Princesa Mette-Marit de Noruega revela manipulación por parte de Jeffrey Epstein

Princesa Mette-Marit de Noruega revela manipulación por parte de Jeffrey Epstein

La princesa Mette-Marit de Noruega reconoció haber sido manipulada y engañada por Jeffrey Epstein, manteniendo una relación de amistad sin conocimiento de sus abusos.

20 marzo 2026
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La princesa Mette-Marit de Noruega declaró a la televisión pública NRK que fue víctima de manipulación y engaño por parte del convicto estadounidense Jeffrey Epstein, conocido por sus crímenes sexuales. En una entrevista emitida recientemente, la integrante de la familia real noruega detalló que mantuvo una relación de amistad con Epstein sin tener conocimiento de sus delitos.

Según la princesa, la manipulación de Epstein fue un proceso gradual y difícil de detectar al principio. "Me siento tan manipulada. Y cuando te manipulan, una no se da cuenta al principio. Te va llegando información en momentos distintos. Creo que ahora me doy cuenta de hasta qué punto me manipularon", señaló en la conversación, acompañada por su esposo, el príncipe heredero Haakon.

La relación entre Mette-Marit y Epstein se remonta a 2011, cuando la princesa trabajaba para el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida. Epstein fue presentado a la princesa por un amigo en común, cuya identidad no fue revelada, y otros conocidos de confianza vinculados a organizaciones internacionales y del sector salud. La princesa describió la relación como una amistad basada en la camaradería, descartando cualquier vínculo de índole íntima.

En la entrevista, Mette-Marit hizo referencia a un correo electrónico de octubre de 2011 en el que manifestaba a Epstein haber investigado su pasado y haber encontrado información negativa, aunque afirmó no recordar los detalles y negó saber en ese momento que Epstein era un delincuente sexual. "No sé lo que encontré, no lo recuerdo, fue hace 15 años, es difícil para mí saberlo. Pero no sabía que era un delincuente sexual o un agresor", explicó.

Además, la princesa se refirió a otra comunicación con Epstein donde él bromeaba sobre buscar esposa en París, prefiriendo mujeres escandinavas, a lo que ella respondió en tono de broma. La visita a la residencia de Epstein en Palm Beach, Florida, en enero de 2013 también fue abordada. Mette-Marit afirmó que esa casa le fue prestada por un amigo común, motivo por el que accedió a ir. Durante su estancia, relató que Epstein tuvo un comportamiento que le generó inseguridad, hasta el punto de llamar a su esposo, aunque no entró en detalles sobre el incidente.

La princesa reconoció que, a pesar de la situación incómoda, mantuvo contacto con Epstein posteriormente, atribuyendo esta continuidad a la manipulación ejercida por el convicto y a la confianza que tenía en su círculo social. Sin embargo, afirmó que decidió cortar toda comunicación tras episodios negativos, sobre todo al comenzar a escuchar rumores sobre el carácter de Epstein.

El príncipe heredero Haakon corroboró que la relación entre Mette-Marit y Epstein era conocida en su entorno, señalando que ambos se habían encontrado en Estados Unidos y que la princesa visitó la residencia en Palm Beach. "No era un secreto entre nosotros", agregó.

La princesa lamentó haber puesto en una situación complicada a la familia real noruega y explicó que su proceso para ofrecer explicaciones se ha visto afectado por problemas de salud, específicamente una fibrosis pulmonar que se ha agravado en los últimos meses, así como por la reciente situación legal de su hijo Marius. Mette-Marit insistió en que espera que estas revelaciones no debiliten la confianza en la monarquía.

En relación con la justicia, la princesa expresó su frustración porque las víctimas de Epstein no hayan recibido la reparación esperada. "Siento mucha rabia porque las víctimas no hayan recibido justicia y es muy problemático que haya podido contribuir a legitimar a Epstein de alguna manera", declaró.

Asimismo, asumió la responsabilidad por no haber investigado con mayor profundidad el pasado de Epstein y por haber sido manipulada. "Es muy importante para mí asumir la responsabilidad por no chequear su pasado de forma más detallada y por ser tan manipulada y engañada como lo fui. Pero también es importante precisar que nadie me tiene que tener lástima, sino a todas las víctimas que sufrieron los duros ataques y merecen justicia", puntualizó.

Esta revelación se produce luego de nuevas informaciones difundidas a finales de enero que confirmaron que la princesa mantuvo contacto con Epstein en 2014, un año después de que afirmara haber cortado comunicación con él tras la aparición pública de sus vínculos en 2019.

El caso de Jeffrey Epstein ha generado repercusiones globales, debido a la gravedad de sus delitos y a las personalidades de alto perfil que mantuvieron relaciones con él. En este contexto, la confesión de la princesa Mette-Marit aporta un nuevo capítulo a la investigación pública sobre el alcance de la influencia y manipulación del convicto.

En El Salvador, donde el respeto por las instituciones y las figuras públicas es fundamental en la construcción de la confianza ciudadana, este caso internacional invita a reflexionar sobre la importancia de la transparencia, la investigación rigurosa y la rendición de cuentas en todos los ámbitos, especialmente en aquellos que involucran a personas en posiciones de liderazgo y representación.

La situación de la princesa Mette-Marit también pone en evidencia la complejidad de las relaciones humanas y cómo el desconocimiento y la manipulación pueden afectar incluso a figuras públicas de alto perfil. Su disposición a hablar abiertamente y asumir responsabilidades marca un precedente para el manejo de crisis similares en el futuro.

Finalmente, la familia real noruega continúa afrontando las consecuencias de esta situación mientras la opinión pública espera nuevas aclaraciones que contribuyan a esclarecer completamente el alcance de la relación entre la princesa y Jeffrey Epstein.

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