Padre en Brasil busca justicia tras 10 años de la misteriosa muerte de su hija en viaje escolar

Padre en Brasil busca justicia tras 10 años de la misteriosa muerte de su hija en viaje escolar

En Sao Paulo, un padre mantiene activa la investigación por la muerte de su hija durante un viaje escolar hace 10 años, enfrentando informes contradictorios y buscando respuestas.

19 abril 2026
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El 11 de septiembre de 2015, un grupo de 34 estudiantes de la escuela Waldorf Rudolf Steiner, ubicada en Sao Paulo, Brasil, emprendió una excursión educativa a una finca rural en Itatiba, con la intención de realizar prácticas de matemáticas y topografía. Entre ellos se encontraba Victoria Mafra Natalini, una joven de 17 años, cuyo viaje terminó en tragedia y cuyo caso permanece sin resolución tras casi una década.

El contexto del viaje y la desaparición

La excursión se realizó en la Finca Pereiras y fue acompañada por dos profesores y tres técnicos especializados. Los estudiantes tenían prohibido utilizar teléfonos móviles durante la estancia, una medida que limitaba la comunicación con sus familias. Según declaraciones del padre de Victoria, Joao Carlos Natalini, los padres confiaron en que la escuela cumpliría adecuadamente con su responsabilidad de supervisión.

Al quinto día, los estudiantes se dividieron para realizar un mapeo detallado de la propiedad. Cerca de las 14:30 horas, Victoria informó a sus compañeros que iba al baño y tomó un camino hacia la casa de campo, situada a unos 500 metros. Ese fue el último momento en que fue vista con vida por su grupo.

Cuando dos horas después Victoria no había regresado, sus amigos alertaron a los profesores y comenzó la búsqueda. Sin embargo, las autoridades locales fueron notificadas hasta el anochecer, y el padre fue informado de la desaparición pasadas las 21:00 horas, llegando a la finca cerca de las 23:00 horas, cuando las labores de búsqueda se suspendieron temporalmente. Al día siguiente, un helicóptero policial localizó el cuerpo de Victoria en las inmediaciones de la finca, poniendo fin a la búsqueda pero abriendo un proceso de incertidumbre y dolor para la familia.

Investigación inicial y dudas sobre la causa de la muerte

El hallazgo del cuerpo no presentó lesiones visibles ni indicios claros de violencia, lo que llevó a la hipótesis inicial de una muerte natural. El Instituto Médico Legal (IML) emitió un informe preliminar señalando una "causa indeterminada, que sugiere una muerte natural". Además, los exámenes toxicológicos descartaron consumo de drogas o alcohol.

En los primeros reportes de prensa se mencionó que Victoria tenía antecedentes de convulsiones, información que su familia negó categóricamente, afirmando que la joven gozaba de buena salud, se alimentaba adecuadamente y practicaba deporte regularmente. Esta contradicción generó en el padre un sentimiento de desconfianza hacia las conclusiones oficiales.

Joao Carlos Natalini expresó que la ubicación y la postura en la que fue encontrada su hija, boca abajo con los brazos entrelazados frente a la casa de campo, despertaron sospechas sobre la posibilidad de que el cuerpo hubiera sido movido. Ante la falta de avances en la investigación, el padre decidió emprender una pesquisa privada para esclarecer los hechos.

Investigación privada y reapertura del caso

El padre contrató peritos forenses independientes que revisaron exhaustivamente el material disponible y reconstruyeron la secuencia de los acontecimientos. Este análisis concluyó que Victoria había sido víctima de un homicidio y que su cuerpo fue trasladado al lugar donde fue hallado.

Con este informe privado, Natalini solicitó a las autoridades la revisión del caso, lo que llevó a que la investigación fuera remitida al Departamento de Homicidios y Protección de Personas (DHPP) de Sao Paulo. En 2016, un nuevo informe forense oficial determinó que la causa de muerte fue una "asfixia mecánica por sofocación directa", indicando que la joven pudo haber sido atacada con las manos, lo que implicaba un acto criminal.

Para el padre, la hipótesis más probable es que Victoria fue emboscada mientras se dirigía a la casa de campo y que el agresor, temeroso de ser denunciado, la asfixió para silenciarla. La familia ha mantenido esta versión, insistiendo en la necesidad de esclarecer los hechos y obtener justicia.

Respuesta institucional y situación legal actual

La Finca Pereiras emitió un comunicado afirmando que cooperó plenamente con las investigaciones y facilitó el acceso a documentación y entrevistas necesarias. Por su parte, la Policía Civil de Sao Paulo rechazó que hubiera fallos en la investigación y aseguró haber tomado las medidas judiciales pertinentes.

En febrero de 2025, la Sala 4 del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Brasil condenó a la Escuela Waldorf Rudolf Steiner a pagar aproximadamente 188 mil dólares en concepto de daños morales al padre de Victoria, reconociendo la responsabilidad institucional por el daño emocional causado.

Sin embargo, en marzo de ese mismo año, un tribunal penal determinó que los profesores y administradores de la escuela no tenían responsabilidad penal respecto a la desaparición y muerte de Victoria. Esta decisión está siendo apelada por Natalini, quien alega irregularidades en la investigación y busca que se esclarezca el caso.

La Secretaría de Educación del Estado de Sao Paulo declaró que tras investigar el funcionamiento del colegio en ese periodo no encontraron irregularidades y reafirmó que la institución cumplió con los protocolos de seguridad durante la excursión.

Actualmente, la investigación por homicidio se encuentra en fase final, luego de haber sido reabierta tras el informe pericial que contradijo la hipótesis inicial de muerte natural.

La lucha constante por la verdad

A pesar del tiempo transcurrido y la complejidad del caso, Joao Carlos Natalini mantiene activa su búsqueda de justicia. Hace tres años creó una petición en línea que ha reunido casi 58,000 firmas exigiendo el esclarecimiento total de la muerte de su hija. Además, utiliza redes sociales para difundir información y actualizaciones sobre el proceso judicial a través del perfil "Victoria Natalini vive".

El padre también continúa con una investigación privada, buscando nuevos datos que puedan aportar a las autoridades. Recientemente anunció una recompensa para quien proporcione información relevante que ayude a resolver el caso.

Joao Carlos reconoce la carga emocional que implica esta lucha constante, pero asegura que no se arrepiente de continuar. "Es mi hija; no me arrepiento", ha expresado, enfatizando su compromiso inquebrantable para esclarecer la muerte de Victoria y obtener justicia.

Conclusión

El caso de Victoria Mafra Natalini sigue siendo un recordatorio doloroso de las consecuencias que puede tener la falta de claridad y diligencia en investigaciones iniciales. A pesar de los informes contradictorios y la aparente negligencia institucional, la perseverancia de un padre ha mantenido viva la búsqueda de verdad y justicia en Brasil. La reapertura de la investigación y las acciones legales en curso reflejan la importancia de garantizar procesos transparentes y efectivos en casos que involucran la seguridad y el bienestar de menores en actividades escolares.

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