
Negligencia médica principal causa de muerte de mujeres en régimen de excepción en El Salvador
Un informe detalla que la mayoría de mujeres fallecidas en régimen de excepción en El Salvador murieron por negligencia médica, evidenciando deficiencias en atención carcelaria.
En el contexto del régimen de excepción implementado en El Salvador, la falta de atención médica oportuna y la negligencia en los tratamientos se han convertido en las causas predominantes de muerte entre mujeres privadas de libertad. Un reciente informe del Socorro Jurídico Humanitario (SJH) documenta que, desde el inicio de esta medida, 35 mujeres salvadoreñas han fallecido bajo custodia estatal, de las cuales el 66 % no recibieron el tratamiento médico adecuado durante su encarcelamiento.
Datos relevantes sobre las muertes bajo custodia
Del total de fallecimientos registrados, 23 mujeres murieron debido a la ausencia o deficiencia en la atención médica mientras se encontraban en centros penitenciarios. Otros cuatro casos fueron clasificados como muertes violentas, según los informes forenses y testimonios familiares recopilados por el SJH. En ocho situaciones la causa de muerte permanece desconocida, debido a la falta de información clara o reportes oficiales.
Casos emblemáticos que evidencian la problemática
Uno de los casos que refleja la gravedad de la situación fue el de Rosa, una mujer de 71 años con antecedentes de asma crónico y Alzheimer, quien falleció el 29 de noviembre de 2022 mientras recibía atención en el Hospital San Juan de Dios de Santa Ana. El Instituto de Medicina Legal (IML) determinó que la causa del fallecimiento fue un edema pulmonar. Fuentes cercanas al caso señalaron que en el Centro Penal de Apanteos no se permitió el ingreso de sus medicamentos, lo que agravó su condición.
Otro caso fue el de Sandra, residente de San Sebastián Salitrillo en Santa Ana, capturada bajo acusaciones relacionadas con agrupaciones ilícitas. A sus 42 años, ella falleció el 19 de mayo de 2023 en el mismo centro penal, producto de una desnutrición severa que no fue atendida oportunamente.
Asimismo, el informe incluye el caso de Noelia, quien murió el 1 de febrero de 2023. Según la esquela del IML, la causa fue "choque séptico por inmunosupresión y carcinoma de células basales". Sin embargo, familiares que prefirieron mantener su anonimato afirmaron desconocer cualquier padecimiento previo y aseguraron que Noelia no tenía vinculación con grupos criminales. Destacaron su carácter alegre, respetuoso y trabajador, quien crió sola a sus hijos.
Temor y falta de información entre familiares
Durante la investigación, se constató que muchas familias de las mujeres fallecidas bajo custodia estatal prefirieron no ofrecer declaraciones públicas, debido al temor a posibles represalias. Además, algunas manifestaron que desconocían el estado de salud de sus parientes hasta ser notificadas de su fallecimiento, evidenciando una falta de comunicación clara por parte de las autoridades penitenciarias.
Muertes por causas violentas y contexto general
En cuanto a las muertes violentas, el informe destaca el caso de Raquel, originaria de Chalatenango, quien murió el 15 de junio de 2022. Su cuerpo presentaba lesiones graves en la cabeza y cráneo, y la causa oficial fue una hemorragia cerebral. Raquel tenía 60 años y estaba siendo procesada bajo cargos de agrupaciones ilícitas.
Metodología y fuentes del informe
El Socorro Jurídico Humanitario realizó la recopilación de datos mediante búsquedas en internet, verificación con fuentes humanas, entrevistas a familiares y recepción directa de información por parte de allegados de las víctimas. La organización señaló que los datos oficiales permanecen bajo reserva, lo que dificulta un acceso transparente a la información.
Condiciones carcelarias y vulnerabilidad femenina
La directora del SJH, Ingrid Escobar, aseguró que las prisiones salvadoreñas carecen de condiciones adecuadas para garantizar el acceso a servicios de salud, situación que afecta especialmente a las mujeres, quienes presentan mayor vulnerabilidad ante enfermedades y complicaciones médicas. Escobar enfatizó que muchas de las internas son adultas mayores y padecen enfermedades crónicas como diabetes o presentan desnutrición severa, agravadas por el hacinamiento y la falta de atención.
“En el sistema carcelario de El Salvador no se dan las condiciones para una atención adecuada, más aún con el hacinamiento que hay. Estamos ya con cuatro años de personas que están en detención en esas condiciones y es preocupante”, afirmó Escobar.
Reconocimiento oficial y respuesta institucional
El informe de labores del Ministerio de Seguridad Pública y Justicia correspondiente al periodo 2024-2025 reconoce un aumento en la demanda de atención médica y de salidas hospitalarias dentro de los centros penales. Sin embargo, no se especifican cifras detalladas sobre el número de privados de libertad atendidos, ni diferencias por género o seguimiento de sus tratamientos.
Reacciones de organizaciones civiles
Samuel Ramírez, coordinador del Movimiento de Víctimas del Régimen (MOVIR),calificó la situación de las mujeres privadas de libertad como "alarmante" y urgió a los tribunales especializados en crimen organizado a conceder medidas sustitutivas para aquellas personas con complicaciones médicas. Ramírez sostuvo que las muertes por negligencia médica constituyen un crimen que debe ser investigado y sancionado.
“Las mujeres requieren un espacio idóneo debido a las múltiples complicaciones que presentan. La negligencia médica es una muerte segura bajo las condiciones actuales en prisión”, enfatizó Ramírez.
Cifras y perspectivas futuras
Según el SJH, durante el año 2025 se registraron 12 muertes de mujeres bajo custodia estatal, la mayoría en las que la causa fue desconocida o no reportada. Esta situación pone en evidencia la necesidad de mejorar la transparencia y la calidad de la atención médica en los centros penitenciarios salvadoreños.
Al cierre de esta publicación, El Oficial solicitó versiones oficiales a la Dirección General de Centros Penales y al Ministerio de Seguridad Pública y Justicia, sin haber recibido respuesta. La falta de información oficial dificulta el seguimiento y la implementación de medidas efectivas para garantizar el respeto a los derechos humanos de las personas privadas de libertad.
Conclusión
La situación sanitaria dentro de los centros penitenciarios en El Salvador representa un desafío crítico que afecta principalmente a las mujeres en régimen de excepción. La negligencia médica y la falta de condiciones adecuadas para la atención de enfermedades crónicas o complicaciones agudas han provocado un alto índice de muertes evitables. La combinación del hacinamiento, la falta de transparencia y la ausencia de políticas específicas para mujeres privadas de libertad demandan una revisión urgente por parte de las autoridades para garantizar el derecho a la salud y la vida en el sistema penitenciario nacional.
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