Gaesa: El imperio económico secreto de las Fuerzas Armadas cubanas que maneja miles de millones

Gaesa: El imperio económico secreto de las Fuerzas Armadas cubanas que maneja miles de millones

Gaesa, conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas cubanas, maneja miles de millones de dólares en sectores clave sin rendición de cuentas, en medio de la crisis económica del país.

15 abril 2026
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En medio de la profunda crisis económica que atraviesa Cuba, un conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) mantiene un imperio millonario que opera en la sombra y sin transparencia. Gaesa (Grupo de Administración Empresarial S.A.) controla gran parte de los negocios más rentables del país, desde el turismo hasta las remesas y las misiones médicas en el extranjero, acumulando activos que superan los 17 mil millones de dólares, según documentos internos filtrados en 2024.

Un gigante económico bajo absoluto secretismo

Gaesa no cuenta con presencia oficial en medios digitales ni canales formales de contacto, no publica estados financieros ni aparece reflejada en el presupuesto estatal cubano. Las instituciones estatales encargadas de fiscalizar, como la Asamblea Nacional o la Contraloría General de la República, carecen de acceso a sus cuentas. Esta opacidad contrasta con la dramática situación financiera del país, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) ha caído un 15% en los últimos cinco años, con una población mayoritariamente en condiciones de extrema pobreza y enfrentando apagones prolongados, escasez de alimentos, medicinas y combustible.

Origen y evolución de Gaesa

El conglomerado se creó en la década de 1990 durante el llamado Período Especial, como un mecanismo para que las Fuerzas Armadas administraran empresas que operaban en divisas extranjeras en un contexto de profunda crisis tras la caída de la Unión Soviética. Inicialmente, su objetivo era generar recursos para las propias Fuerzas Armadas mediante negocios vinculados al turismo y comercio exterior. Con el ascenso de Raúl Castro al poder, Gaesa se expandió rápidamente y absorbió empresas estatales estratégicas como Cimex, consolidándose como un gigante que controla sectores como turismo, banca, telecomunicaciones, remesas y logística.

Dominio sobre sectores claves y estructura empresarial

Gaesa concentra casi todas las actividades generadoras de divisas en Cuba, incluyendo además del turismo y comercio, la gestión del puerto del Mariel y el Banco Financiero Internacional (BFI),que opera las transacciones internacionales del país. A pesar de funcionar en el marco de un sistema socialista, Gaesa opera como una economía paralela con un presupuesto independiente y sin obligación de rendir cuentas. Según expertos económicos, este conglomerado representa cerca del 40% del PIB cubano, lo que evidencia su peso en la economía nacional.

El grupo posee una estructura empresarial extremadamente opaca, con múltiples filiales y sociedades en paraísos fiscales que dificultan la identificación de sus propietarios y el rastreo del dinero. El control se concentra en una élite reducida vinculada al entorno familiar y militar de Raúl Castro, con una supervisión estricta que incluye oficiales de contrainteligencia para garantizar el control absoluto de las operaciones y la contabilidad.

Los rostros detrás del poder

Durante años, Gaesa estuvo presidida por el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, exyerno de Raúl Castro, quien fue clave en la expansión y consolidación del conglomerado hasta su fallecimiento en 2022. Actualmente, la general de brigada Ania Guillermina Lastres encabeza la dirección ejecutiva, aunque analistas consideran que su papel es mayormente operativo y que el verdadero poder reside en un reducido círculo de confianza familiar y militar.

Entre los miembros vinculados se destacan familiares directos de Raúl Castro, incluyendo a su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como "El Cangrejo", cuyos frecuentes viajes internacionales han sido objeto de seguimiento y especulación. Esta élite mantiene el control absoluto y un hermetismo que impide conocer la verdadera dimensión de sus actividades y recursos.

Magnitud financiera y destino de los recursos

Documentos filtrados en 2024 revelaron que Gaesa controlaba activos por al menos 17,9 mil millones de dólares, de los cuales más de 14,4 mil millones estaban en cuentas bancarias líquidas. Estas cifras no incluyen a Cimex, el mayor conglomerado del grupo, por lo que la cifra real sería aún mayor. La rentabilidad registrada alcanzó un margen del 38%, muy superior al promedio internacional, debido a la explotación exclusiva de sectores rentables y al monopolio sobre las divisas, combinado con una estructura de costos en moneda local depreciada.

El conglomerado mantiene estos recursos en un sistema financiero propio, operando como una reserva internacional paralela al Banco Central de Cuba. Se presume que parte de los fondos está diversificada en bancos internacionales, incluidos algunos en Rusia y China, y en jurisdicciones con baja transparencia, lo que además le permite esquivar sanciones internacionales.

Impacto en la crisis económica y social

En contraste con la creciente pobreza y deterioro de infraestructuras en Cuba, Gaesa ha enfocado sus inversiones en sectores destinados a captar divisas, especialmente el turismo de lujo, con la construcción de modernos hoteles en La Habana y la expansión de negocios vinculados a las remesas y misiones médicas internacionales. Sin embargo, esta concentración de recursos ha dejado en segundo plano la inversión en sectores productivos clave como la agricultura y la generación eléctrica, que sufren un grave abandono.

Este modelo ha sido señalado como uno de los factores que explican la profundización de la crisis en la isla, agravada además por sanciones internacionales y bloqueos que dificultan la entrada de insumos básicos. La paradoja de contar con un conglomerado multimillonario que opera al margen del control estatal y una población en condiciones precarias genera cuestionamientos sobre la distribución de la riqueza y el futuro económico del país.

Perspectivas futuras

Ante la incertidumbre política y económica que enfrenta Cuba, el destino de Gaesa plantea interrogantes sobre qué ocurriría con este imperio empresarial en caso de una transición política o económica. Su magnitud y opacidad lo convierten en un actor central para cualquier proceso de estabilización o reconstrucción nacional, pues sus recursos podrían ser determinantes para afrontar los desafíos internos.

En conclusión, Gaesa representa un fenómeno singular en la economía cubana: un conglomerado millonario, controlado por una élite militar y familiar, que opera en la sombra, sin transparencia y con gran impacto en la realidad social y económica del país. Su existencia y funcionamiento son clave para comprender la compleja dinámica del poder y la economía en Cuba en el contexto actual.

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