
Gobierno de El Salvador invertirá casi un millón de dólares en 776 brazaletes electrónicos para privados de libertad
El Ministerio de Obras Públicas de El Salvador invertirá $970 mil para adquirir 776 brazaletes electrónicos destinados al monitoreo de privados de libertad, financiados con un remanente de un préstamo del BCIE. Esta compra se suma a la adquisición de m...
El Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP),realizará la adquisición de 776 brazaletes electrónicos para el monitoreo de personas privadas de libertad, con una inversión que asciende a los $970,671.87, según una reciente modificación presupuestaria para el año 2026 aprobada por la Asamblea Legislativa.
Este financiamiento proviene de un remanente de $1.6 millones de un préstamo otorgado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) en 2013, destinado al "Programa Fortalecimiento del Sistema Penitenciario de El Salvador". La medida busca reforzar el control y seguimiento de privados de libertad que participan en programas de reinserción y actividades supervisadas.
Segunda compra en menos de un año
La compra de estos 776 dispositivos se suma a una inversión previa realizada en mayo de 2025, cuando la Asamblea aprobó la adquisición de 3,108 brazaletes electrónicos por un monto de $3.9 millones. En esa ocasión, se explicó que los dispositivos serían utilizados en el marco del Programa Cero Ocio y para el monitoreo de reclusos que colaboran en proyectos de obra pública, como la construcción de escuelas y otras infraestructuras.
La implementación de brazaletes electrónicos ha sido parte de una estrategia para mejorar la gestión penitenciaria, buscando facilitar la rehabilitación mediante actividades productivas fuera de los centros penales, bajo supervisión electrónica continua.
Uso y asignación de los brazaletes electrónicos
Ante las solicitudes realizadas a la Dirección General de Centros Penales (DGCP) y al MOP el 17 de abril de 2026 para conocer detalles sobre el uso, el método de asignación y los proveedores de los brazaletes electrónicos, ambas instituciones no emitieron respuesta hasta el cierre de esta publicación.
El monitoreo electrónico de privados de libertad es una herramienta que, cuando se aplica correctamente, puede contribuir a la reducción de la sobrepoblación carcelaria y al seguimiento efectivo de personas en procesos de reinserción social. Sin embargo, la transparencia en su uso y gestión resulta fundamental para evaluar su impacto y eficiencia.
Antecedentes y retos en la implementación
En septiembre de 2021, un juzgado ordenó que el exalcalde Ernesto Muyshondt, procesado por incumplimiento de deberes, continuara su proceso en libertad con medidas y bajo monitoreo electrónico mediante un brazalete. No obstante, la DGCP argumentó en ese momento la falta de dispositivos disponibles para cumplir con la orden judicial, lo que evidenció limitaciones en la dotación y gestión de estos equipos.
Este antecedente subraya la importancia de contar con un sistema eficiente que asegure la disponibilidad y correcta asignación de los brazaletes electrónicos para todos los casos que lo requieran.
Inversión en infraestructura penitenciaria
Además de la compra de dispositivos electrónicos, el Ministerio de Obras Públicas recibió una asignación adicional de $470,000 que serán destinados a la construcción y equipamiento de cocinas industriales en centros penales priorizados. Este proyecto, que lleva varios años en ejecución, busca mejorar la alimentación y las condiciones dentro de los recintos penitenciarios.
Hasta la fecha, no se han reportado avances concretos ni informes públicos sobre el progreso de esta iniciativa, lo que genera cuestionamientos sobre los tiempos y la gestión en la mejora de la infraestructura penitenciaria.
Contexto del sistema penitenciario en El Salvador
El sistema penitenciario salvadoreño enfrenta desafíos significativos, incluidos problemas de hacinamiento, recursos limitados y la necesidad de implementar programas efectivos de reinserción social. La incorporación de tecnologías como los brazaletes electrónicos se enmarca en un esfuerzo por diversificar las estrategias de control y rehabilitación, buscando alternativas a la privación de libertad tradicional.
La inversión en dispositivos electrónicos y en infraestructura refleja la intención gubernamental de fortalecer estas áreas, aunque la efectividad dependerá tanto de la correcta administración de los recursos como de la transparencia y supervisión ciudadana.
Perspectivas y recomendaciones
Para maximizar el impacto de esta inversión, es fundamental que las autoridades penitenciarias y el MOP establezcan mecanismos claros para la asignación y uso de los brazaletes electrónicos, incluyendo criterios técnicos, seguimiento periódico y evaluación de resultados. Además, la publicación de informes detallados sobre el avance de proyectos relacionados con la infraestructura penitenciaria contribuirá a generar confianza y a involucrar a la sociedad civil en el monitoreo de estas iniciativas.
El fortalecimiento del sistema penitenciario es una tarea compleja que requiere coordinación interinstitucional, recursos adecuados y compromiso con los derechos humanos. La incorporación de tecnología puede ser un aporte valioso si se acompaña de políticas integrales y transparentes.
El seguimiento de estas compras y proyectos será clave en los próximos meses para conocer su impacto real en la gestión penitenciaria y en la mejora de las condiciones de los privados de libertad en El Salvador.
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