
Patrulla Fronteriza en Minneapolis defiende actuación tras muerte de enfermero en operativo
La Patrulla Fronteriza en Minneapolis sostiene que sus agentes son víctimas tras el tiroteo que causó la muerte del enfermero Alex Pretti. Testigos y líderes empresariales piden calma y transparencia mientras continúan las investigaciones.
La ciudad de Minneapolis vive momentos de alta tensión tras un incidente ocurrido el pasado sábado que terminó con la muerte del enfermero Alex Pretti en un operativo realizado por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). En medio de la controversia que ha generado el hecho, el comandante de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis, Gregory Bovino, declaró que los agentes federales involucrados son las verdaderas víctimas del enfrentamiento.
En una comunicación con un medio estadounidense, Bovino enfatizó que el sospechoso —en referencia a Pretti— se colocó en una situación de riesgo al portar un arma en medio de un disturbio y atacar a los agentes federales. "Las víctimas aquí son los agentes de la Patrulla Fronteriza", afirmó el comandante, al tiempo que hizo un llamado a los manifestantes para que no intervengan en las operaciones de las fuerzas de seguridad de manera intencionada.
Contexto del incidente y posición oficial
Según las autoridades federales, el operativo se desarrollaba en el centro de Minneapolis con el objetivo de capturar a un extranjero cuando se produjo el intercambio que culminó en la muerte de Pretti. Bovino señaló que los agentes enfrentan situaciones caóticas y violentas y que no es inusual que en estos disturbios se presenten personas armadas. Indicó además que los agentes implicados continúan en funciones, aunque es probable que sean reasignados a trabajos administrativos en otros lugares mientras avanza la investigación.
Sobre detalles específicos del tiroteo, el comandante evitó confirmar si hubo más de un agente que disparó, señalando que esa información forma parte de la investigación en curso. Explicó que en grabaciones se escuchó a un agente alertar sobre la presencia de un arma, lo que justificó el uso de la fuerza. "¿Por qué alguien llevaría un arma y atacaría a un agente federal si no tuviera la intención de causar daño o impedir su labor?", cuestionó Bovino.
Reacciones sociales y empresariales
El incidente ha generado una respuesta significativa en la comunidad de Minneapolis. Más de 60 directivos de grandes empresas locales, incluyendo representantes de Target, General Mills, UnitedHealth Group y 3M, emitieron una declaración conjunta en la que instan a la desescalada de la tensión y a la colaboración entre autoridades estatales, locales y federales para buscar soluciones duraderas.
La misiva, difundida por la Cámara de Comercio de Minnesota, subraya la importancia de la unidad y el diálogo para afrontar la crisis derivada del suceso. Además, reportes señalan que la Guardia Nacional se retiró del área donde ocurrió el tiroteo y se reanudó el tráfico vehicular, mientras que las fuerzas de seguridad informaron que no se registraron detenciones tras las vigilias realizadas por miles de personas en memoria de Pretti.
Testimonios y cuestionamientos a la versión oficial
A medida que avanza la investigación, han surgido testimonios que ponen en duda algunos aspectos del relato oficial. Una demanda judicial relacionada con la imposición de restricciones a las operaciones del ICE incluye declaraciones de testigos presenciales del suceso. Entre ellos, un pediatra residente cerca del lugar relató que, tras escuchar los disparos, se ofreció para asistir al enfermero herido, pero fue impedido por agentes federales. Según este testigo, ninguno de los agentes verificó el pulso de Pretti ni inició maniobras básicas de reanimación cardiopulmonar (RCP).
El pediatra aseguró que en lugar de atender al herido, los agentes parecían contar las heridas de bala que presentaba. Tras insistir, se le permitió acercarse y constató que Pretti tenía al menos tres heridas en la espalda, una en el pecho y otra posible en el cuello. No detectó pulso y procedió a realizar maniobras de reanimación hasta la llegada del personal médico de emergencia.
Además, otros testigos indican que Pretti estaba ayudando a una mujer que había sido derribada por los agentes antes de ser atacado, lo cual contradice la versión de las autoridades que afirman que fue él quien se acercó a los agentes de manera agresiva. Ninguno de los testigos observó que Pretti portara un arma de fuego durante el enfrentamiento; incluso uno de ellos afirmó que él sólo tenía una cámara. "No entiendo por qué le dispararon, solo estaba ayudando", relató.
Antecedentes y contexto local
El fallecimiento de Alex Pretti se suma a una serie de sucesos que han generado alarma e indignación en Minnesota. En enero pasado, Reneé Good fue también tiroteada en circunstancias controvertidas. Además, la detención de un niño de cinco años por parte de agentes federales provocó críticas generalizadas. Estos acontecimientos han motivado a autoridades municipales y estatales a solicitar la retirada de fuerzas federales adicionales y a denunciar lo que califican como una "ocupación" en la región.
El caso ha puesto bajo escrutinio la actuación de las agencias federales en operaciones dentro de ciudades estadounidenses, particularmente en contextos de alta sensibilidad social y política, y ha generado demandas para limitar sus facultades y garantizar mayor transparencia y rendición de cuentas.
Perspectivas y próximos pasos
La investigación del incidente continúa abierta y las autoridades federales han reiterado su derecho a la defensa propia, destacando que Pretti contaba con licencia para portar armas. No obstante, el debate público se centra en la proporcionalidad del uso de la fuerza y en las circunstancias que rodearon el operativo.
Mientras tanto, líderes comunitarios, empresariales y políticos llaman a la calma y al diálogo, buscando evitar un aumento en la violencia y promover un ambiente propicio para el análisis y la resolución de las tensiones sociales que han surgido tras el incidente. La ciudad de Minneapolis se encuentra en un momento crítico, en el que la búsqueda de justicia y verdad es fundamental para restablecer la confianza entre la ciudadanía y las fuerzas de seguridad.
Este caso será determinante para definir el rumbo de las políticas de seguridad y control migratorio en la región y podría sentar precedentes sobre el manejo de operativos federales en entornos urbanos complejos.
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