
ONU alerta por debilitamiento presupuestario del ISDEMU y su impacto en derechos de las mujeres en El Salvador
El Comité de la ONU señala que los recortes presupuestarios al ISDEMU debilitan su capacidad y podrían afectar la protección de los derechos de las mujeres en El Salvador.
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de las Naciones Unidas manifestó su preocupación por la reducción significativa en el presupuesto y la consecuente debilitación institucional del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU). Durante el examen periódico al Estado de El Salvador, realizado el 12 de febrero, se advirtió que estos recortes podrían suponer un retroceso en la garantía de los derechos de las mujeres en el país.
La experta del Comité, Erika Schläppi, destacó que la capacidad operativa del ISDEMU se ha visto afectada por la disminución de recursos y personal, lo que ha provocado el cierre de varias oficinas y la limitación en la calidad y alcance de los servicios ofrecidos a las mujeres salvadoreñas. Este debilitamiento suscita preocupación sobre la continuidad y eficacia de las políticas públicas en materia de igualdad de género y prevención de la violencia contra las mujeres.
Contexto y postura del Gobierno salvadoreño
El análisis del Comité se realizó tras la presentación del informe oficial encabezado por la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira. En su exposición, la funcionaria reiteró que para el Gobierno la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer no es simplemente un tratado internacional, sino una guía fundamental para la erradicación de toda forma de discriminación contra mujeres y niñas en El Salvador.
Asimismo, aseguró que los derechos de las mujeres ahora se gestionan de manera transversal en todo el gabinete, y justificó el recorte presupuestario como parte de una “reestructuración” institucional orientada a eliminar duplicidades y burocracia. Según la viceministra, esta reorganización busca optimizar recursos en un contexto de realidad económica compleja.
Reducción presupuestaria y sus implicaciones
Los datos oficiales muestran una reducción sostenida en los recursos asignados al ISDEMU en los últimos años. En 2023, tras la incorporación del programa Ciudad Mujer al presupuesto institucional, la asignación alcanzó más de $12.2 millones. Sin embargo, para 2024 la cifra bajó a poco más de $11.6 millones, y en 2025 sufrió una caída más pronunciada, situándose en alrededor de $7.2 millones, manteniéndose en niveles similares para 2026.
La disminución más significativa se produjo entre 2024 y 2025, con una reducción superior a cuatro millones de dólares en un solo año. Esta contracción presupuestaria también afectó programas específicos. Ciudad Mujer, por ejemplo, recibió más de $5.7 millones en 2023, pero para 2025 la asignación se redujo a aproximadamente $3.7 millones, y en el presupuesto de 2026 ya no aparece como una línea presupuestaria identificada bajo esa denominación.
Preguntas y preocupaciones del Comité de la ONU
Durante la audiencia, la experta Schläppi planteó interrogantes sobre el plan del Gobierno para garantizar que el ISDEMU pueda cumplir con su mandato, y cómo se asegura su estabilidad financiera e institucional ante los recortes. También cuestionó la incorporación de las necesidades de las mujeres en las asignaciones presupuestarias de todos los sectores, especialmente después de la disolución en 2024 de la Comisión Legislativa de la Mujer y la Igualdad de Género.
Respuesta y acciones del ISDEMU
En respuesta, la presidenta del ISDEMU, Yancy Salmerón, señaló que la institución ha fortalecido su coordinación interinstitucional a través del Plan Nacional de Igualdad y el Plan Nacional para una Vida Libre de Violencia (2021-2025). Indicó que el trabajo del instituto no se desarrolla de manera aislada, sino en conjunto con otras entidades del Estado para avanzar en la reducción de desigualdades.
Salmerón agregó que la evaluación de estos planes muestra avances concretos en áreas como la reducción de desigualdades, acceso a crédito para mujeres y su participación en sectores tradicionalmente masculinizados. A pesar de los recortes, enfatizó que el ISDEMU continúa promoviendo políticas públicas con impacto positivo en la vida de las mujeres salvadoreñas.
Factores estructurales y económicos
La viceministra Adriana Mira explicó que la reforma presupuestaria responde a una realidad económica compleja y a la necesidad de superar la fragmentación institucional. Destacó que la estructura financiera del ISDEMU depende exclusivamente de transferencias de la Presidencia de la República, lo que genera vulnerabilidad en su estabilidad fiscal.
Este contexto presupuestario plantea retos significativos para el instituto, que debe garantizar la continuidad y calidad de sus servicios a pesar de la reducción de recursos materiales y humanos. El escenario actual obliga a una evaluación profunda sobre cómo mantener la protección y promoción de los derechos de las mujeres en El Salvador, especialmente en un marco de limitaciones financieras.
Importancia del ISDEMU en la garantía de derechos
El ISDEMU ha sido históricamente el ente estatal responsable de coordinar y ejecutar políticas públicas orientadas a la igualdad de género y la protección de las mujeres frente a la violencia y la discriminación. Su debilitamiento institucional podría afectar la implementación efectiva de programas clave para el desarrollo social y la protección de derechos humanos.
Asimismo, la reducción presupuestaria afecta programas emblemáticos como Ciudad Mujer, que proporcionan servicios integrales en salud, capacitación y apoyo económico a mujeres en situación de vulnerabilidad. La ausencia de esta línea presupuestaria en 2026 genera incertidumbre sobre el futuro de estos servicios esenciales.
Desafíos y perspectiva futura
El llamado realizado por el Comité de la ONU refleja la importancia de mantener una institucionalidad robusta y bien financiada para la defensa y promoción de los derechos de las mujeres en El Salvador. La coordinación interinstitucional y la transversalización de políticas son elementos clave, pero requieren de recursos adecuados para ser efectivas.
En un contexto regional donde la igualdad de género sigue siendo un desafío, mantener el compromiso estatal con los derechos de las mujeres es fundamental para avanzar hacia sociedades más justas e inclusivas. Por ello, la atención a las recomendaciones internacionales y el fortalecimiento del ISDEMU deben ser prioridades para las autoridades salvadoreñas en los próximos años.
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