
Pronóstico climático 2026: temperaturas históricamente altas según expertos internacionales
Informes internacionales anticipan que 2026 mantendrá temperaturas récord, con posibles nuevos máximos si reaparece El Niño, en un contexto de aceleración del calentamiento global y retrocesos en la acción climática.
Las proyecciones climáticas para el año 2026 apuntan a una continuidad en el aumento de las temperaturas globales, con registros que podrían situarse entre los más altos desde que existen mediciones sistemáticas. Esta conclusión surge de análisis recientes realizados por organismos internacionales especializados en monitoreo climático, que alertan sobre la permanencia de un calentamiento acelerado que supera los límites establecidos en acuerdos globales.
Contexto del calentamiento global reciente
El año 2025 se ubicó como el tercero más cálido registrado a nivel mundial, según datos consolidados por el observatorio europeo Copernicus y el instituto estadounidense Berkeley Earth. Estas entidades coinciden en que la temperatura media global durante el periodo 2023-2025 superó en más de 1.5 °C los niveles preindustriales, un umbral simbólico establecido en el Acuerdo de París para limitar el impacto del cambio climático.
Este incremento sostenido durante tres años consecutivos representa una aceleración preocupante del calentamiento global, con implicancias directas para la estabilidad climática y el aumento de fenómenos meteorológicos extremos.
Proyección para el año 2026
Los expertos en clima anticipan que 2026 se mantendrá dentro de los cinco años más cálidos de la historia. Samantha Burgess, directora adjunta de cambio climático en Copernicus, señaló que las temperaturas de 2026 probablemente serán comparables a las registradas en 2025.
Berkeley Earth proyecta que 2026 podría posicionarse como el cuarto año más cálido desde 1850, aunque este escenario podría agravarse si se presenta el fenómeno climático de El Niño. Este evento, caracterizado por la elevación de las temperaturas en el Pacífico ecuatorial, suele impulsar un aumento notable en las temperaturas globales.
Carlo Buontempo, director de cambio climático de Copernicus, advirtió que la reaparición de El Niño podría convertir a 2026 en un año récord, aunque enfatizó que, independientemente del año exacto, la trayectoria de aumento térmico es clara y sostenida.
Registros regionales y eventos extremos en 2025
Durante 2025, la temperatura media global fue aproximadamente 1.47 °C superior a niveles preindustriales, cifra solo superada por el récord de 2024 con 1.60 °C. Este promedio global oculta variaciones regionales significativas, con récords de temperatura especialmente en Asia Central, la Antártida y la región del Sahel, según análisis de datos diarios recopilados en Europa.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) reportó que, de ocho conjuntos de datos evaluados, dos posicionaron a 2025 como el segundo año más cálido y seis como el tercero más cálido jamás registrados. La media del periodo 2023-2025 fue de 1.48 °C, con un margen de incertidumbre de ±0.13 °C.
Este elevado nivel térmico se mantuvo a pesar de la presencia del fenómeno La Niña, que tradicionalmente ejerce un efecto de enfriamiento temporal. La acumulación persistente de gases de efecto invernadero es el principal factor detrás de esta anomalía.
En cuanto a los impactos asociados, 2025 estuvo marcado por olas de calor extremas, ciclones, tormentas intensas e incendios forestales devastadores, especialmente en Europa, Asia y Norteamérica. Estos eventos, cuya frecuencia e intensidad se relacionan con el calentamiento global, afectaron diversos ecosistemas y poblaciones humanas.
Factores adicionales que inciden en el calentamiento
Además de la continua quema de combustibles fósiles, otros elementos podrían estar influyendo en la aceleración del calentamiento. Por ejemplo, la reducción de aerosoles contaminantes en sectores como el transporte marítimo ha disminuido la cantidad de partículas que reflejan la radiación solar, contribuyendo a un mayor calentamiento atmosférico.
Desafíos en la cooperación internacional y políticas climáticas
La aceleración del calentamiento global coincide con un debilitamiento de la cooperación climática internacional. Estados Unidos, el segundo mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, ha adoptado políticas que favorecen la producción de petróleo y se ha distanciado de ciertos acuerdos ambientales globales.
En varios países desarrollados, los esfuerzos para reducir emisiones han perdido dinamismo. Por ejemplo, en Alemania y Francia, la reducción de gases contaminantes se estancó durante 2025, y en Estados Unidos se observa un repunte en el uso de centrales eléctricas a carbón, lo que incrementa la huella de carbono.
Este contexto político y económico dificulta la implementación de medidas efectivas para mitigar el cambio climático, a pesar de la evidencia científica que destaca la urgencia de actuar.
Perspectivas para El Salvador y América Latina
El Salvador, ubicado en una región vulnerable a los impactos del cambio climático, enfrenta riesgos significativos asociados a estos patrones térmicos crecientes. El país experimenta ya fenómenos extremos como olas de calor, sequías prolongadas, incendios forestales y alteraciones en los patrones de lluvia que afectan la agricultura y la biodiversidad.
La aceleración del calentamiento global y la posibilidad de superar los límites establecidos en acuerdos internacionales representan un desafío para las políticas nacionales en materia ambiental y de desarrollo sostenible. Es fundamental reforzar la cooperación regional y adoptar estrategias de adaptación y mitigación para proteger ecosistemas y poblaciones vulnerables.
Conclusión
La información recopilada y analizada por organismos internacionales confirma que el año 2026 se perfila como uno de los más cálidos en la historia reciente, con riesgos elevados de superar récords de temperatura global. La posible reaparición del fenómeno El Niño podría agravar esta situación, intensificando los impactos climáticos ya evidentes.
La acumulación de gases de efecto invernadero, la reducción de aerosoles reflectantes y el retroceso en las políticas climáticas efectivas configuran un escenario complejo que demanda respuestas coordinadas y urgentes. La comunidad internacional, los gobiernos y la sociedad civil deben redoblar esfuerzos para limitar el calentamiento global y enfrentar los desafíos que este plantea, particularmente en regiones vulnerables como América Latina y El Salvador.
La evidencia científica es clara: la urgencia de actuar frente al cambio climático nunca había sido tan apremiante.
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