
Más de 1,500 docentes en El Salvador optan por retiro voluntario entre 2024 y 2025
Entre 2024 y 2025, más de 1,500 docentes en El Salvador han optado por el retiro voluntario, motivados por beneficios legales y dificultades laborales, mientras esperan compensaciones económicas.
En El Salvador, al menos 1,500 docentes se han acogido al retiro voluntario durante los años 2024 y 2025, según estimaciones proporcionadas por organizaciones magisteriales. Este fenómeno responde a una combinación de incentivos legales y condiciones laborales que han llevado a los maestros a tomar la decisión de dejar la profesión activa.
Datos y cifras del retiro voluntario
De acuerdo con información recopilada por Bases Magisteriales, en 2024 aproximadamente 500 maestros presentaron su renuncia voluntaria, cifra que se duplicó en 2025, alcanzando alrededor de 1,000 docentes que optaron por retirarse. La gremial explicó que la presión para acogerse al retiro fue especialmente notable en 2024, cuando cerca de 500 profesores decidieron dejar la docencia, mientras que en el siguiente año el número aumentó significativamente a más de 1,000.
Es importante señalar que estas cifras son aproximadas, ya que las organizaciones no cuentan con datos oficiales del Ministerio de Educación (MINED) referentes a este proceso.
Marco legal y compensaciones económicas
El retiro voluntario está regulado por el artículo 36-D de la Ley de la Carrera Docente (LCD),que establece que los maestros que renuncien cumpliendo ciertos requisitos de edad —55 años para mujeres y 60 para hombres— y con al menos 25 años de servicio cotizados, tienen derecho a una compensación económica. Esta compensación equivale a quince salarios base, calculados conforme al último salario devengado al momento de acogerse al retiro.
Además, el decreto 739, conocido como la “Ley transitoria de compensación económica por retiro voluntario de servidores públicos jubilados o pensionados”, establece un límite máximo de compensación de hasta $25,000, exento del impuesto sobre la renta y con protección de inembargabilidad. Este decreto ha sido un incentivo importante para que los docentes con requisitos cumplidos consideren el retiro voluntario.
Reacciones y estimaciones de sindicatos docentes
El Sindicato de Docentes por una Educación para Todos (SINDOPETS) reportó que la cifra de maestros que han optado por el retiro voluntario podría rondar los 2,000, una diferencia con las estimaciones de Bases Magisteriales. Esta organización señaló que, aunque la mayoría ha utilizado la vía legal del artículo 36 de la LCD, más de un centenar de docentes habrían sido cesados mediante supresión de plazas, lo que implicaría violaciones al derecho laboral y falta de un debido proceso.
Por su parte, el Sindicato de Maestros y Maestras de la Educación Pública de El Salvador (SIMEDUCO) no maneja cifras exactas, pero estima que anualmente entre 700 y 900 profesores deciden retirarse, impulsados por decretos como el 739 y las condiciones laborales.
Factores que motivan la decisión de retiro
Además de los incentivos económicos, los sindicatos destacan que un porcentaje significativo de docentes ha sido presionado para renunciar. Se estima que alrededor del 20 % de los maestros que se acogieron al retiro voluntario enfrentaron situaciones difíciles, como hostigamiento laboral y violaciones a sus derechos, que los impulsaron a dejar sus cargos.
Idalia Zúniga, secretaria general del Frente Magisterial Salvadoreño (FMS),señaló que el incremento en el hostigamiento y las condiciones laborales adversas han afectado la salud mental y física de los maestros, quienes optan por retirarse cuando cumplen la edad requerida.
SIMEDUCO también indicó que entre las razones para la renuncia se encuentran el cansancio, el envejecimiento y problemas de salud. Sin embargo, aclararon que los casos relacionados con la supresión de plazas son relativamente pocos.
Retrasos en el pago de compensaciones
En cuanto a las compensaciones, Bases Magisteriales informó que los pagos a los docentes que se retiraron en 2024 se están realizando, aunque con algunos retrasos en comparación con años anteriores, cuando se efectuaban en marzo o abril. Sobre los retiros de 2025, aún no se han definido fechas concretas para los desembolsos, aunque se confirma que el proceso está en marcha.
Impacto económico en docentes retirados: un caso representativo
Un caso ilustrativo de la situación de los docentes que se han acogido al retiro voluntario es el de una profesora que laboró durante 41 años en educación básica y presentó su renuncia en agosto de 2025. A sus 63 años, y según cálculos del MINED, la compensación que debería recibir asciende a $18,000; sin embargo, hasta la fecha no ha recibido el pago correspondiente.
Esta docente expresó su preocupación por la demora en la entrega del dinero, ya que su pensión mensual es de apenas $400, insuficiente para cubrir sus gastos básicos, sobre todo cuando debe descontar préstamos personales. Relató que, cuando estaba activa, su salario era alrededor de $1,500, pero la disminución en sus ingresos tras el retiro le ha generado dificultades económicas.
Para complementar sus ingresos, la profesora intentó emprender vendiendo pupusas, pero un accidente la obligó a suspender esta actividad, quedando ahora dependiente del apoyo de su hijo para cubrir alimentación y medicamentos. Además, enfrenta gastos médicos significativos debido a problemas cardíacos, hipertensión y una operación ocular reciente, y señala que los programas de bienestar magisterial no cubren sus necesidades médicas.
La docente manifestó que planea utilizar la compensación económica para iniciar un negocio de transporte tipo Uber con el fin de generar ingresos adicionales, aunque la incertidumbre sobre el monto y la fecha de pago genera ansiedad y preocupación.
Conclusiones
La tendencia al retiro voluntario entre los docentes salvadoreños refleja tanto la influencia de medidas legales que promueven compensaciones económicas como la existencia de condiciones laborales que han afectado la permanencia en el sector educativo. La falta de cifras oficiales claras complica el análisis preciso de la magnitud del fenómeno, pero las estimaciones de las organizaciones magisteriales coinciden en que es una dinámica creciente.
Asimismo, los retrasos en el pago de compensaciones y la insuficiencia de las pensiones generan incertidumbre y dificultades económicas para los maestros retirados, quienes en muchos casos deben buscar alternativas para subsistir. Estos elementos evidencian la necesidad de una atención integral al sector docente, tanto en materia de beneficios laborales como en condiciones de trabajo y bienestar social.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión