
Refugio Mi Jardín de Peludos enfrenta desalojo y riesgo para más de 300 perros en La Libertad
El refugio Mi Jardín de Peludos en Ciudad Arce enfrenta un desalojo que pone en riesgo el bienestar de 311 perros rescatados. La organización busca apoyo económico para trasladar a los animales a un nuevo espacio y evitar que regresen a las calles.
La asociación Mi Jardín de Peludos, dedicada al rescate y cuidado de perros en El Salvador, se encuentra en una situación crítica debido a una solicitud de desalojo del terreno donde actualmente alberga a más de 300 caninos. El refugio está ubicado en el cantón San Andrés, Ciudad Arce, en el departamento de La Libertad, y alberga a 311 perros, la mayoría adultos, muchos con discapacidades como ceguera, sordera o la pérdida de alguna extremidad.
Este refugio ha sido un espacio vital para animales que fueron víctimas de abandono, maltrato o condiciones adversas en la calle. Desde hace años, la organización brinda atención especializada y un ambiente seguro para estos perros, quienes dependen completamente de la labor de la asociación para su bienestar diario.
Situación actual y riesgos para los animales
La solicitud de desalojo amenaza con la continuidad de las operaciones en el lugar, lo que podría obligar a la organización a trasladar a los animales a un nuevo espacio. Sin embargo, el proceso está dificultado por la falta de recursos económicos para asegurar una reubicación adecuada. En caso de no lograr un traslado seguro, existe el riesgo de que muchos perros terminen nuevamente en las calles, situación que la asociación busca evitar a toda costa.
Javier Ernesto Pinedo Leiva, representante de Mi Jardín de Peludos, ha enfatizado la gravedad de la situación y la urgencia de encontrar soluciones. En sus declaraciones, destacó que el refugio mantiene una población canina diversa, incluyendo perros con necesidades especiales que requieren cuidados y atención constante.
Desafíos económicos y operativos
Uno de los obstáculos más importantes para la asociación es el financiamiento constante de los gastos operativos, especialmente en alimentación. Según estimaciones del refugio, el costo mensual para alimentar a los 311 perros asciende a aproximadamente $3,750, una cifra que limita la capacidad para crear un fondo exclusivo destinado a la mudanza.
La organización realiza campañas de adopción y apadrinamiento con el fin de recaudar fondos que permitan sostener el proyecto y cubrir los gastos diarios. Entre estas iniciativas destaca la dinámica “Un Perrito Por Día”, que busca sumar pequeñas donaciones para mantener la alimentación y atención de los perros.
Campañas de adopción y apoyo comunitario
Mi Jardín de Peludos continúa promoviendo la adopción responsable y el apadrinamiento de los animales como estrategias para garantizar su cuidado y bienestar a largo plazo. Estas acciones también tienen como objetivo crear conciencia en la población sobre la importancia de proteger a los animales abandonados y brindarles una segunda oportunidad.
Los encargados del refugio hacen un llamado a la solidaridad de la comunidad salvadoreña y a las instituciones para que se sumen al esfuerzo de apoyo. Las formas de colaboración incluyen donaciones de alimento, aportes económicos y la promoción de adopciones responsables que garanticen un hogar definitivo para los perros rescatados.
Formas de colaboración
Quienes deseen colaborar con Mi Jardín de Peludos pueden ponerse en contacto con la asociación a través del número de WhatsApp +503 7396-1857, donde se brinda información sobre los procesos para donar, apadrinar o adoptar.
Además, la organización ha habilitado diversas modalidades para recibir apoyo económico, como una cuenta de ahorro en el Banco Agrícola, plataformas digitales como Chivo Wallet y PayPal, y transferencias mediante Western Union, facilitando así la participación de personas desde diferentes lugares.
Contexto del rescate animal en El Salvador
La situación que enfrenta Mi Jardín de Peludos refleja un desafío recurrente para las organizaciones dedicadas al rescate y protección animal en El Salvador. El abandono de perros y la insuficiencia de recursos son problemas que dificultan la labor de estos refugios, los cuales dependen en gran medida de la ayuda comunitaria y de la cooperación institucional.
En el país, el maltrato y abandono de animales continúan siendo causas principales de la proliferación de perros en situación de calle, lo que genera riesgos tanto para la salud pública como para la integridad de los propios animales.
Es por ello que el trabajo de asociaciones como Mi Jardín de Peludos es fundamental para mitigar estas problemáticas, brindando atención, rehabilitación y oportunidades de vida digna a cientos de perros que de otra manera estarían expuestos a condiciones adversas.
Perspectivas y próximos pasos
Mientras se define el futuro del terreno donde actualmente opera el refugio, los responsables mantienen la atención diaria de los perros y continúan buscando alternativas para asegurar la continuidad del proyecto. La prioridad es encontrar un espacio propio que permita garantizar la estabilidad y seguridad de los animales, así como la permanencia de la asociación en su misión de rescate y protección.
El llamado a la colaboración permanece abierto, ya que el apoyo de la sociedad civil será clave para evitar que cientos de perros vuelvan a las calles y para fortalecer la labor de un refugio que se ha convertido en un referente para la defensa animal en la región.
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