
Familias de Jiquilisco exigen reconstrucción urgente de puente colapsado que afecta su conectividad y economía
En Jiquilisco, Usulután, 150 familias enfrentan dificultades tras el colapso de un puente histórico que conecta sus comunidades, afectando la movilidad y la economía agrícola. Solicitan al Ministerio de Obras Públicas su pronta reconstrucción.
La comunidad de la lotificación El Palomar, ubicada en el municipio de Jiquilisco, departamento de Usulután, continúa a la espera de la construcción de un puente que hace cinco meses colapsó y ha dejado a más de 150 familias incomunicadas y con dificultades para movilizarse hacia sus terrenos agrícolas y comunidades vecinas.
El puente en cuestión conectaba la lotificación El Palomar con las comunidades La Providencia y El Desparramo. Según los residentes, la estructura original, construida en cemento, tenía más de setenta años de existencia. El deterioro progresivo a causa del paso del tiempo y las fuertes correntadas de la quebrada El Desparramo provocaron daños irreparables en las bases, resultando finalmente en su colapso.
La pérdida de esta vía principal ha generado un impacto significativo en la movilidad y el desarrollo económico local, dado que la zona es eminentemente agrícola. La mayoría de las familias dependen de sus cultivos como fuente principal de ingresos, por lo que la ausencia del puente ha dificultado la comercialización y transporte de productos.
Impacto en la comunidad y economía local
En un esfuerzo por continuar con sus actividades, algunos pobladores inicialmente improvisaron un paso por la misma quebrada para cruzar, sin embargo, tras un accidente en el que un agricultor sufrió una fractura en uno de sus pies, esta práctica fue abandonada por el alto riesgo que representa.
Como alternativa, las familias deben utilizar una ruta desviada que implica recorrer más de cuatro kilómetros, específicamente a través del sector El Papayal. Este desvío representa un costo económico adicional considerable para los habitantes.
Los pobladores explican que para trasladar a las personas hacia sus lugares de trabajo deben pagar entre $20 y $30 por viaje. En cuanto al transporte de sus cosechas, los costos se han incrementado, pasando de un promedio de $30 a $40 a hasta $80 por viaje, una carga económica que afecta directamente la rentabilidad de sus actividades agrícolas.
Esta situación ha llevado a que al menos 25 agricultores opten por no sembrar sus parcelas este año, debido a que los gastos derivados del transporte y la logística superan las ganancias esperadas, poniendo en riesgo la subsistencia de estas familias y la producción agrícola del área.
Gestiones y respuesta institucional
José Portillo, presidente de la Asociación de Desarrollo Comunal (ADESCO) de El Palomar, explicó que el pasado viernes se realizará la entrega formal de la documentación y solicitud al Ministerio de Obras Públicas (MOP) para exigir la construcción del nuevo puente. Portillo señaló que hasta la fecha no han recibido apoyo ni respuesta concreta por parte de la alcaldía de Usulután Oeste, la cual, según mencionó, realizó una única visita inicial y declaró su intención de colaborar, pero posteriormente cambió de postura alegando que la delimitación territorial de la comunidad no estaba clara.
De acuerdo con Portillo, entre octubre y noviembre del año pasado, personal del MOP realizó dos visitas técnicas a la zona y efectuó mediciones en el área donde se encontraba la estructura colapsada. Sin embargo, hasta el momento no han comunicado ningún avance ni plan específico para la construcción de un puente nuevo.
Intentos de comunicación con la alcaldía de Usulután Oeste para obtener información sobre posibles gestiones o planes alternativos no tuvieron éxito, ya que no se encontró personal autorizado para brindar declaraciones. Asimismo, la unidad de comunicaciones del MOP no respondió a la solicitud de información enviada a través de WhatsApp.
Contexto regional y relevancia social
El colapso de infraestructura vial en zonas rurales de El Salvador representa un problema recurrente que afecta la conectividad, el acceso a servicios y el desarrollo económico de las comunidades. En regiones como Usulután, donde la agricultura es una de las principales actividades económicas, la falta de vías adecuadas puede traducirse en pérdidas significativas para productores y familias que dependen de estas actividades para su sustento.
La situación de la lotificación El Palomar evidencia los retos que enfrentan muchas comunidades rurales para acceder a infraestructura básica y servicios que permitan mejorar su calidad de vida y potenciar sus actividades productivas. La ausencia de respuestas institucionales oportunas agrava estas problemáticas y genera incertidumbre entre los habitantes afectados.
Reclamo comunitario y expectativa de soluciones
Los habitantes de El Palomar han manifestado su disposición para colaborar en la delimitación y organización comunitaria que facilite la ejecución de proyectos de infraestructura. La entrega formal de la solicitud al MOP representa un paso importante en la gestión para la reconstrucción del puente, la cual esperan sea atendida con prontitud para restablecer la conectividad y reactivar la economía local.
Por ahora, las familias continúan enfrentando los costos elevados y las dificultades logísticas que implica la falta de esta infraestructura, lo que impacta directamente en su bienestar y desarrollo. La respuesta institucional será clave para resolver esta problemática que afecta la vida diaria y la estabilidad económica de más de 150 hogares en Jiquilisco.
El caso pone de manifiesto la urgencia de fortalecer los mecanismos de atención y mantenimiento de infraestructura en zonas rurales, así como la necesidad de una coordinación eficaz entre las autoridades municipales y nacionales para garantizar el acceso a servicios básicos y el desarrollo sostenible de las comunidades salvadoreñas.
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