
Moody’s mejora a positiva la perspectiva crediticia de El Salvador pese a desafíos fiscales
La agencia Moody’s ajustó la perspectiva crediticia de El Salvador de estable a positiva, resaltando avances en la consolidación fiscal y el respaldo del FMI, aunque la deuda sigue siendo un reto.
La agencia calificadora Moody’s modificó este viernes la perspectiva de la calificación crediticia de El Salvador, pasando de estable a positiva, manteniendo la nota en B3, categoría considerada especulativa. Este cambio refleja una expectativa optimista sobre la evolución económica y fiscal del país, aunque persisten desafíos importantes relacionados con la deuda pública.
Según Moody’s, el cambio hacia una perspectiva positiva responde a una consolidación fiscal sostenida, un incremento en los colchones de liquidez y una reducción en las necesidades de financiamiento bruto, elementos que se prevé mejorarán gradualmente los indicadores fiscales y crediticios de El Salvador.
Mayor credibilidad gracias al acuerdo con el FMI
El análisis de la agencia destaca la importancia del acuerdo de servicio ampliado que El Salvador mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde el año pasado. Este respaldo internacional no solo otorga mayor credibilidad al país, sino que también contribuye a impulsar el crecimiento económico y tiene el potencial de reducir la elevada carga de deuda pública, lo que podría favorecer un eventual mejoramiento en la calificación crediticia.
Las proyecciones oficiales indican que el crecimiento económico del país en 2023 pudo situarse entre 3.5% y 4%, cifra que coincide con la estimación del FMI, que mantiene una tasa de crecimiento del 4%. Este dinamismo económico es valorado positivamente por la agencia calificadora, ya que representa un factor clave para la sostenibilidad fiscal y la capacidad de pago de la deuda.
Situación de la deuda pública y sus implicaciones
El Banco Central de Reserva (BCR) publicó recientemente datos que muestran que la deuda pública de El Salvador ascendió a $33,807 millones, un incremento de $1,670 millones en comparación con 2024. Al considerar el Producto Interno Bruto (PIB) proyectado por el Ministerio de Hacienda, se estima que la deuda pública al cierre de 2025 superará el 90% del PIB, cifra que mantiene al país en una situación de elevada vulnerabilidad fiscal.
Moody’s reafirma que la calificación B3 responde, en gran medida, a la alta carga de deuda y la baja asequibilidad fiscal que aún enfrenta El Salvador. Estos factores limitan la fortaleza fiscal del país y aumentan su susceptibilidad a posibles choques externos o internos, a pesar de las recientes mejoras en otros indicadores.
Perspectivas económicas y retos fiscales
La mejora en la perspectiva crediticia refleja un reconocimiento a los esfuerzos implementados por el gobierno salvadoreño para fortalecer las finanzas públicas. Estos incluyen el aumento de reservas de liquidez, una mejor gestión del financiamiento y políticas orientadas a consolidar el crecimiento económico. Sin embargo, la elevada relación deuda/PIB sigue siendo un factor de riesgo que el país debe gestionar con cautela.
La consolidación fiscal sostenida es un aspecto fundamental para que El Salvador pueda continuar mejorando su perfil crediticio y atraer mayor confianza de inversionistas internacionales. En este sentido, la cooperación con organismos multilaterales como el FMI juega un papel estratégico para lograr estos objetivos y asegurar la estabilidad macroeconómica.
Contexto regional y desafíos estructurales
En un contexto regional marcado por incertidumbres económicas y volatilidad en los mercados internacionales, la evaluación positiva de Moody’s sobre El Salvador es relevante. La nación centroamericana enfrenta desafíos estructurales comunes, como la necesidad de diversificar su economía, mejorar la recaudación fiscal y fortalecer el sector productivo para sostener un crecimiento inclusivo y sostenible.
El Gobierno ha impulsado diversas iniciativas para fomentar la inversión y la estabilidad financiera, además de programas sociales orientados a mitigar los efectos de la pobreza y aumentar la inclusión económica. No obstante, la gestión de la deuda pública seguirá siendo un tema central en la agenda económica nacional.
Conclusión
La revisión de la perspectiva crediticia de El Salvador por parte de Moody’s a positiva constituye un avance significativo que refleja el reconocimiento de mejoras fiscales y expectativas de crecimiento económico. Sin embargo, la nota B3 y la elevada deuda pública evidencian que el país aún enfrenta retos importantes para consolidar su estabilidad financiera a largo plazo.
El seguimiento de las políticas fiscales, la continuidad del apoyo del FMI y la capacidad para gestionar la deuda serán determinantes para que El Salvador pueda mejorar su calificación crediticia y fortalecer su posición en los mercados internacionales.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión