
Perro detecta cáncer de mama en etapa temprana y salva la vida de su dueña en EE.UU.
Un perro en Carolina del Norte alertó a su dueña sobre un cáncer de mama en etapa temprana mediante un comportamiento ansioso, lo que permitió un diagnóstico oportuno y tratamiento exitoso.
La historia de Chase Johnson, abogada de 36 años residente en Carolina del Norte, Estados Unidos, y su esposo Ben Byrn, de 48, ha trascendido tras revelarse cómo su perro Ceto detectó un cáncer de mama en etapa temprana, permitiéndole recibir un diagnóstico oportuno que le salvó la vida.
Según declaraciones de Johnson en entrevista con un medio estadounidense, Ceto, un perro que mezcla razas de labrador y retriever, comenzó a mostrar un comportamiento inusual semanas antes de que ella identificara un bulto en su seno. La mascota, habitualmente tranquila, empezó a mostrarse ansiosa, llorando y siguiendo a Johnson por toda la casa, hasta que finalmente presionó su nariz varias veces contra el pecho de su dueña.
"Ceto es un perro bastante tranquilo; nunca se pone ansioso y siempre está bastante calmado", explicó Johnson. Sin embargo, aquella conducta cambió radicalmente en las semanas previas al diagnóstico, lo que llevó a la abogada a prestar atención a las señales que le enviaba su mascota.
Al notar el persistente comportamiento ansioso de Ceto, Johnson decidió examinarse y detectó un bulto en su seno. Posteriormente, tras realizarse exámenes médicos y una mamografía, fue diagnosticada con cáncer de mama triple negativo, una forma agresiva de esta enfermedad. El diagnóstico inmediato permitió que iniciara un tratamiento integral que incluyó quimioterapia, radioterapia, lumpectomía y extirpación de ganglios linfáticos, con resultados exitosos.
La importancia de la alerta temprana
La abogada destacó que si no hubiera atendido a las señales de su perro, posiblemente no estaría viva. El oncólogo que la atiende le explicó que la enfermedad estaba en una etapa avanzada cuando fue detectada, lo que subraya la relevancia de la intervención temprana.
"Un par de semanas antes de encontrar el bulto, Ceto me seguía por toda la casa, caminaba de un lado a otro, gimiendo y poniéndose ansioso. Fue entonces cuando metió su nariz en mi pecho, lo que me llevó a examinarme y descubrir el bulto. Si no hubiera hecho eso, no lo habría encontrado", relató Johnson.
Un historial previo de detección
Este no fue el primer caso en el que Ceto mostró un comportamiento similar. En 2021, cuando a Ben Byrn, esposo de Johnson, le diagnosticaron cáncer de colon, el perro también manifestó ansiedad y signos de alerta. Johnson explicó que la conducta de Ceto siempre ha sido un indicativo para la familia, ya que el animal mantiene un vínculo estrecho con sus dueños y actúa como una especie de 'sombra' para ellos.
Johnson comentó que el comportamiento de Ceto la impulsó a buscar atención médica, a pesar de que inicialmente los médicos no le tomaron en serio la posibilidad de un cáncer debido a su edad joven. Las primeras consultas le indicaron que probablemente se trataba de un quiste benigno y le recomendaron regresar en mayo para un seguimiento.
“Les dije que había encontrado un bulto, pero me dijeron que era demasiado joven para tener cáncer y que el cáncer no duele, por lo que probablemente era un quiste benigno. No estaban preocupados y me dijeron que volviera en mayo”, recordó.
Decisión de buscar una segunda opinión
Sin embargo, Johnson no se conformó con esa respuesta y confió en las señales que le daba su perro, así como en la experiencia previa con el diagnóstico de su esposo. Por ello, decidió acudir a otro especialista, donde finalmente se confirmó la presencia del cáncer.
El diagnóstico se realizó el 16 de febrero de 2021, y desde entonces Johnson comenzó un tratamiento riguroso. Actualmente, la abogada se muestra agradecida con Ceto, quien considera fundamental para su supervivencia.
“Después de mi diagnóstico, me reuní con mi oncóloga y ella me dijo que si hubiera esperado hasta mayo, habríamos tenido una conversación muy diferente y que tal vez no habría sobrevivido. Si no hubiera tenido a Ceto y la experiencia pasada con mi marido, quizá no estaría aquí”, concluyó.
La conexión entre animales y detección de enfermedades
Este caso resalta la creciente evidencia sobre la capacidad de los perros para detectar enfermedades a través de señales olfativas y comportamentales. En El Salvador, aunque no es común que se utilicen perros para diagnósticos médicos, la historia de Johnson y Ceto invita a reflexionar sobre el potencial de los animales como aliados en la salud humana.
La detección precoz es fundamental para el manejo exitoso del cáncer, especialmente del cáncer de mama, que es una de las principales causas de mortalidad en mujeres salvadoreñas. La incorporación de métodos complementarios para alertar sobre posibles alteraciones podría tener un impacto positivo en la salud pública.
En conclusión, la experiencia de Chase Johnson y su perro Ceto ejemplifica cómo la observación atenta y la confianza en señales poco convencionales pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Su historia es un testimonio del vínculo especial entre humanos y mascotas, y cómo este puede influir en la detección temprana de enfermedades graves.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión