Organización Meteorológica Mundial prevé un fuerte episodio de El Niño que impactará el clima global en 2024

Organización Meteorológica Mundial prevé un fuerte episodio de El Niño que impactará el clima global en 2024

La Organización Meteorológica Mundial pronostica un fuerte episodio de El Niño entre mayo y julio de 2024, que generará temperaturas superiores a la media global y afectará patrones climáticos en diversas regiones del planeta.

24 abril 2026
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La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó este viernes sobre la alta probabilidad de formación de un episodio de El Niño a nivel global entre los meses de mayo y julio de 2024. Este fenómeno climático, caracterizado por un calentamiento anómalo de las temperaturas superficiales del océano Pacífico, se prevé que provoque un aumento generalizado de las temperaturas terrestres por encima de los valores promedio habituales en casi todo el planeta.

Según explicaron expertos de la OMM durante una conferencia de prensa en la sede de la Organización de Naciones Unidas en Ginebra, tras un período de condiciones neutrales a principios de año, los modelos climáticos indican una tendencia clara hacia un episodio significativo de El Niño. El jefe de predicción climática de la OMM, Wilfran Moufouma Okia, señaló que, aunque el término "Súper Niño" ha sido utilizado informalmente por algunos especialistas para describir la intensidad prevista, la Organización no lo emplea ya que no forma parte de las clasificaciones oficiales.

No obstante, Moufouma Okia reconoció que se anticipa un evento fuerte de El Niño, con impactos potencialmente relevantes en los patrones climáticos globales. El fenómeno anterior, que influyó en el clima desde 2023 hasta 2024, estuvo asociado con los dos años más cálidos registrados hasta la fecha. Esto resalta la importancia y el alcance que puede tener un episodio de este tipo en las condiciones atmosféricas mundiales.

Contexto climático y factores interrelacionados

Es importante destacar que, aunque El Niño tiene un papel determinante en las variaciones térmicas y en eventos meteorológicos extremos, las temperaturas medias globales actuales están fuertemente condicionadas por el cambio climático producido por actividades humanas. La OMM aclaró que no existen evidencias concluyentes que indiquen un aumento en la frecuencia o intensidad de los episodios de El Niño debido al calentamiento global, pero sí advirtió que el cambio climático puede amplificar los efectos asociados, como olas de calor prolongadas y precipitaciones torrenciales.

En este sentido, las interacciones entre fenómenos naturales y la influencia antrópica sobre el clima constituyen un desafío para la predicción y gestión de riesgos climáticos a nivel mundial.

Impactos regionales y globales

El Niño generalmente se relaciona con un aumento de las lluvias en ciertas regiones, como partes de América del Sur, Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia Central. Paralelamente, tiende a provocar condiciones de sequía en áreas como Australia y el sur de Asia, afectando la disponibilidad de recursos hídricos y los ecosistemas locales.

En el hemisferio norte, las temperaturas oceánicas más elevadas vinculadas a El Niño pueden potenciar la intensidad de huracanes en las regiones central y oriental del Pacífico, mientras que simultáneamente inhiben la formación de ciclones en la cuenca Atlántica. Este patrón tiene implicaciones directas para la gestión de desastres naturales y la planificación de emergencias en zonas vulnerables.

Antecedentes recientes y perspectivas

Durante 2025 predominó el fenómeno contrario, La Niña, caracterizado generalmente por un enfriamiento relativo de las aguas oceánicas y una disminución de las temperaturas superficiales globales. Este episodio fue debilitándose hacia finales de 2023 y comienzos de 2024, abriendo paso a las condiciones que favorecen la formación de El Niño.

El Niño tiene una periodicidad variable, con intervalos que pueden oscilar entre dos y siete años, y usualmente una duración que se extiende entre nueve y doce meses. Su ocurrencia y magnitud se monitorean constantemente debido a su significativo impacto en la agricultura, los recursos hídricos, la biodiversidad y la economía mundial en general.

Implicaciones para El Salvador

En El Salvador, la presencia de un episodio fuerte de El Niño podría traducirse en un aumento de las temperaturas promedio y alteraciones en los patrones de lluvia, lo que afectaría sectores clave como la agricultura, la gestión del agua y la salud pública. La experiencia nacional indica que estos fenómenos pueden incrementar la incidencia de sequías y eventos climáticos extremos, por lo que se recomienda fortalecer los sistemas de monitoreo y las estrategias de adaptación y mitigación.

Asimismo, es fundamental que las autoridades y la sociedad civil mantengan una vigilancia estrecha sobre las alertas climáticas emitidas por organismos nacionales e internacionales, a fin de anticipar y reducir los impactos adversos.

Conclusión

El pronóstico de un episodio fuerte de El Niño para el año 2024 destaca la importancia de una cooperación internacional robusta y un enfoque integral en la gestión del cambio climático y sus efectos. La coordinación entre países y la implementación de políticas públicas basadas en evidencia científica serán claves para enfrentar los desafíos que este fenómeno representa para la estabilidad climática y el bienestar global.

La OMM continuará monitoreando la evolución de este fenómeno y actualizando sus alertas para facilitar la toma de decisiones informadas por parte de gobiernos, sectores productivos y comunidades en todo el mundo.

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