
Pronóstico climático en El Salvador: mayo a agosto 2026 con inicio gradual de invierno y posible influencia de El Niño
Entre mayo y agosto de 2026, El Salvador experimentará un inicio progresivo de la temporada lluviosa, temperaturas estables y la posible influencia del fenómeno El Niño, que podría provocar sequías y canícula prolongada en algunas regiones.
El clima en El Salvador para el período de mayo a agosto de 2026 estará caracterizado por un inicio gradual de la temporada lluviosa, temperaturas relativamente estables y la posible influencia del fenómeno climático conocido como El Niño, advirtió el Ministerio de Medio Ambiente durante una conferencia de prensa reciente.
Inicio progresivo de la época lluviosa
De acuerdo con las proyecciones oficiales, las lluvias comenzarán a incrementarse paulatinamente desde inicios de mayo, con un establecimiento pleno de la época lluviosa previsto para el mes de junio. El Ministerio detalló que durante abril se registró un acumulado pluviométrico superior al promedio histórico, alcanzando un 15% más de lo habitual, lo que anticipa una transición hacia un periodo más húmedo.
“Todavía no se ha establecido completamente la época lluviosa, sin embargo, ya se observan tormentas y precipitaciones aisladas en todo el territorio nacional”, señaló el titular del ramo. Esta tendencia marca un inicio escalonado del invierno, con lluvias que se intensificarán hacia la segunda quincena de mayo y se mantendrán frecuentes a partir de junio.
Temperaturas y condiciones térmicas
El pronóstico climático indica que las temperaturas durante estos meses se mantendrán relativamente constantes, con un promedio nacional que oscillara entre 25.2 y 25.8 grados Celsius. Las zonas más cálidas serán los valles interiores y la región oriental, donde las condiciones térmicas podrían sentirse más intensas.
El Ministerio advirtió que, a pesar del incremento en las precipitaciones, el calor persistirá como una característica destacada del periodo, impactando la sensación térmica en diversas localidades.
Impacto del fenómeno El Niño
Uno de los aspectos climáticos más relevantes para estos meses es la confirmación del desarrollo del fenómeno de El Niño, previsto a partir de julio. Este evento, asociado al calentamiento anómalo de la superficie del océano Pacífico, suele conllevar una reducción en los niveles de lluvia en Centroamérica y puede provocar sequías meteorológicas.
El Ministerio explicó que, aunque las lluvias no desaparecerán completamente, se anticipa una disminución en los acumulados totales hacia finales del año, con un posible aumento en la duración y severidad de la canícula, especialmente en determinados municipios. Estas condiciones podrían afectar la agricultura, el abastecimiento de agua y la disponibilidad hídrica en ríos y suelos, con impactos regionales variables.
Canícula más temprana y variabilidad regional
Se proyecta que la canícula, el periodo seco que ocurre dentro de la temporada lluviosa, comenzará de manera más temprana en 2026, particularmente en la zona oriental del país. El inicio anticipado de este fenómeno se espera hacia finales de junio, con dos episodios principales previstos: uno en julio y otro de menor intensidad en agosto.
Durante estos meses, la distribución de las lluvias será desigual. La zona norte y las áreas montañosas podrían registrar mayores acumulados, mientras que el oriente y parte del occidente enfrentarán déficits hídricos marcados por la canícula.
“La zona oriental del país será la más afectada por la reducción de lluvias debido a este periodo canicular, lo cual puede repercutir en la producción agrícola y el suministro de agua potable”, señalaron las autoridades ambientales.
Temporada ciclónica y riesgos asociados
En paralelo, se mantiene la vigilancia sobre la actividad ciclónica tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico. Datos oficiales indican la posibilidad de formación de entre ocho y diez tormentas tropicales en el Pacífico, con hasta seis huracanes, y en el Atlántico se proyectan entre seis y ocho tormentas y hasta cinco huracanes.
Aunque no todos estos sistemas impactarán directamente el territorio salvadoreño, su presencia puede modificar las condiciones meteorológicas locales, generando lluvias temporales y afectando la dinámica climática general.
Recomendaciones y medidas preventivas
Ante este escenario, el Ministerio de Medio Ambiente hizo un llamado a la población para mantenerse informada y adoptar medidas preventivas. Entre las recomendaciones destacan la importancia de evitar arrojar basura en calles y drenajes para prevenir bloqueos que puedan causar inundaciones durante episodios de lluvias intensas.
Asimismo, se instó a los sectores agrícolas y comunidades vulnerables a prepararse para posibles periodos de sequía y fluctuaciones en la disponibilidad de agua.
Conclusión
El pronóstico climático para El Salvador entre mayo y agosto de 2026 presenta una temporada lluviosa que se establecerá de forma escalonada, con temperaturas relativamente estables y la influencia significativa del fenómeno El Niño que podría producir sequías y una canícula más prolongada en algunas regiones. La variabilidad regional y la temporada ciclónica añaden complejidad al panorama, por lo que la vigilancia constante y la prevención ciudadana serán fundamentales para mitigar riesgos y adaptarse a las condiciones climáticas previstas.
Las autoridades reiteraron que este pronóstico es dinámico y sujeto a actualizaciones, por lo que recomiendan consultar periódicamente las plataformas oficiales para obtener información actualizada y detallada.
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