
Nuevo acuerdo comercial impulsa importación de gas natural licuado de EE. UU. a El Salvador
El reciente acuerdo comercial entre El Salvador y Estados Unidos fomenta la importación de gas natural licuado, facilita inversiones energéticas y promueve diálogo en transporte ferroviario.
El Salvador y Estados Unidos concretaron esta semana un acuerdo comercial que busca fortalecer las relaciones bilaterales y promover un incremento en la importación de gas natural licuado (GNL) proveniente del país norteamericano. El documento negociado establece un marco favorable para que El Salvador incremente sus fuentes de suministro de GNL de Estados Unidos, aprovechando la capacidad actual y futuras ampliaciones en infraestructura para la importación.
Contexto energético en El Salvador
Actualmente, El Salvador cuenta con una planta de generación eléctrica basada en gas natural llamada Energía del Pacífico, ubicada en la zona extraportuaria del Puerto de Acajutla, en Sonsonate. Esta central tiene una capacidad instalada de 380 megavatios y fue construida con una inversión aproximada de $1,150 millones, una de las más significativas en los últimos años para el sector energético nacional.
En diciembre de 2025, la generación eléctrica basada en gas natural representó el 26.60% del total de la matriz energética salvadoreña, reflejando la importancia creciente de esta fuente en el abastecimiento energético del país.
Impulso a inversiones y sectores estratégicos
Además de fomentar la importación de GNL, el acuerdo contempla disposiciones para facilitar la inversión estadounidense en territorio salvadoreño en actividades relacionadas con la exploración, minería, procesamiento, transporte y distribución de minerales críticos y recursos energéticos. Según el artículo 6.2 del acuerdo, estas inversiones deberán regirse bajo los estándares mínimos del derecho internacional y en cumplimiento de los compromisos asumidos por El Salvador en el marco del CAFTA-DR, el tratado de libre comercio suscrito entre Estados Unidos y países de Centroamérica y República Dominicana.
Asimismo, el convenio establece que las inversiones estadounidenses en sectores como generación de energía, telecomunicaciones, transporte e infraestructura deberán recibir condiciones no menos favorables que las otorgadas a inversionistas nacionales en circunstancias similares, asegurando un entorno competitivo y transparente para el desarrollo económico.
Diálogo regulatorio y oportunidades en transporte ferroviario
Otro punto relevante del acuerdo es la apertura de un diálogo regulatorio y económico entre El Salvador y las autoridades estadounidenses para facilitar la convergencia de normas y explorar oportunidades comerciales en el sector ferroviario. En el documento se indica que las autoridades salvadoreñas coordinarán la participación de entidades gubernamentales y actores del sector industrial para avanzar en este diálogo.
El transporte ferroviario en El Salvador ha sido objeto de interés durante décadas, con proyectos emblemáticos como el Tren del Pacífico que busca revitalizar esta modalidad de transporte. La firma del acuerdo abre una ventana para impulsar esta iniciativa mediante la colaboración técnica y comercial con Estados Unidos.
Reacciones del sector empresarial
La Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CAMARASAL) emitió un comunicado en el que calificó el acuerdo como un avance significativo para fortalecer la relación comercial con Estados Unidos, el principal socio comercial del país. Destacó además que el convenio incluye la eliminación del arancel del 10% para ciertas exportaciones salvadoreñas, lo que mejorará las condiciones de acceso al mercado estadounidense.
Por su parte, la Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT) señaló que aunque algunos productos no fueron incluidos en la lista final del acuerdo, estos continúan beneficiándose de las preferencias comerciales establecidas en el CAFTA.
Los sectores industriales, textiles y de confección, así como los exportadores, reconocieron el esfuerzo gubernamental para concretar el acuerdo y destacaron su potencial para dinamizar la economía salvadoreña.
Balanza comercial y contexto arancelario
Estados Unidos es el principal socio comercial de El Salvador. En 2025, las exportaciones salvadoreñas hacia ese país sumaron $2,086 millones, representando el 32.4% del total de ventas externas. Sin embargo, la balanza comercial favorece a Estados Unidos, ya que durante el mismo año El Salvador importó bienes por un valor de $4,677.7 millones desde el mercado estadounidense.
En 2024, las exportaciones estadounidenses de bienes y servicios a El Salvador alcanzaron los $6,700 millones, mientras que el comercio bilateral superó los $10,700 millones. El Gobierno estadounidense reportó un superávit comercial de $2,200 millones con El Salvador en ese año.
En abril de 2024, Estados Unidos impuso un arancel del 10% a las importaciones procedentes de El Salvador, medida que formó parte de una estrategia para aumentar ingresos fiscales. En noviembre de 2025, ambas naciones iniciaron negociaciones para establecer un nuevo marco comercial, cuyo texto final fue firmado esta semana.
Perspectivas y desafíos
Este nuevo acuerdo comercial representa una oportunidad para diversificar y fortalecer la economía salvadoreña, especialmente en sectores estratégicos como la energía y el transporte. La promoción de la importación de gas natural licuado desde Estados Unidos puede contribuir a garantizar un suministro energético más estable y competitivo.
Al mismo tiempo, la facilitación de inversiones estadounidenses en actividades mineras y energéticas abre un abanico de posibilidades para el desarrollo de proyectos con alto impacto económico y social. El diálogo regulatorio en materia ferroviaria puede ser clave para reactivar un sector que históricamente ha sido relevante en la conectividad y el comercio interno.
No obstante, la balanza comercial desfavorable, así como las medidas arancelarias vigentes, representan retos que deberán ser abordados para lograr un intercambio más equilibrado y beneficioso para ambas partes.
El gobierno salvadoreño y los actores económicos nacionales deberán trabajar en conjunto para maximizar las ventajas del acuerdo y garantizar que las condiciones establecidas contribuyan al desarrollo sostenible y al bienestar del país.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión