
Muere enfermero en operativo de ICE en Mineápolis y desata protestas masivas
La muerte de un enfermero en un operativo de ICE en Mineápolis ha generado indignación y protestas, poniendo en el centro el debate sobre la política migratoria y el uso de la fuerza.
La ciudad estadounidense de Mineápolis se ha visto nuevamente sacudida por la muerte de un ciudadano durante un operativo de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés),hecho que ha reavivado la indignación pública y desencadenado protestas masivas. Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, falleció el sábado tras un altercado con agentes federales, marcando el segundo incidente mortal por parte de las autoridades federales en esa ciudad en lo que va de enero.
Este incidente ocurre apenas dos semanas después de la muerte de Renee Good, también ciudadana estadounidense de la misma edad, quien fue abatida por disparos de un agente de ICE mientras se encontraba en su vehículo el 7 de enero. Ambos hechos han generado un clima de creciente tensión social y política en Mineápolis, una ciudad que desde hace semanas enfrenta una escalada de confrontaciones debido a la ofensiva antiinmigración promovida por la administración del presidente Donald Trump.
Detalles del incidente y versiones encontradas
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS),Pretti estaba armado con una pistola y se había resistido violentamente a la intervención antes de que uno de los agentes, alegando temor por su vida, efectuara disparos que causaron su muerte. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó en una conferencia de prensa que el enfermero “estaba allí para perpetuar la violencia”. Por su parte, Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, lo calificó como “asesino” en una publicación en la red social X, mensaje replicado por el vicepresidente JD Vance.
En redes sociales, el DHS difundió una imagen del arma supuestamente portaba Pretti. Sin embargo, un análisis independiente realizado por el medio de investigación Bellingcat contradice esta versión oficial. De acuerdo con el informe, “unos instantes antes de que se efectuara el primer disparo” puede observarse a un agente alejándose con una pistola similar a la mostrada por el DHS. Además, se documenta que al menos dos agentes dispararon un total de diez tiros, “la mayoría” cuando Pretti ya se encontraba tendido en el suelo e inmóvil.
El jefe de policía de Mineápolis, Brian O’Hara, confirmó que Pretti residía en la ciudad, tenía permiso legal para portar armas y no poseía antecedentes penales graves, lo que añade complejidad al caso y alimenta la controversia pública.
Reacciones familiares y comunitarias
Desde el entorno personal y profesional del enfermero, la narrativa oficial ha sido rechazada enfáticamente. Dimitri Drekonja, jefe de la Sección de Enfermedades Infecciosas del hospital VA de Mineápolis, describió a Pretti como “una buena persona, amable y dedicada a ayudar a los demás”. Los padres del enfermero emitieron un comunicado donde acusaron a la administración Trump de divulgar “mentiras repugnantes” sobre su hijo, a quien calificaron como “un alma bondadosa” con un deseo genuino de “cambiar el mundo”.
Protestas y movilizaciones masivas
La muerte de Pretti provocó manifestaciones inmediatas en Mineápolis, donde varios cientos de personas se concentraron en un parque durante la noche del sábado, a pesar de las condiciones climáticas extremas, con temperaturas por debajo de –20 °C. Además, se llevaron a cabo vigilias y protestas en ciudades como Nueva York y Los Ángeles, evidenciando el alcance nacional de la indignación.
Las manifestaciones se han caracterizado por la demanda de justicia y la crítica a las prácticas y políticas migratorias federales, con un fuerte rechazo a las acciones del ICE. En la capital del país, Washington D.C., grupos de personas protestaron frente a la sede de ICE, expresando su rechazo a la violencia y al uso excesivo de la fuerza por parte de las agencias federales.
Impacto político y controversia institucional
El caso ha escalado al ámbito político, generando divisiones entre legisladores y autoridades. Varios congresistas demócratas han amenazado con bloquear la financiación del gobierno federal, que enfrenta la posibilidad de una nueva paralización a finales de mes, como medida de presión para detener las operaciones agresivas de ICE.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ha exigido que la investigación sobre la muerte de Pretti sea supervisada por autoridades locales y no federales, argumentando que “no se puede confiar en el gobierno federal” y acusando directamente al ICE de fomentar “el caos y la violencia”.
Desde el Partido Republicano, el senador Bill Cassidy, de Luisiana, propuso una investigación conjunta entre autoridades locales y federales, señalando en la red X que “la credibilidad del ICE y del DHS está en juego”.
El presidente Donald Trump reaccionó a través de su plataforma Truth Social, acusando al alcalde de Mineápolis y al gobernador de Minnesota de “incitar a la insurrección” mediante una retórica “peligrosa”. Además, pidió que se permita a la policía migratoria “hacer su trabajo”. En contraste, el alcalde Jacob Frey solicitó públicamente al mandatario el fin de las operaciones del ICE en la ciudad para restablecer “la paz” y reducir la tensión social.
Contexto social y opinión pública
Mineápolis se mantiene en un estado de alta tensión desde la muerte de Renee Good, quien se ha convertido en un símbolo de los presuntos excesos y abusos del ICE. Muchos residentes viven con temor, frente a lo que perciben como una ofensiva violenta y desproporcionada por parte de las autoridades federales.
María, una vecina de 56 años participante en una manifestación para apoyar a los protestantes pacíficos y repartir calentadores de manos, expresó que los agentes “atacan y aterrorizan” a la comunidad local, reflejando el clima de miedo y desconfianza que predomina en la ciudad.
La indignación pública se intensificó con la reciente detención de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años, y su padre, Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, arrestados al llegar a su vivienda, lo que provocó nuevas críticas sobre la política migratoria y el trato a las familias inmigrantes.
Incluso figuras del mundo cultural han manifestado su postura. La reconocida actriz Natalie Portman calificó la situación como “simplemente obscena” durante el festival de cine de Sundance, celebrado en Utah, sumando atención mediática y social al caso.
Perspectivas y próximas investigaciones
Mientras continúan las investigaciones oficiales y las protestas, Mineápolis se ha convertido en el epicentro de un debate nacional sobre el uso de la fuerza, la política migratoria y el papel de las agencias federales en Estados Unidos. La controversia ha puesto en evidencia la necesidad de revisar los procedimientos y protocolos de actuación, así como de fortalecer la supervisión y transparencia en las operaciones de ICE y otras entidades federales.
El caso de Alex Pretti, sumado al de Renee Good y otros incidentes recientes, plantea interrogantes profundos sobre los límites del poder estatal y la protección de los derechos civiles, que la sociedad estadounidense y sus autoridades deberán afrontar en los próximos meses.
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