¿Qué es la subducción de placas? El fenómeno detrás del potente terremoto que sacudió Colombia
Aunque la superficie terrestre parece inmóvil, debajo existen enormes bloques de roca que permanecen en constante movimiento. La interacción entre esas placas tectónicas está detrás de algunos de los terremotos más potentes del planeta y ayuda a explic...
Aunque la superficie terrestre parece inmóvil, debajo existen enormes bloques de roca que permanecen en constante movimiento. La interacción entre esas placas tectónicas está detrás de algunos de los terremotos más potentes del planeta y ayuda a explicar el fuerte movimiento que sacudió Colombia.
El terremoto alcanzó una magnitud de 7.4, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. Ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora local, y se originó a una profundidad de 107 kilómetros.
El movimiento fue percibido en gran parte del país y provocó víctimas y daños materiales en ciudades como Pereira, Manizales y Cali.

Julio Fierro Morales, director general del Servicio Geológico Colombiano, lo describió como el “sismo más fuerte que se ha sentido en la última década en el país”, según declaraciones recogidas por BBC Mundo.
El Servicio Geológico Colombiano indicó que la actividad sísmica de esa región está relacionada con la dinámica tectónica natural del occidente del país y, entre otros procesos, con el movimiento de la placa de Nazca.
¿Qué es la subducción?
Colombia se encuentra en una región geológicamente compleja donde interactúan varias placas tectónicas, entre ellas Nazca, Suramericana y Caribe.
Germán Prieto, profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, utilizó una comparación sencilla para explicar a BBC Mundo cómo funciona el planeta.
“Se puede pensar en un huevo, con un interior blando y una cáscara dura”, explicó.
Esa capa rocosa exterior no constituye una sola pieza. Según Prieto, “está partida en pedazos como un rompecabezas y esos pedazos se mueven. El movimiento entre los pedazos es lo que genera los terremotos”.

En el occidente colombiano ocurre precisamente uno de esos encuentros: la placa de Nazca, ubicada bajo el océano Pacífico, se introduce debajo de la placa Suramericana. Ese fenómeno recibe el nombre de subducción.
La placa de Nazca avanza bajo el continente hacia el este. En esta zona existe un límite convergente, es decir, las placas se desplazan una hacia la otra y una termina introduciéndose debajo de la otra.
El movimiento es lento, pero permanente. La placa de Nazca avanza aproximadamente entre 55 y 60 milímetros por año bajo el continente, de acuerdo con los datos citados por los especialistas.
Durante este proceso puede acumularse energía hasta que las rocas no soportan más la tensión y esta se libera en forma de ondas sísmicas.

La profundidad también puede marcar la diferencia
Una magnitud elevada no necesariamente significa que un terremoto será más destructivo que otro de menor magnitud. La profundidad a la que se origina el movimiento es uno de los factores que pueden modificar sus efectos en la superficie.
El reciente terremoto colombiano ocurrió a unos 107 kilómetros de profundidad. “Fue un temblor bastante profundo, lo que hace que las ondas lleguen atenuadas a la superficie”, explicó a BBC Mundo Sergio Barrientos, director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile.
Barrientos señaló además que, en este caso, el fenómeno no corresponde a un terremoto generado directamente en el contacto entre ambas placas, sino a un evento relacionado con la placa de Nazca mientras se encuentra bajo la Suramericana.
“No es un terremoto de contacto entre placas”, precisó el sismólogo. La diferencia entre magnitud y capacidad destructiva tiene un antecedente dramático en Colombia.
El terremoto del Eje Cafetero de 1999 tuvo una magnitud de 6.2, inferior al reciente 7.4, pero ocurrió a menor profundidad y provocó una enorme destrucción. Cerca de 1,200 personas murieron, según las cifras oficiales citadas por BBC Mundo.

Colombia está dentro del Cinturón de Fuego
La actividad tectónica colombiana forma parte de un escenario mucho mayor. Prieto explicó que el Cinturón de Fuego del Pacífico es una expresión de diferentes límites convergentes y zonas de subducción asociados tanto con terremotos como con cadenas volcánicas.
Esta enorme franja se extiende desde Sudamérica hacia Centroamérica y Norteamérica y continúa por Alaska, Rusia, Japón y diferentes regiones del Pacífico hasta llegar a Nueva Zelanda y Tonga.
La posición de Colombia dentro de este complejo sistema ayuda a entender su larga historia de terremotos.
Uno de los más potentes ocurrió el 31 de enero de 1906 frente a las costas de Colombia y Ecuador. Alcanzó una magnitud de 8.8 y generó un tsunami que afectó el litoral del Pacífico. En 1979, otro terremoto de magnitud 8.1 ocurrió frente a las costas de Nariño.
Otros movimientos de menor magnitud han resultado especialmente mortales por factores como su profundidad, proximidad a zonas pobladas y vulnerabilidad de las construcciones.
El terremoto vuelve así a poner la atención sobre un proceso que ocurre permanentemente a kilómetros bajo la superficie, el lento desplazamiento de las placas tectónicas y la enorme cantidad de energía que puede liberarse cuando las rocas sometidas a presión finalmente se fracturan.

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