
Liberan a octogenaria francesa detenida por ICE en EE. UU. y regresa a Francia
Una mujer francesa de 86 años fue detenida en EE. UU. por superar el plazo de estancia sin visado, pero fue liberada y regresó a Francia, con movilización diplomática involucrada.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Nol Barrot, confirmó que una ciudadana francesa de 86 años, quien permaneció detenida desde principios de abril por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, ha sido liberada y ya se encuentra de regreso en Francia.
Barrot ofreció estas declaraciones este viernes durante una visita oficial a la ciudad de Montpellier, donde expresó su satisfacción por el retorno de Marie-Thérèse Ross-Mahé a su país. “Lo esencial es que esté de vuelta en Francia, y eso nos satisface plenamente”, indicó el funcionario al ser consultado sobre la situación que generó preocupación en Francia debido a la edad avanzada de la mujer y las circunstancias de su arresto.
Antecedentes de la detención y controversia diplomática
Las autoridades estadounidenses explicaron que la detención de Ross-Mahé se produjo porque había excedido el plazo máximo permitido para su estancia en el país sin contar con un visado válido. La ciudadana francesa fue arrestada el 1 de abril y trasladada a un centro de detención en Luisiana, situación que causó malestar en su familia y en las autoridades francesas.
Desde Francia, uno de sus hijos denunció que ICE no informó oportunamente a la familia sobre la detención, y que tuvieron conocimiento de ello únicamente cuando funcionarios consulares franceses visitaron a la anciana en el centro de detención. También manifestaron su preocupación por el uso de esposas y la forma en que fue conducida, lo que generó críticas sobre los métodos empleados por ICE, especialmente en relación con personas de avanzada edad.
Contexto personal y vínculo con Estados Unidos
Marie-Thérèse Ross-Mahé contrajo matrimonio en abril de 2025 con un exsoldado estadounidense, a quien conoció en la década de 1950 cuando él estaba destacado en una base de la OTAN en Saint Nazaire, Francia. Tras casarse, la mujer se trasladó a Estados Unidos para vivir con su esposo. Sin embargo, él falleció en enero de 2026, lo que motivó que ella planeara regresar a Francia una vez finalizados los trámites relacionados con la sucesión.
La situación migratoria de Ross-Mahé generó interrogantes debido a que, como esposa de un ciudadano estadounidense, podría haber tenido derecho a solicitar la residencia permanente en Estados Unidos. Sin embargo, la detención antes de poder regularizar su estatus despertó críticas en Francia y fue objeto de atención diplomática.
Respuesta y movilización diplomática
El gobierno francés y el consulado en Estados Unidos se movilizaron desde que tuvieron conocimiento del caso para gestionar su liberación y facilitar su regreso. El ministro Barrot recordó que, aunque no entró en detalles sobre este caso específico, Francia ha expresado anteriormente su preocupación por los métodos de actuación del ICE, particularmente por el uso de la violencia en algunos procedimientos.
La noticia de la liberación y el regreso de Ross-Mahé ha sido recibida con alivio tanto por su familia como por las autoridades francesas, que continúan monitoreando casos similares para proteger los derechos de sus ciudadanos en el exterior.
Implicaciones y debate internacional
Este caso ha puesto en la mira el enfoque de las autoridades migratorias estadounidenses respecto a personas de edad avanzada y con vínculos familiares en EE. UU. La detención y las condiciones en las que se llevó a cabo el arresto generaron un debate sobre la proporcionalidad y humanidad en la aplicación de las leyes migratorias.
En el contexto regional, El Salvador y otros países de América Latina observan con interés las políticas migratorias de Estados Unidos, ya que miles de sus ciudadanos enfrentan procesos similares. La situación de Ross-Mahé resalta la importancia de mecanismos diplomáticos efectivos para la protección consular y la defensa de los derechos humanos de los migrantes.
Conclusión
La liberación y repatriación de la octogenaria francesa pone de manifiesto la necesidad de revisar los procedimientos migratorios para garantizar un trato digno a todas las personas, independientemente de su nacionalidad o edad. Asimismo, subraya el papel clave de la diplomacia y la cooperación internacional para resolver situaciones complejas que involucran a ciudadanos en el extranjero.
El caso seguirá siendo un referente para futuras discusiones sobre derechos humanos y políticas migratorias tanto en Estados Unidos como en el ámbito internacional.
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