
Reducción del impuesto a bebidas alcohólicas podría afectar gravemente la operación de FOSALUD en El Salvador
La reducción del impuesto a bebidas alcohólicas aprobada por la Asamblea Legislativa podría disminuir significativamente los recursos de FOSALUD, afectando la atención médica, compras de medicamentos y generando despidos.
La reciente reforma a la Ley Reguladora de la Producción y Comercialización del Alcohol y Bebidas Alcohólicas aprobada por la Asamblea Legislativa el 24 de febrero ha generado preocupación entre diversos sindicatos y gremiales del sector salud pública en El Salvador. La medida, que reduce el impuesto selectivo al consumo aplicado a ciertas bebidas alcohólicas, pone en riesgo el financiamiento del Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD),institución clave para la atención médica especializada y continua en el país.
Modificación tributaria y su impacto en FOSALUD
La reforma establece una reducción en el impuesto para cuatro categorías específicas de bebidas alcohólicas: whisky, gin, ginebra y licores saborizados, que anteriormente pagaban $0.16 por unidad y ahora pasarán a pagar entre $0.05 y $0.09. Este cambio supone una disminución significativa en la recaudación fiscal proveniente de estos productos.
De acuerdo con el artículo 12 de la Ley Especial para la Constitución del Fondo Solidario para la Salud, el 35% del impuesto recaudado por bebidas alcohólicas es destinado directamente a FOSALUD. Según datos del portal de Transparencia Fiscal del Ministerio de Hacienda, en el año 2025 la recaudación total por el Impuesto Selectivo al Consumo fue de $245.1 millones, de los cuales $32 millones correspondieron a bebidas alcohólicas. Aplicando el porcentaje destinado a FOSALUD, esto representaba más de $11 millones de ingresos para el fondo.
Con la reducción del impuesto, estos recursos se verán disminuidos considerablemente, lo que impactaría directamente en la capacidad operativa y financiera de FOSALUD.
Preocupación de gremios de salud por la reducción presupuestaria
Varios sindicatos del sector salud han expresado su inquietud por las consecuencias que esta medida podría acarrear. Entre ellos se encuentran el Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (SIMETRISSS),el Sindicato de Trabajadores de la Salud (SITRASALUD-FOSALUD),el Sindicato de Trabajadores de FOSALUD (SITRAFOS) y el Colegio Médico de El Salvador.
Una representante del Sindicato de Trabajadores de FOSALUD, que prefirió mantener el anonimato, señaló que la reducción del impuesto afectará principalmente el pago de planillas, que representa el 80% del gasto total del fondo, así como la adquisición de medicamentos e insumos médicos. Este recorte presupuestario podría traducirse en despidos y una disminución en la calidad y cobertura de la atención a la población.
“Antes de la existencia de FOSALUD, los hospitales públicos colapsaban durante las noches y fines de semana. Esta reducción presupuestaria amenaza con regresar a esa situación, afectando la continuidad y calidad del servicio” señaló la representante sindical.
Por su parte, desde SIMETRISSS se alerta que esta reforma podría significar el “tiro de gracia” para FOSALUD, apuntando a la posibilidad de su desaparición o absorción por parte del Ministerio de Salud (MINSAL). Los sindicalistas advierten que no hay claridad sobre cómo se garantizará la atención médica 24/7, función principal de FOSALUD que cubre horarios y servicios que las unidades regulares de salud no pueden brindar.
Además, se teme que la reducción en el presupuesto implique una menor disponibilidad de insumos, medicamentos y personal, lo que puede aumentar la saturación en los hospitales públicos, especialmente en emergencias y atención especializada.
Perspectiva del Colegio Médico y riesgos para la salud pública
El Colegio Médico de El Salvador también ha manifestado que, aunque no pueden confirmar el cierre de FOSALUD, sí anticipan una crisis en el sistema de salud pública por la reducción de servicios que esta institución ofrece, especialmente en horarios nocturnos y fines de semana.
FOSALUD fue concebido como un ente auxiliar del Ministerio de Salud, con la capacidad de ofrecer atención continua para sectores que no podían ser atendidos durante el horario regular. La disminución de su presupuesto va en contra de principios de salud pública, ya que limita la capacidad de brindar atención oportuna y suficiente a la población salvadoreña.
El Colegio Médico cuestiona que la medida beneficie principalmente a importadores y comerciantes de bebidas alcohólicas, minoría de la población, mientras que se reduce el acceso a servicios esenciales para la mayoría. Se señala que esta situación podría ser parte de una estrategia para debilitar el sistema público de salud y justificar futuras privatizaciones o concesiones del servicio.
Reacciones sindicales frente a la reforma
Desde SITRASALUD-FOSALUD se califica la aprobación del decreto como una acción irresponsable que favorece únicamente a comerciantes de bebidas alcohólicas, mientras se deterioran los derechos constitucionales de la población, en particular el derecho a la salud.
Un representante del sindicato expresó: “Estas bebidas se consumen principalmente en bares y restaurantes de lujo, sectores que serán los únicos beneficiados en esta reforma, mientras el pueblo enfrenta una precarización aún mayor en los servicios de salud públicos.” Además, hace un llamado a la población para que tome conciencia de las implicaciones sociales y económicas de esta medida.
Contexto y desafíos para el sistema de salud en El Salvador
El sistema público de salud en El Salvador enfrenta múltiples retos relacionados con la cobertura, calidad y financiamiento. FOSALUD ha sido una pieza fundamental para extender la atención médica en horarios y condiciones que la red regular no puede cubrir completamente.
La reducción en la fuente de financiamiento de FOSALUD, derivada de la baja en impuestos a las bebidas alcohólicas, representa un desafío adicional en un contexto donde la demanda de servicios de salud continúa creciendo. La disminución de recursos puede traducirse en una merma en la capacidad de respuesta del sistema, afectando directamente a las poblaciones más vulnerables que dependen de la salud pública.
Ante esta situación, expertos y representantes sindicales llaman a las autoridades a evaluar con detenimiento las consecuencias de esta reforma tributaria y buscar alternativas que garanticen la sostenibilidad financiera de FOSALUD, para evitar un deterioro en la atención médica y el colapso de los servicios hospitalarios.
Conclusiones
La aprobación de la reducción del impuesto selectivo al consumo sobre bebidas alcohólicas, aunque favorece a ciertos sectores económicos, genera una preocupación legítima en el gremio de salud pública debido a su impacto en el financiamiento y funcionamiento del Fondo Solidario para la Salud. La disminución de recursos afecta la contratación de personal, adquisición de medicamentos y la capacidad de atención continua, poniendo en riesgo la calidad y disponibilidad de servicios médicos para la población salvadoreña.
Este escenario subraya la necesidad de una revisión cuidadosa de las políticas públicas que vinculan la tributación con el financiamiento de la salud, para garantizar que las medidas económicas no comprometan el bienestar y el acceso a los servicios básicos de la ciudadanía.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión