el cual, si bien es más pequeño que los de Estados Unidos y Rusia, está en proceso de expansión, lo que añade una nueva dimensión a las negociaciones internacionales sobre control de armas.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, alertó que el mundo se tornaría "más peligroso" sin límites en los arsenales de estas dos potencias, enfatizando la importancia del acuerdo para la seguridad global.

Riesgos y advertencias de expertos en control de armas

Organizaciones dedicadas al control de armamentos han expresado preocupación por la expiración del Nuevo START, advirtiendo que la ausencia de un marco regulador podría desencadenar una carrera armamentista nuclear sin precedentes. Daryl Kimball, director ejecutivo de la Asociación de Control de Armas en Washington, señaló que, tras la expiración del tratado, por primera vez en 35 años, ambas potencias podrían incrementar el número de armas nucleares desplegadas, lo que abriría la puerta a una competencia armamentista no solo entre Estados Unidos y Rusia, sino también incluyendo a China.

Asimismo, Kingston Reif, experto de la Corporación RAND y ex subsecretario adjunto de Defensa de Estados Unidos, advirtió que la falta de previsibilidad en el control de armas podría motivar a cada país a planificar escenarios extremos, incrementar arsenales y adoptar posturas más duras para obtener ventaja en negociaciones futuras.

Contexto histórico y relevancia del tratado Nuevo START

Firmado en 2010 durante la administración del presidente Barack Obama y su homólogo ruso Dmitry Medvedev, el tratado Nuevo START limitó a cada país a un máximo de 1,550 ojivas nucleares desplegadas y hasta 700 misiles y bombarderos listos para su uso. El acuerdo incluía inspecciones in situ para asegurar el cumplimiento, aunque estas se suspendieron en 2020 debido a la pandemia y no se han reanudado.

En febrero de 2023, Rusia anunció la suspensión de su participación en el tratado, argumentando que no podía aceptar inspecciones estadounidenses en sus sitios nucleares en un contexto de tensiones derivadas del conflicto en Ucrania y la postura declarada de la OTAN sobre la derrota de Moscú. No obstante, el Kremlin ha señalado que mantiene su compromiso con los límites de armas establecidos.

En septiembre de 2023, Putin propuso mantener los límites del tratado por un año para facilitar negociaciones sobre un acuerdo sucesor, advirtiendo que la expiración sin sustitución podría desestabilizar la seguridad internacional y fomentar la proliferación nuclear.

Precedentes y evolución de los acuerdos de control de armas

Nuevo START es el último de una serie de tratados que han intentado limitar la amenaza nuclear desde la Guerra Fría, iniciados con el SALT I en 1972. Otros acuerdos, como el Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972, fueron abandonados en 2001 por Estados Unidos, lo que aumentó las fricciones con Rusia, que considera estos sistemas una amenaza directa a su capacidad de disuasión.

En respuesta, Rusia ha desarrollado nuevas armas estratégicas, como el misil de crucero Burevestnik y el dron submarino Poseidón, ambos con propulsión nuclear y capacidad para portar ojivas nucleares. Moscú confirmó haber probado exitosamente estas armas y se prepara para su despliegue.

Además, en 2019 terminó el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, que prohibía misiles terrestres con rangos considerados altamente desestabilizadores por su corto tiempo de vuelo y potencial para generar conflictos nucleares por error o alarma falsa.

Recientemente, Rusia ha empleado versiones convencionales de misiles balísticos de alcance intermedio, capaces de alcanzar objetivos en Europa, incrementando tensiones en la región.

Impacto de las políticas estadounidenses recientes

El Kremlin ha expresado preocupación por iniciativas estadounidenses como el sistema de defensa antimisiles denominado "Cúpula Dorada", que podría desestabilizar el equilibrio estratégico al disminuir la efectividad del arsenal ruso de disuasión. También ha generado alarma la intención estadounidense de reanudar pruebas nucleares, suspendidas desde 1992, lo que podría provocar una reacción similar por parte de Rusia y otros países, afectando los mecanismos globales de reducción de riesgos nucleares.

Expertos en control de armas han advertido que estas políticas podrían intensificar la competencia estratégica entre las grandes potencias, aumentar el gasto militar y generar un clima de inseguridad internacional sin precedentes en las últimas décadas.

Perspectivas para El Salvador y la comunidad internacional

Como país miembro de la comunidad internacional, El Salvador se encuentra en un contexto donde las decisiones de las grandes potencias sobre armamentos nucleares influyen en la estabilidad global y regional. La posible carrera armamentista sin restricciones afecta la seguridad mundial, incrementa el riesgo de conflictos y plantea desafíos para los esfuerzos multilaterales en desarme y control de armas.

En este escenario, la comunidad internacional debe impulsar el diálogo y la negociación para evitar un deterioro mayor en las relaciones estratégicas y promover mecanismos efectivos que reduzcan la amenaza nuclear, en beneficio de la paz y la seguridad global.

En conclusión, la expiración del tratado Nuevo START marca un momento crítico en las relaciones internacionales, con riesgos significativos para la estabilidad estratégica mundial. La falta de acuerdos que regulen y limiten los arsenales nucleares de las principales potencias aumenta la probabilidad de una competencia armamentista peligrosa, cuyo impacto podría trascender generaciones y afectar a todas las naciones del planeta.

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